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OASIS URBANOS

Los huertos urbanos germinan entre el asfalto de la Comarca

Mariano Bellido (i) y su nieto David pasan la tarde en su huerta de Berriozar.

Los huertos urbanos germinan entre el asfalto de la Comarca

Mariano Bellido (i) y su nieto David pasan la tarde en su huerta de Berriozar.

azcona
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Actualizada 01/08/2013 a las 09:22
  • SAIOA ROLÁN. BERRIOZAR
Cherrys en los balcones, lechugas que nacen a pie de carretera y pimientos, acelgas y pepinos a un 'click'. La huerta le echa un pulso al asfalto en la Comarca de Pamplona y se presenta como una alternativa de ocio, ahorro y empleo cada vez más extendida en Navarra.

Ayuntamientos, colegios, asociaciones y urbanitas se unen a la moda, con gran éxito en España, de trasladar un trocito de campo a la ciudad. Lo hacen a través de huertos comunitarios y cultivos en las terrazas y también, mediante cestas en venta por internet.

Los nuevos hortelanos se declaran “cansados de los valores actuales” y buscan en la horticultura ecológica un “antídoto contra el estrés”, una “vía de escape al frenético ritmo urbano” y una “alternativa más saludable” a la alimentación de los supermercados. Dicen quienes se apuntan a esta tendencia que además "transforma": reduce el estrés, aumenta la autoestima y fomenta las relaciones sociales.

Raquel Martiarto lo ha experimentado durante un año en las huertas de Berriozar, las primeras creadas por un ayuntamiento en la Cuenca de Pamplona para el beneficio de los vecinos. Esta cocinera de 34 años se define, además, como hortelana urbana a tiempo parcial. “Me hace mucha ilusión ver que soy capaz de producir mi propia comida cada vez mejor”, comenta mientras retira la tierra que se ha quedado incrustada entre sus uñas tras revisar cómo crecen los tomates.

Comenzó a cultivar el huerto junto a su familia el año pasado sin experiencia previa y ahora admira sus 80 metros cuadrados de terreno repletos de verdura. “Tengo calabazas, tomates, girasoles, lechugas, pepinos, sandía, berenjenas, melón y especias”, enumera orgullosa.

Raquel se adentró en esta nueva experiencia ecológica como entretenimiento y con el fin de enseñar a sus tres hijos de dónde vienen los alimentos: “Que sepan que la verdura no procede de la tienda, ni la leche del Tetra Brik”. Su vecino de huerta le da la razón apoyado junto a su nieto en la valla de madera que separa las dos parcelas. Mariano Bellido, jubilado granadino afincado en Navarra, ha inculcado a David, de 10 años, el gusto por la huerta: “Yo también seré hortelano de mayor. Mi abuelo me enseña que aquí sé lo qué como y tiene razón, los tomates del supermercado no tienen sabor y parecen de plástico”.

Mariano invirtió 20 euros en la plantación de este año. “Compré 15 kilos de patatas y ya he recogido 150 kilos”, ejemplifica. “Esto es un chollo para el bolsillo. Comemos mejor y nos sale rentable”, añade.

Los requisitos para mantener ese tipo de cultivos son sencillos. Basta con disponer de entre cuatro y seis horas de sol directo, acceso a agua, tiempo para disfrutar de la huerta -dos horas a la semana son suficientes-, y, por supuesto, ilusión, ganas y paciencia. El espacio no es un problema, incluso una maceta vale.

“En un huerto ecológico, es indispensable la biodiversidad, y para potenciarlo es necesario plantar flores, plantas aromáticas y medicinales. Además, las variedades autóctonas son las que mejor se adaptan al lugar”, aconsejan María José Castuera y Iosu Litago, fundadores de La Güertica, una joven empresa pamplonesa que traslada la huerta a los balcones, terrazas y jardines de los hogares navarros. Según su experiencia, son las mujeres de entre 30 y 60 años quienes más interés muestran por trasladar el campo a la ciudad.

