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Entrevista
GERENTE DE LA UPNA

Joaquín Romero: “El mundo va a ser otro en nada. Quienes están en la frontera del conocimiento lo dicen”

Se entusiasma cuando habla de las fronteras de la ciencia y del abismo al que se asoman los investigadores que están en primera línea. Sin embargo, él ha regresado a la Universidad Pública de Navarra para una tarea mucho más prosaica como es la de organizar los recursos económicos y humanos de la institución

Joaquín Romero conversa en su despacho. A sus espaldas, 'Daiquiri room' (Arturo Heras), un cuadro de la colección de la Universidad.

Joaquín Romero conversa en su despacho. A sus espaldas, 'Daiquiri room' (Arturo Heras), un cuadro de la colección de la Universidad.

Joaquín Romero conversa en su despacho. A sus espaldas, 'Daiquiri room' (Arturo Heras), un cuadro de la colección de la Universidad.

Actualizada 23/09/2016 a las 10:15
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Desembarcó en la UPNA hace unos meses después de una llamada del rector Alfonso Carlosena en la que le proponía asumir la gerencia de la institución. Joaquín Romero Roldán (Pamplona, 1975) ha vuelto a la casa en la que se formó como Licenciado en Dirección y Administración de Empresas y en la que también descubrió el mundo coral. Su creciente filarmonía le llevó a trabajar ocho años en el Orfeón Pamplonés, donde desempeñó la gerencia al igual que en la orquesta Sinfónica de Navarra (2014-2016). Antes tuvo tiempo para bregarse en el comercio internacional, su otra vocación. Al filo del cambio de milenio residió en las ciudades de Nanjing, Shanghai, Shenzhen y Hong Kong donde conoció una China que todavía se desplazaba en bicicleta y que vestía con cuellos Mao. En el gigante asiático trabajó para una consultora que lo mismo buscaba proveedores para industrias españolas que montaba oficinas de representación para empresas que querían implantarse allá. De vuelta a casa desempeñó el cargo de director comercial y de exportación de la Bodega Castillo de Enériz. Ahora, tras una etapa en la que ha intentado trazar un nuevo rumbo para el Orfeón Pamplonés y la Sinfónica Navarra, asume el reto de la gestión de la Universidad Pública de Navarra.

¿Qué resultó más fácil, colocar las botellas de Castillo de Enériz en Dinamarca o contratar un concierto del orfeón en el Carnegie Hall de Nueva York?

A veces pienso que mi carrera profesional terminó el día en que me senté en el Carnegie Hall y oí cantar al Orfeón Pamplonés. Era una de esas cosas que nunca había soñado. A veces lo que parece más difícil te resulta que llega más fácil y en otras trabajas pero no siempre obtienes el resultado esperado. Lo principal de todo es que las cosas hay que planificarlas. Se necesita un plan estratégico, saber a dónde quieres llegar, para poner los medios.

Usted destapó nada más llegar a la gerencia de la Orquesta Sinfónica de Navarra los desvíos irregulares de cantidades entre las dos entidades que las sustentaban, Sociedad Santa Cecilia y Fundación Pablo Sarasate. Unos desvíos que habían servido, entre otras cosas, para compensar la bajada de sueldo del anterior gerente. ¿Qué juicio hace de aquello?

En el ejercicio de mis funciones informé a quien tenía que informar, que era el patronato. Luego las decisiones que se toman no me compete a mí valorarlas ni juzgarlas. Yo dejé claro cuál era mi proyecto en la orquesta y en qué condiciones de financiación tiene sentido una orquesta. Hoy la Orquesta depende de Baluarte y se encuentra en una situación más estable, aunque los recursos se han reducido. Pero también se ha incorporado ahora un excelente profesional a la gerencia, la Orquesta está en buenas manos.

¿Cómo acabó usted en la UPNA?

Fue una sorpresa para mí. Yo seguía en la media distancia el proyecto, porque es mi Universidad, cuando me llamó Alfonso Carlosena. No tardé ni veinte segundos en decidirme pese a que tenía un proyecto en la Orquesta.

¿El nombramiento del gerente de la UPNA es discrecional, al estilo del de José Manuel Soria para el Banco Mundial?

Al rector lo elige la comunidad universitaria y este elige a su equipo: vicerrectores, secretaría general y gerente. Somos un equipo. Aunque entré con el tren en marcha pienso que el plan estratégico está muy bien encaminado desde mi punto de vista.

