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MOVILIDAD

Los ciclistas pueden cruzar el paso de cebra montados en la bici tras pararse

LAURA PUY MUGUIRO . PAMPLONA    

  • Policía Municipal dice que únicamente deben tocar el suelo con el pie para ser vistos y Policía Foral opina lo contrario

Actualizada 09/10/2011 a las 00:02
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Un hombre cruza ayer el paso de peatones de la calle Cortes de Navarra de Pamplona con su bicicleta y a pie. Detrás, un niño lo hace montado. CALLEJA

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En esta calle de Bonn (Alemania) varios ciclistas circulan por la acera mientras otros atraviesan sobre sus bicicletas el paso de cebra, al mismo tiempo que lo cruza un peatón. LAURA PUY

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En Helsinki (Finlandia), junto al puerto, peatones y ciclistas comparten el mismo espacio, mientras a su lado circulan los coches. LAURA PUY

Existe una gran confusión respecto a las bicis y los pasos de peatones. En la Policía Municipal, que es quien tiene la competencia de tráfico en Pamplona, la resuelven: cuando un ciclista llega a un paso de cebra, debe echar un pie a tierra para asegurarse de que los vehículos lo ven. Entonces ya puede cruzar sin que sea necesario bajarse. Siempre tiene preferencia sobre los automóviles.

La norma parece clara. A no ser que se pregunte a la Policía Foral, que ofrece una opinión diferente. Concretamente la contraria. La controversia también llega a las aceras: ¿pueden las bicis circular por ellas? Depende. Está permitido si es un carril bici o una zona peatonal. También si se trata de un parque o hay una raya en el suelo que lo indica. En el resto de las aceras de Pamplona está prohibido, hay que bajarse. Igual que en Madrid. Y al revés que en Barcelona.

Eneko Astigarraga, de Ciclistas de la Comarca de Pamplona, cree que "se ha generado cierta crispación alrededor de la bici". En la Policía Municipal dicen que parece que no se las quiere "ni en la acera ni en la calzada". Y es que, antes de su aparición, el espacio de la ciudad ya estaba repartido. Los viandantes tenían su terreno y los coches el suyo. ¿Quién cede ante el recién llegado?

La confusión hace que en muchas ocasiones se exija una normativa clara. Estricta. Que dé la razón a unos u otros. Pero da la impresión de que quienes hacen las leyes van por detrás de los acontecimientos, tratando de adaptarse a duras penas a la aparición de la bicicleta. E intentando no soliviantar demasiado a unos u otros. En Pamplona, en 2008, el Ayuntamiento planteó que las bicicletas pudieran circular por las aceras. Hubo quien levantó la voz y nadie volvió a saber nada del asunto.

Quién cede a quién

Y la normativa, cuando existe, es muchas veces confusa. Un caso real. Un ciclista circula por la acera en la calle Paulino Caballero y llega a un paso de peatones. Por la calle baja una villavesa cuya conductora le ve pero no frena. Con un gesto le indica que tiene que pasar caminando. ¿Quién lleva razón?

Como se ha explicado, la ordenanza de tráfico del Ayuntamiento dice que el ciclista tiene prioridad, así que echará un pie a tierra para asegurarse de que le ve y cruzará sin bajarse. La conductora de villavesa, por tanto, no actuó correctamente. En apariencia.

Porque el asunto no termina aquí, ya que el reglamento hace un importante matiz: dice que esta norma afecta a los ciclistas que vengan circulando por el carril bici o por una acera señalizada, las que con una raya pintada en suelo permiten que las bicis circulen.

Dado que son unos pocos los pasos de peatones conectados a un carril bici o acera señalizada, ¿cómo tienen que cruzar los ciclistas la inmensa mayoría de los pasos de cebra? Depende de a quién se pregunte.

La Policía Municipal insiste en que en Pamplona las bicicletas no pueden circular por las aceras. Sólo lo harán por el carril bici o similar, parques y zonas peatonales, como Carlos III. Nada más.

Con lo cual, ¿qué debió hacer la villavesa al ver llegar a una bici circulando por un lugar prohibido? La Policía Municipal dice nuevamente que detenerse y dejar pasar al ciclista subido en ella, ya que el conductor no puede ver si el paso de cebra está unido a un carril bici o hay una línea para ciclistas dibujada en la acera.

No obstante, el asunto parece ser tan discutible que si se pregunta a la Policía Foral la respuesta es la opuesta. Se interpreta que la ordenanza de tráfico de una ciudad no puede ir en contra del Reglamento General de Circulación, que es de aplicación en toda España. "Y allí se explica que los vehículos, y la bici es un vehículo, no pueden circular por las aceras. Así que, aunque no lo diga claramente, por extensión se entiende que el ciclista tampoco puede cruzar montado un paso de peatones que está a continuación de una acera".

Hacen falta unas mínimas reglas claras para una nueva realidad. De hecho el Ministerio del Interior pretendía aprobar este año una nueva normativa favorable a la circulación de bicicletas, algo que no podrá hacerse por haberse adelantado las elecciones.

Sin embargo, la experiencia de otros países parece indicar que las leyes no resolverán el problema. La solución no vendrá tal vez a golpe de multas: a bicis por circular por la acera, a viandantes por invadir el carril bici, a ciclistas por no poner el pie antes de cruzar o a vehículos por no detenerse ante un paso de cebra.

Algunos expertos creen que la discusión probablemente se apaciguará cuando a las recién llegadas bicicletas se les dé un sitio razonable, éstas circulen con prudencia entre los peatones y los vehículos conduzcan más amablemente por el centro de las ciudades. Y esto, en Pamplona, todavía parece que va a llevar algún tiempo.

Barcelona deja a las bicicletas circular por la acera y Madrid lo prohíbe

El debate suscitado en Pamplona no existe en lugares como Berlín. O Amsterdam. Tampoco en Helsinki. Quien visita esas ciudades observa cómo los ciclistas disponen de una extensa red de carriles bici que les permiten desplazarse a casi cualquier lugar con seguridad.

Sin embargo, la gran diferencia entre estas ciudades y Pamplona es que peatones, conductores y ciclistas se respetan. A veces se piensa, equivocadamente, que en aquellos países los carriles de unos y otros siempre están totalmente separados para evitar conflictos. No es así. Frecuentemente comparten espacios.

En el centro de Helsinki junto al puerto, por ejemplo, hay tramos en que bicis y caminantes transitan por la misma acera. Y lo hacen sin dificultades. Conviven con normalidad y ésta es posiblemente la única solución posible, por muy imposible que a veces todavía parezca en Pamplona.

También Alemania puede tomarse como referencia. Miles de ciclistas circulan cada día por el centro de Berlín, Frankfurt o Bonn. Y no son prusianos en el cumplimiento de las normas. Quiere esto decir que a veces no esperan a que el semáforo se ponga verde. O que circulan por una acera estrecha en la que también hay peatones e incluso la terraza de un bar que ocupa la mitad del espacio.

Sin embargo, pueden transcurrir horas antes de escuchar el bocinazo de un conductor. Y tampoco se verán bicis circulando alocadamente entre peatones y poniéndolos en peligro. El aprendizaje de esa convivencia parece ser la ventaja esencial de aquellos lugares sobre ciudades como Pamplona.

En España, dependiendo de la ciudad, el ciclista tendrá unos derechos u otros. En Pamplona las bicicletas no pueden transitar por la acera. En Madrid tampoco. En Barcelona, por contra, está permitido.

En Pamplona cuando una bicicleta circula por la calzada debe hacerlo en el extremo derecho, lo cual expone al ciclista a peligros como ser golpeado por un coche que se incorpora o por la puerta del vehículo que se abre. En Madrid y Barcelona la norma es diferente. Allí tienen que ir por el medio del carril, que es más seguro, aunque dificulta que los conductores les adelanten.

Además, cuando la calle tiene una limitación de velocidad de 30 km/h, en Madrid los coches deben reducir su velocidad a la de la bicicleta, circular tras ella y no pueden adelantarla.

En Barcelona los ciclistas deben usar los carriles bicis, pero si en una calle éstos no existen, pueden subirse a cualquier acera que tenga al menos tres metros de ancho y circular por ella salvo que haya una aglomeración.

La normativa barcelonesa es tan específica que incluso determina qué es una aglomeración: cuando no es posible mantener un metro de distancia entre la bici y el viandante o circular en línea recta más de cinco metros de manera continuada.

Al circular por la acera, el ciclista siempre adecuará su velocidad a la de los peatones y nunca será superior a los 10 km/h.

Prioridad en los pasos de peatones

Lo que ciclistas y conductores deben cumplir en Pamplona

Los ciclistas que vienen por una acera señalizada o por un carril bici cuando lleguen a un paso de peatones (también si tiene añadido el de bicis) tienen que echar un pie a tierra, asegurarse de que el vehículo les ve y reanudar la marcha. Los ciclistas tienen preferencia sobre los vehículos.

Aceras compartidas con peatones

En las aceras en las que una raya indica que pueden circular también bicicletas, los ciclistas se separarán al menos un metro de los peatones y, si no fuera posible por una aglomeración, tendrán que bajarse y circular a pie. Aquí la velocidad siempre será menor a los 10 kilómetros por hora.

¿Cómo adelanta un coche a una bici?

Cuando un automóvil quiera adelantar a un ciclista o circular paralelo a él deberá dejar una distancia mínima de seguridad de 1,5 metros.

¿Quién puede usar el carril bici?

Únicamente podrán circular por ellos las bicicletas, patines y sillas de personas discapacitadas. No se puede transitar por ellos a más de 20 kilómetros por hora.

Timbre y luces

Las bicicletas deben disponer de timbre y luces así como de reflectantes. Si se les quiere añadir sillas para llevar a niños o remolques, éstos deberán estar homologados.

¿Es obligatorio el casco?

La ordenanza no habla sobre este tema. No obstante, se recomienda utilizarlo.

Dónde aparcar la bici

En los lugares dispuestos para ello. Pero si en cien metros a la redonda no existe ninguno, pueden candarse al mobiliario urbano. No pueden sin embargo dejarse en aceras que no tengan al menos cuatro metros de ancho.

¿Por dónde pueden circular las bicis?

Está prohibido que lo hagan por las aceras. Sólo pueden transitar por los carriles bici, las aceras con rayas indicadoras que lo permiten, los parques, paseos y zonas peatonales.

¿Y por el carril bus?

El ciclista circulará por el carril de la derecha en el extremo derecho de éste. Si se trata de un carril bus, lo hará por el contiguo.

¿Tienen que ir los ciclistas en fila?

Cuando circulen varios juntos podrán hacerlo en paralelo siempre y cuando no entorpezcan el tráfico y no ocupen más de un carril.



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