DEL HUERTO A LA MESA EN UN 'CLICK'

Para quienes no tengan la posibilidad de acceder a un pequeño espacio rural en su hogar, pueblo o ciudad, pero quieran beneficiarse de los sabores de la huerta, internet se presenta como una alternativa igualmente válida. Los vegetales germinan también en el ciberespacio, donde en los últimos tiempos proliferan las páginas web que ofrecen frutas y verduras recién recolectadas. Con tan sólo un 'click' y desde cualquier lugar, el cliente adquiere productos frescos de la huerta que tendrá sobre la mesa en un par de días.

El Tendero, Disfruta y Verdura o Doctor Veg son algunas de estas fruterías virtuales que ofrecen lo mejor de la alimentación ecológica por kilos o por cajas ya preparadas. Esta última alternativa, la más demandada entre los internautas, se ofrece también desde algunas asociaciones navarras, como Sumaconcausa, Bizilur y Karrakela.

Mediante una suscripción semanal, quincenal o mensual, estas organizaciones preparan cestas de alimentos ecológicos de temporada siguendo una política de 'kilómetro cero', que fomenta el consumo de proximidad a través de productores locales, de manera que reduce el número de intermediarios, así como el gasto de combustible, con toda la contaminación que conlleva.


  • Huertero
    (02/08/13 09:18)
    #4

    Tienes toda la razón, no deberían existir estas huertas que hace que haya personas que en lugar de quedarse en casa pueden tomar el aire y hacer un poco de ejercicio. Así habría mas sitios de hierbas secas para hacer mas fácil que se produjeran incendios y además los urbanitas podrían soltar a sus perros para que lo ensuciaran todo de mierda y los paseantes (si es que existieran caminos) llevarse esa mierda a casa pegada a los zapatos. Además, el paisaje sería mucho mas bonito, totalmente abandonado en lugar de terrenos cuidados.

    Responder

  • Juan
    (02/08/13 09:15)
    #3

    Pablo dijo..
    Tienes toda la razón, no deberían existir estas huertas que hace que haya personas que en lugar de quedarse en casa pueden tomar el aire y hacer un poco de ejercicio. Así habría mas sitios de hierbas secas para hacer mas fácil que se produjeran incendios y además los urbanitas podrían soltar a sus perros para que lo ensuciaran todo de mierda y los paseantes (si es que existieran caminos) llevarse esa mierda a casa pegada a los zapatos. Además, el paisaje sería mucho mas bonito, totalmente abandonado en lugar de terrenos cuidados.

    Responder

  • Pablo
    (01/08/13 16:08)
    #2

    Sí, está muy bien, pero al final la realidad es que se destina suelo municipal que podríamos disfrutar todos a una actividad que solo pueden practicar unos pocos. Yo sí soy urbanita, y por eso prefiero calles, edificios, parques e instalaciones municipales en lugar de huertas y terrenitos para tomar el sol en medio de la ciudad. Será por pueblos, huertas y terrenos...

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  • RG
    (01/08/13 09:44)
    #1

    Desde la Segunda Guerra Mundial muchos paises perpetuaron los jardines familiares en toda Europa. Los ayuntamientos han liberado mucho suelo para que los ciudadanos cultiven sus legumbres en el cuadro de leyes muy estrictas.  No se permite pernoctar en lo se considera cabaña para lo útiles, se permite hacer barbacuas con muchas restricciones,  se permite plantar legumbres, se prohibe plantar árboles, algunos arbustos o parras de uva para la sombra sí, Se obliga a entretenet el huerto, regarlo, quitar las malas hiebas, nada de plantas halucinogenas, etc.. Vigilantes de los ayuntamientos velan por la aplicación de disposiciones y si se incumplen se les retira la concesión y se la dan a uno de las largas listas de espera.  Ahora bien:  SIEMPRE RESPETANDO LO AJENO!.

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