CIERRE
Adiós al Banco de España
- Después de 84 años, del edificio pamplonés del arquitecto José Yárnoz colgará, desde hoy, el cartel de "cerrado". Al enterarse del cierre, los navarros se han apresurado a cambiar las últimas pesetas
Actualizado el 31/05/2011 a las 08:49
El Banco de España cierra sus puertas en Pamplona. La del Paseo de Sarasate es una de las siete sucursales de esta institución que desde el miércoles permanecerá con el cerrojo echado.
El edificio emblemático, ubicado en un sitio privilegiado, en la confluencia del Paseo de Sarasate y la Avenida de San Ignacio, dirá hoy adiós, cuando termine su jornada laboral, a casi 84 años de historia. A esta edad, el devenir de los tiempos le había dejado casi sin actividad. Y, por tanto, con una clientela mucho más reducida. De hecho, la sucursal pamplonesa sólo cuenta con siete trabajadores. En breve, uno de ellos se trasladará a Bilbao, dos a Barcelona, uno a Madrid, y los tres restantes han optado por la prejubilación.
Las operaciones que venía realizando esta sucursal, hasta el día de hoy, pasaba por el canje de pesetas a euros, la recogida de billetes y monedas falsos o el canje de billetes deteriorados, además de la suscripción de la deuda pública o la presentación de reclamaciones contra entidades de crédito, entre otras. Hasta sus últimos días, con el anuncio del cierre, ha recibido a clientes navarros que deseaban cambiar sus últimas pesetas por euros.
Reducción de funciones
El desarrollo de las tecnologías de la comunicación y la mejora de las comunicaciones, unido a la reducción de funciones con la introducción del euro, junto con la necesidad de ahorrar costes ha llevado a esta institución a prescindir de las siete sucursales, donde trabajaban 57 personas.
El edificio, que pasará a la Dirección General de Patrimonio, que será quien decida su uso, dispone de siete viviendas habilitadas, aunque sólo una está ahora ocupada.
La sucursal del banco en esta ciudad se creó como consecuencia del monopolio de emisión concedido al Banco de España en marzo de 1874 por el que El Banco de España pasa a ser el único autorizado a emitir billetes en España. La gran mayoría de los 20 bancos de emisión locales que existían hasta ese momento se fusionaron con el Banco de España. En Pamplona, se fusionó con el Banco de Pamplona y se instaló en el edificio que éste ocupaba. Su primer director fue Esteban Galdiano. Durante unos años, en Pamplona se siguió utilizando el billete emitido por el Banco de Pamplona por la dificultad que había para la entrega de los nuevos a causa de la Tercera Guerra Carlista, según explica la entidad. En 1895 el Banco adquirió la antigua Alhóndiga Municipal, donde está actualmente el banco. En 1922 la sucursal se traslada a la Plaza del Consejo mientras se demolía el antiguo edificio y se comenzaba la construcción del actual, inaugurado en 1927. Los arquitectos habían sido José Yárnoz y Ángel Astiz.