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san blas | tierra estella

Roscos adornados en las manos más pequeñas de San Adrián

  • La parroquia ribera se llenó de niños de todas las edades con sus roscos

Los roscos, clásico o de chocolate, iban adornados con gominolas, pequeños juguetes y plumas

Los roscos, clásico o de chocolate, iban adornados con gominolas, pequeños juguetes y plumas.

Los roscos, clásico o de chocolate, iban adornados con gominolas, pequeños juguetes y plumas

GENER
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06/02/2014 a las 06:01
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  • mari paz gener. San Adrián
En San Adrián, los niños tuvieron que esperar hasta que acabasen las clases para llevar a bendecir los roscos de San Blas. En este caso, la tradición solo se limita a los dulces que, eso sí, protegen contra los males de garganta. A las 17.30 horas, la parroquia ribera se llenó de niños de todas las edades y con los padres y abuelos que les acompañaron.

La mayoría de los roscos llevaban el nombre de su dueño escrito. El dulce, preparado con huevos, azúcar, harina y aceite, mostró una multitud de variedades: el clásico con el azúcar solidificada por encima, el de chocolate, el de gominolas y los que incluían chocolatinas o, incluso, pequeños juguetes pegados. Antes de bendecir a vecinos y roscos, el párroco de San Adrián, Luis Miranda, explicó a los niños quién era San Blas, médico y obispo conocido por su don de curación milagrosa que aplicaba tanto a personas como a animales.



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