El patinódromo de San Jorge es uno de los puntos donde más actas de aprehensión de drogas suelen tramitarse.G.M.A.
La Policía Municipal de Pamplona ha desmantelado 14 puntos de venta de drogas al menudeo en los barrios de San Jorge, Milagrosa, Chantrea, Rochapea y San Juan en una serie de dispositivos especiales llevados a cabo desde el pasado mes de enero para reducir el consumo de sustancias estupefacientes en la vía pública por parte de adolescentes y jóvenes. En total, 20 personas, 7 de ellas menores, han sido detenidas por tráfico de drogas durante esta campaña gracias a las labores de vigilancia realizadas en 12 parques y plazas de la capital navarra a raíz de las quejas vecinales recibidas. Además, se han tramitado 115 actas de aprehensión, la mayoríapor posesión de marihuana y hachís.
Los arrestados, 12 de ellos españoles, 7 latinoamericanos y 1 magrebí, presuntamente suministraban esta clase de sustancias a grupos de chavales, que se reunían en la calle para tomarlas lejos del control de sus padres. Una práctica que, según explican desde la Policía Municipal a este medio, se ha "incrementado" en los últimos años y "cada vez es más llamativa", lo que ha propiciado que se destinen "más recursos y personal" para este fin. "Otros años se realizaban entre 3 y 6 servicios de vigilancia específicos por este tipo de temas, pero en lo que llevamos de 2011 ya hemos efectuado 19", destacan fuentes policiales.
En concreto, de los 14 puntos desmantelados, 4 se encontraban en San Jorge, 3 en la Milagrosa, 2 en la Chantrea, 3 en la Rochapea y otros 2 en San Juan. 5 de los arrestados actuaban en la Milagrosa (todos con marihuana), 4 en San Jorge (2 con hachís, 1 con cocaína y 1 con marihuana), 6 en la Rochapea (2 con heroína y 4 con marihuana), 3 en la Chantrea (1 con cocaína y 2 con marihuana) y 2 en San Juan (1 con hachís y cocaína y otro sólo con hachís). Así mismo, 414 personas, de entre 16 y 21 años, han sido identificadas a lo largo de este año. Pero queda mucho trabajo por hacer, ya que todavía existen "otros tantos puntos" como los desmantelados, si bien la mayoría "ya está bajo vigilancia policial".
Entre los detenidos hay un caso especialmente significativo: el de tres menores que los viernes por la tarde vendían drogas a alumnos de un centro educativo de la capital navarra en una plaza próxima al colegio. Las fuentes consultadas aseguran que de los 20 arrestados, sólo uno ha vuelto a delinquir por el momento.
DE LA VIGILANCIA POLICIAL A LA INTERVENCIÓN
Al parecer, algunos de los implicados traficaban desde sus propios domicilios. Así lo pudieron constatar los agentes, tanto uniformados como de paisano, que han trabajado en los últimos meses para tratar de poner freno a estas prácticas. "El proceso suele ser siempre similar. Primero recabamos información entre los vecinos y entre los agentes que realizan patrullas. Luego llega la labor de vigilancia, que puede durar desde una semana hasta un mes. Analizamos quiénes integran los grupos que toman drogas en la calle, qué personas entran y salen cada cierto tiempo de ellos, quién lleva las sustancias… Cuando tenemos claro cómo funciona el grupo, intervenimos. Si llevan algo encima, elaboramos un acta de aprehensión e interponemos la consiguiente denuncia, cuyo importe puede oscilar entre los 300 y los 600 euros", señalan estas fuentes.
Entonces llega el momento clave: el arresto de quienes se lucran con la venta de drogas. "Durante algún tiempo seguimos investigando hasta que estamos seguros de quiénes son los traficantes. Cuando tenemos todos los datos, actuamos en los pisos de éstos o, a veces, en los mismos parques y calles donde estábamos vigilando. Porque en ocasiones, el traficante se deja ver por la zona para entregar las sustancias en mano", agregan.
Aquí lo que hay que hacer es ir a por los grandes traficantes, que son los culpables de que haya mafias y son los que se lucran de verdad con este negocio. Lo que se consigue con este tipo de actuaciones es quitarles cuatro porrillos a unos jóvenes y ponerles una denuncia; eso cuando la mercancía no se la quedan los agentes del orden. Supongo que no interesa ir a por aquellos que meten barcos enteros en nuestro país. La droga es un negocio y así no se consigue nada. Yo creo que la solución es la legalización, información y normalización. La gente sabría lo qué fuma y el estado obtendría dinero de ello. Pero como eso está muy lejos, lo que habría que hacer es ir contra los grandes camellos, y no a por los consumidores.
Responder
Muy bien (28/11/11 11:21) #2
Noticias buenas como estas necesitamos, a ver si, al menos, el futuro no pinta tan negro
jajajajajajaj dijo..Aquí lo que hay que hacer es ir a por los grandes traficantes, que son los culpables de que haya mafias y son los que se lucran de verdad con este negocio. Lo que se consigue con este tipo de actuaciones es quitarles cuatro porrillos a unos jóvenes y ponerles una denuncia; eso cuando la mercancía no se la quedan los agentes del orden. Supongo que no interesa ir a por aquellos que meten barcos enteros en nuestro país. La droga es un negocio y así no se consigue nada. Yo creo que la solución es la legalización, información y normalización. La gente sabría lo qué fuma y el estado obtendría dinero de ello. Pero como eso está muy lejos, lo que habría que hacer es ir contra los grandes camellos, y no a por los consumidores.
En décadas de lucha contra la droga aún no se ha avanzado lo más mínimo. ¿Nadie se ha planteado que esto es inútil o es que conviene que existan?
Responder