Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
VIOLACIÓN EN SAN FERMÍN

Burundanga: víctimas que no recuerdan nada

Policías, jueces y fiscales no recuerdan en Navarra un caso constatado de sometimiento con burundanga u otra sustancia de sumisión química
Pero sí denuncias puntuales en casos de delitos sexuales y contra el patrimonio. Lo difícil es probarlo.

Burundanga: víctimas que no recuerdan nada

Burundanga: víctimas que no recuerdan nada

La escopolamina, alcaloide tropánico también conocido como burundanga.

Actualizada 07/10/2016 a las 11:36
Etiquetas
Hace unos años, una pareja de jóvenes se despertó completamente desnuda en la calle Monasterio de Urdax de Pamplona. Sus ropas estaban desperdigadas y no recordaban absolutamente nada. No habían sufrido ningún delito, pero aun así llamaron a la Policía Municipal de Pamplona para contar su extraña situación. En ese caso, existen sospechas fundadas de que alguien pudo suministrarles algún tipo de sustancia que les hiciera perder el conocimiento. Pero como en la mayoría de los casos puntuales que se denuncian en Navarra, la dificultad está en demostrarlo: la burundanga y otras sustancias de este tipo metabolizan muy rápido, de ahí que si alguien cree haber sido víctima de algo así, debe someterse con urgencia a un análisis específico. En el Instituto Navarro de Medicina Legal, los forenses no tienen constancia de ningún caso con positivo de sustancias que provoquen sumisión química.

La primera vez que en Pamplona se detuvo a una mujer tras una denuncia acompañada del “me han echado algo en la bebida” se dio en 2009. La efectuó Policía Nacional. Dos estudiantes entablaron relación con una mujer de 40 años en una discoteca y, horas después, uno despertaba en una cuneta y otro en su domicilio, del que faltaban dinero, la televisión, el ordenador... Ambos se sometieron a análisis y en sus organismos se hallaron restos de tranquilizantes. Dar con la mujer fue sencillo: se había dejado la documentación y el bolso, con más tranquilizantes, en el domicilio del robo.

Aquel caso fue la excepción. Policías, jueces y fiscales no recuerdan casos constatados en Navarra, pero sí denuncias ligadas a delitos de índole sexual o robos. “Únicamente he tenido un asunto en el que se ha sospechado de la utilización de la burundanga para cometer un delito”, relata el titular del Juzgado de Instrucción nº 2 de Pamplona: “Se sospechaba que a una persona se le habían suministrado en un prostíbulo para que hiciera diferentes pagos con su tarjeta. Se archivó por falta de indicios suficientes para poder proceder contra alguna persona concreta”. Su compañera, de Instrucción nº 3, recuerda que sí se han registrado denuncias de agresión sexual en las que las víctimas no recuerdan lo sucedido y sospechan que les han echado algo en la bebida. “El problema es que como son sustancias que desaparecen rápidamente, no he tenido confirmación de que efectivamente fuera así”, cuenta. Ahora, el juez que investiga la violación denunciada en Sanfermines tiene “serios indicios” de que los procesados utilizaron alguna sustancia para dejar inconsciente y abusar de una chica en Córdoba.

“En estos casos, la laguna de memoria es total”, señalan en Policía Municipal de Pamplona. Desde este cuerpo destacan que todas las denuncias que han recibido de este tipo se producen siempre en ambientes de ocio nocturno. “Se necesita que haya un contacto y una bebida de por medio”. Recuerdan la denuncia de un hombre que llevó a su casa a una mujer desconocida para mantener relaciones, pero allí perdió el conocimiento y cuando se despertó le habían robado. “Aunque no se demuestre que se le administró una sustancia para cometer el delito, hay casos que se resuelven por las cámaras, los testimonios... No hay impunidad”.
 
APELAR A LA PREVENCIÓN



La burundanga (un psicotrópico mezclado con escopolamina) y otros químicos que pueden hacer perder el sentido se eliminan muy rápido del organismo. Para eliminar el 50% de la escopolamina ingerida, por ejemplo, bastan de 2 a 6 horas, y el lorazepan de 9 a 16 horas, según una guía del Ministerio de Justicia sobre instrucciones de actuación en casos de agresión sexual con sospecha de intoxicación. Por ello, el Grupo de Investigación de Sumisión Química del Instituto de Medicina Legal de Barcelona recomienda obtener muestras, tanto de sangre como de orina, dentro de las 48 horas posteriores a los hechos. Tan difícil es su detección que la pasada primavera, en Palma de Mallorca, se produjo el primer caso de sumisión por burundanga demostrado clínicamente en España. Un hombre se la administró a su exmujer.



“Normalmente, cuando se denuncia no se suelen recoger muestras de sangre para hacer el correspondiente análisis, y si no se hace una prueba específica, no sale. Ahí tenemos el principal problema procesal”, subrayan en la Fiscalía navarra. En Policía Foral remarcan esta idea y también recuerdan que hace unos tres años registró una racha de denuncias en las que la víctima relataba que le habían echado algo en la bebida, pero que los casos son muy puntuales y muy difíciles de constatar. En Guardia Civil no constan asuntos así y en Policía Nacional las asocian al mundo de la prostitución, pero en tiempos pasados.

Todos los cuerpos apelan a la prevención, y así lo exponen los agentes de Policía Municipal de Pamplona en sus charlas de educación en colegios. Se recomienda no dejar la bebida sola y advertir a un amigo si se va abandonar el local con un desconocido o recién conocido, para que ya no sea tan anónimo. También resaltan el miedo a denunciar, como le ocurrió a la chica de Córdoba, un relato que puede parecer increíble.

Comentarios

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual