Irene Villa: "Si he dado ejemplo, ha sido sin darme cuenta"
PAULA ZUBIAUR.PAMPLONA
Después de perder las dos piernas a los doce años por un coche bomba de ETA en Madrid, Villa "buscaba un libro donde encontrar la esperanza"
Con el nuevo libro, confiesa Villa, pretende penetrar en el corazón del lector para que, al leerlo, "vea que la vida es maravillosa, aunque sea diferente de como uno la ha soñado"
Irene Villa durante la presentación del libro.CHALMETA
Irene Villa, en Pamplona14 Imágenes
Se fue en silla de ruedas a Inglaterra para aprender inglés. Ha practicado buceo y esquí adaptado en silla. Ahora confiesa que va a tener "la mayor alegría" de su vida: el primer hijo, que nacerá en julio. Por encima de sus dos piernas de titanio, Irene Villa se ha erigido como un ejemplo de superación; algo que le reconocen hasta los médicos. "Si he dado ejemplo, ha sido sin darme cuenta. Todo lo que he hecho en mi vida ha sido para buscar la felicidad, no para dar ejemplo", confesaba este viernes en Pamplona, donde presentaba la segunda edición de su libro 'Saber que se puede'.
Después de perder las dos piernas a los doce años en un atentado de ETA en Madrid, Villa "buscaba un libro donde encontrar la esperanza". "Alguien me dijo que si rezaba mucho podían crecerme las piernas, pero el creer, la fe, no sirve para eso, aunque muchas veces te salva", bromeaba esta periodista, humanista y comunicadora. De la búsqueda de esperanza surgió, en cambio, la primera edición de 'Saber que se puede'.
"Estoy mucho más orgullosa de este libro que del primero. La reedición borra el terrorismo y el nacionalismo, eso ya no me interesa. El nuevo habla de la medicina y del deporte, que me ha transformado", detallaba la madrileña de 33 años. Con él, confiesa Villa, pretende penetrar en el corazón del lector para que, al leerlo, "vea que la vida es maravillosa, aunque sea diferente de como uno la ha soñado".
Villa habla del deporte con admiración y agradecimiento. "Ha traído consigo dolor y fracasos, pero también medallas. El deporte te cambia la vida", afirmaba frente a los asistentes a la presentación de su libro. Por eso ha querido recoger esa idea en el libro, que dedica a los médicos que le han salvado la vida y "a los ángeles que le han hecho agradecerla".
"Quiero que todo el mundo sepa que puede transformar su vida pase lo que pase. Siempre hay que buscar retos y sentirte útil", admitía quien solo ha tenido que renunciar a patinar sobre hielo. "Una vez viajé a la India con unas prótesis que ya no me servían. Había allí un chico morenito al que le valían las piernas. Tiró la muleta vieja, de esas que se ponen debajo de la axila para andar, y salió con la piernas blancas puesta y el cuerpo negro".