¿Qué función desempeña el gerente de la UPNA? ¿Es un financiero? ¿Tiene usted capacidad de decisión?

El gerente debe ser un facilitador de recursos, tanto económicos, como humanos, así como de infraestructuras y de organización. Y como soy parte del equipo rectoral participo en la toma de decisiones, ya que estas se toman de forma colegiada.

¿El gerente cobra más que el rector?

Si le digo la verdad, desconozco el detalle y tampoco es algo que me preocupe. Mi sueldo son 75.000 euros brutos anuales. Consta en el portal de transparencia de la UPNA.

¿Se estrenó en el cargo con la protesta estudiantil que intentó impedir al equipo rectoral celebrar su sesión de Gobierno la pasada primavera?

Bueno, llevaba ya un tiempo, pero me tocó vivirla. Además, la seguridad es otro de los temas que me competen.

¿Y cree que le faltó cintura al rector?

El rector tiene mucha cintura.

Es que los partidos que sostienen el Gobierno de Navarra concluyeron que le faltó cintura, que no debería haber llegado a solicitar la intervención policial...

Yo aquel día estaba dentro de este edificio (junto al Rectorado), que es donde se celebran las sesiones del Consejo de Gobierno de la UPNA. El resto de miembros del equipo rectoral se dirigían aquí y no podían entrar. Yo me fui a la parte de atrás, donde hay otra puerta, y tampoco se podía entrar, el montacargas también estaba bloqueado... Ningún parlamentario estuvo aquí para verlo ni después nos preguntaron. Yo les diría: ¿Y si trasladamos este hecho al Parlamento, que las protestas en vez de situarse en la marquesina de enfrente, como se suele hacer, estuvieran bloqueando la entrada al edificio? En fin, para mí fue algo anecdótico, no es un plato de gusto, pero la cosa está clara: mi obligación es que la actividad de la universidad se realice con la mayor normalidad posible. Y aquella votación por la que se aprobó la matricula anual, motivo de la protesta, se aprobó con el 76% de la representación de la comunidad universitaria.

PLAN Y FACULTAD DE MEDICINA

¿Alfonso Carlosena le encomendó que administrara la escasez?

No. Él me habló del proyecto y del plan estratégico.

¡Pero la realidad es que usted tiene para gastar diez millones menos que hace cuatro años!

Sí, la aportación del Gobierno es hoy de 52 millones y llegó a ser de unos diez más. Pero la Universidad está en un punto en el que está saneada, no tiene problema financiero, fue bien gestionada por mis predecesores y hoy tiene deuda cero. ¿Qué es lo que necesitamos? Un modelo de financiación plurianual que nosotros estamos dispuestos a que se vincule a unos resultados.

Son muchos años intentando un nuevo modelo de financiación. ¿Tiene confianza en que las actuales negociaciones políticas fructifiquen?

No depende sólo de nosotros, yo confío en que sí. El modelo que planteamos es bueno para la Universidad y para todos. Ni siquiera estamos planteando volver al presupuesto de hace ocho años porque la UPNA también ha hecho un ejercicio de gestión y de ahorro.

¿Algún ejemplo?

Se ha implantado un nuevo sistema de impresoras centralizado por áreas. Antes igual había una impresoras por cada despacho, lo que nos permite 300.000 euros de ahorro al año.

Resulta novedoso lo de vincular una parte de la aportación pública a unos resultados. Pero, ¿cuáles? ¿Son objetivables?

Sí. Queremos que la mayor parte de la ayuda pueda vincularse a unos resultados de docencia, de investigación y de transferencia del conocimiento hacia la sociedad. Sin embargo, otra parte sería fija para financiar unas infraestructuras y unas mejoras que necesitamos para el proyecto estratégico de la Universidad. Hay que tener en cuenta que los diez millones en los que se ha reducido el presupuesto en los últimos años se han recortado básicamente de las inversiones y equipamientos. Eso no es sostenible a largo plazo, porque te descapitaliza.

¿Cuáles son las mejoras para la UPNA que plantean en su plan estratégico?

La Universidad está muy bien preparada para el futuro, pero requiere de un nuevo mapa de titulaciones para el que vamos a pedir recursos.

Una nueva Facultad de Medicina fue bandera del anterior equipo rectoral. ¿Se ha caído de la agenda?

La Medicina es un área estratégica. Navarra cuenta con un sistema público y privado muy potente. Es un área de futuro y, además, su empleo no es deslocalizable. Para nosotros lo imperioso es que haya un sistema de investigación médica público. Se han dado ya pasos con el Navarra Biomed para poner en marcha ese sistema de investigación público que garantice que los médicos de la red pública puedan participar en él y al que se puedan añadir investigadores de otros campos. Hay que abordar la medicina desde la sociología en el envejecimiento saludable, desde las empresas asistenciales, la ingeniería...

¿Renuncian entonces a la Facultad de Medicina?

Con todo lo que está cambiando, ¿merece la pena implantar una facultad de Medicina a la antigua usanza o quizás en un tiempo en el que no hay recursos es mejor esperar a ver qué sucede? Necesitamos tiempo para pensarlo. No es una decisión que se pueda adoptar a la ligera.

¿En qué otros campos plantean mejoras?

En internacionalización, ampliación de la oferta docente en idiomas, así como de competencias transversales. Igualmente son necesarias mejoras en los equipamientos de investigación y apoyo a los cuatro institutos de investigación, está a punto de crearse un quinto, impulsados por Alfonso Carlosena como vicerrector de Investigación. Estamos en este sentido muy bien posicionados para los retos del futuro. El mundo va a ser otro en nada. Te lo dicen los que están en las fronteras del conocimiento. En la UPNA tenemos investigadores que están asomados a ese abismo de lo que viene, gente del campo de inteligencia artificial, nanotecnología, Big Data... que te dicen que el mundo va a ser otra cosa y que lo vamos a tener que definir. Y en la UPNA tenemos gente preparada para ayudar a definir cómo queremos que sean los cambios en campos tan diversos como los derechos en la Industria 4.0 o el envejecimiento saludable.

Esta semana se conocía el impacto de la Universidad de Navarra: 292 millones en el PIB y 9.000 empleos directos e indirectos. ¿Se ha hecho algún estudio similar sobre la UPNA?

En 2010. Se hizo un estudio riguroso y se determinó un impacto valorado en 345 millones al año, entre impacto directo, indirecto e inducido. Se cuantificó también la existencia de 3.677 empleos de impacto directo. Otro dato importante es que el 78% de los egresados y su conocimiento permanecían vinculados a Navarra. Aquel estudio concluía que si la Universidad Pública de Navarra no se hubiera creado en 1987, la renta per cápita en Navarra sería un 6,3% inferior. Asimismo el efecto de la UPNA en la recaudación de Hacienda de aquel año 2010 estaba cifrado en 105 millones de euros al año. Hay que recordar que la aportación pública al centro entonces fue de 60 millones.

¿Celebra que el Gobierno de Urralburu impulsara en 1987 una Universidad Pública y no un canal de televisión autonómico?

Sin duda, fue un acierto.

El experto Félix Goñi, biofísico de la UPV, aseguraba en estas mismas páginas que ninguna de las 150 mejores universidades del mundo era española porque en ninguna de las 150 mejores universidades del mundo los profesores son funcionarios, en ninguna el gobierno es asambleario y en ninguna los profesores cobran igual hagan investigación o no. ¿Comparte diagnóstico?

No es un problema de funcionarización o no. Por cierto, de 864 profesores en la UPNA hoy sólo unos 350 son funcionarios, menos de la mitad. Pienso que el problema del personal doncente-investigador y de administración es más de motivación y de plan de carrera. Es algo en lo que estamos trabajando. Comparto más la reflexión sobre la gobernanza, pero no porque sea un sistema asambleario o democrático. Es más un problema de gobernanza de tres estructuras que tienen que convivir, cada una con sus intereses particulares a veces.

Para problema de gobernanza el de España. ¿Le asusta el abismo tras nueve meses sin Gobierno?

Los políticos no se dan cuenta de que este no es el camino. Se creen que por bloquear proyectos de unos o de otros, las leyes educativas son un ejemplo, se van a ganar más apoyos. No se dan cuenta de que a la mayoría silenciosa nos asquean esos bloqueos.

¿Mandará a paseo a las urnas si tiene que ir a votar en Navidad?

Pues no lo sé, porque los políticos actuales son impredecibles y lo mismo llegan a un acuerdo antes. Hombre, si me dicen que tengo que ir de presidente el 25 de diciembre, desde luego. Espero que lo resuelvan.

Usted fue Erasmus. ¿Lo recomienda?

Desde luego, no ya por lo bien que te lo pasas sino porque vuelves siendo una persona mejor.

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