Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
LEZKAIRU

El parque de las Mujeres se abre hueco en el ocio de Pamplona

  • En su primer verano abierta, la zona verde al norte de Lezkairu atrae a deportistas y familias

Los jóvenes del grupo 'Caballeros de la luna'.

El parque de las Mujeres se abre hueco en el ocio de Pamplona

Los jóvenes del grupo 'Caballeros de la luna'.

JESÚS CASO
0
24/08/2015 a las 06:00
  • M.M. PAMPLONA
Familias, deportistas, ciclistas o gente que simplemente quiere dar un paseo. Todos caben en el parque de las Mujeres de Pamplona que, al norte de Lezkairu, vive su primer verano tras abrirse al público el pasado abril después de casi dos años de obras y una inversión de 3 millones de euros. El resultado: 93.450 m2 y 900 m. de longitud repartidos entre áreas verdes -destaca la central con sus 15.400 m2- pistas deportivas, de juegos y caminos asfaltados entre Mendillorri y la avenida Juan Pablo II.

Y la oferta de ocio de este nuevo espacio se abre hueco entre los vecinos que, poco a poco, comienzan a acercarse al parque. Sobre todo, los de las urbanizaciones cercanas de La Milagrosa y Mendillorri, a la espera también de los residentes del barrio de Lezkairu. “Vamos a andar casi a diario y ahora volvemos por aquí”, explica el matrimonio formado por Miguel Martiartu Simón y Asun Cervantes Montero, vecinos de Mendillorri. “Nos parece un lugar muy agradable y espacioso pero, de momento, con poca gente. Seguro que cuando se ocupen todas las casas de Lezkairu vendrá mucha más”.

O sin ser vecinos de la zona. Como la treintena de jóvenes de entre 15 y 21 años que agrupados en el WhatsApp bautizado como ‘Caballeros de la luna’ han escogido este parque para sus recreaciones de juegos. “En concreto para una variedad de batalla en la que se introduce también el fútbol americano”, aclara Daniel Medina Ullate.

CRISTALES EN MEDIA LUNA

Hace un año se formó este grupo que, desde entonces, vive sus recreaciones de luchas en el parque de La Media Luna. “Pero esto es mucho más verde y con menos suciedad ya que en el otro lado hay hasta cristales por el suelo”. La mudanza, que aún no saben si será permanente o para cuando hagan juegos que requieran más espacio, surgió de los jóvenes del grupo que viven en Mendillorri.

“Nos acordamos de que estaba esta zona y lo propusimos. Está muy bien”, comenta Maite Vallés Rico. Y de momento, su actividad se desarrolla sin público, frente al parque de la Media Luna que sí atraía a los viandantes.

En cambio Javier Martínez de la Hidalga Aizcorbe ve difícil que vuelva a repetir su paseo por el parque de las Mujeres. “Estoy aquí de casualidad, porque he ido a visitar a una prima que vive en Erripagaña. Como yo resido en Iturrama me pilla un poco lejos”, dice mientras mira a su alrededor. “Está muy bien la zona, con muchas áreas verdes y seguro que con todo lo que se está construyendo aquí tendrá mucha aceptación”.

Un pronóstico que también hacen Ana Gozalo Novoa y su marido Diego D’ors Vilardebó. “Hoy es la primera vez que venimos ya que generalmente nos solemos quedar en el parque de Alfredo Landa que nos pilla más cerca de nuestra casa, en La Milagrosa. Pero volveremos porque para los críos está muy bien. También hay columpios y caminos por los que pueden andar en bicicleta”, comentan sobre sus hijos Mateo y Olivia, de 6 y 5 años. “Dar la vuelta completa me ha costado 2 minutos y ocho segundos y a mi hermana tres minutos y 43 segundos, que nos ha cronometrado mi padre”, añade el pequeño.

La pareja destaca que este nuevo parque contribuye a aumentar el espacio verde de recreo abierto al sur de Pamplona para una zona muy masificada urbanísticamente y sin apenas jardines. “Y también servirá para los que vayan llegando a Lezkairu”.

A FALTA DE SOMBRAS

Además de para las familias, también el parque de las Mujeres resulta atractivo a los que quieren practicar deportes, como los mellizos Eneko y Mikel Munárriz Bidegáin, que llegaron en bicicleta junto a su prima Aitziber Aspurz Bidegáin para jugar en la pista de baloncesto. “Solemos venir por aquí porque vivimos cerca, en Santa Marta”, dicen los hermanos. “Además, el sitio es muy tranquillo y después puedes dejar las bicis por aquí sin problemas”, añade su prima. “Y este suelo duele menos que los de las pistas de hormigón”, apuntan los hermanos.

En el otro lado del recinto deportivo al aire libre disfrutan de un partido de fútbol Eugenio García Herrera con su mujer Asun Martos García y el adolescente Iker García García, de 13 años. “Yo hace mucho que voy a la máquinas al aire libre de La Milagrosa y desde que abrieron el parque aprovecho para dar una vuelta porque es una zona muy agradable”, dice ella. “Pero aún estará mejor dentro de un par de años, cuando los árboles crezcan y den sombra porque los días de calor no hay donde refugiarte”, objeta Eugenio García. Mientras Iker García sigue regateando con el balón. “La pista está muy bien”, opina. “La pena es que las redes de la portería se las llevaron al poco tiempo de ponerlas”, añade Asun Martos.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual