Los padres de alumnos creen que sus hijos deben dedicar menos tiempo diario a las tareas escolares mientras que los maestros y profesores opinan lo contrario: la dedicación debe ser mayor. Ésta es una de las conclusiones que se desprende de un cuestionario elaborado por el Consejo Escolar de Navarra para pulsar la opinión de la comunidad educativa sobre este tema. Durante tres meses (julio, agosto y septiembre) todas las personas interesadas pudieron responder por Internet a cuatro preguntas formuladas por el Consejo Escolar sobre la conveniencia o no de las tareas y el tiempo que hay que dedicar a ellas. Esta preocupación surgió hace un año cuando un grupo de padres presentaron una queja al Defensor del Pueblo porque consideraban que los deberes de sus hijos eran "excesivos", dificultaban la conciliación de la vida familiar y laboral y ocasionaban diferencias entre unos alumnos y otros, según el nivel de formación y económico de sus padres. El Consejo Escolar ya emitió un dictamen a este respecto el pasado junio en el que concluía que era difícil obtener una opinión unitaria del tema pues había dos grupos "enfrentados": los que consideran que las tareas son necesarias y los que las rechazan. Los resultados del cuestionario se expusieron ayer por la tarde a los miembros de la permanente del Consejo Escolar y se remitirán al Departamento de Educación del Gobierno de Navarra para que los estudie y tenga en cuenta.
En el cuestionario han participado 78 personas; el 66% padres de alumnos, el 32% profesores y directores de centro y el resto personal no docente de centros escolares. Tuvieron que responder a cuatro preguntas y podían, si lo deseaban, dejar un comentario personal (generalmente, que las tareas son "intrusivas" en la vida familiar). Casi 8 de cada 10 personas encuestadas coinciden en que las tareas escolares son "eficaces" porque "permiten inculcar hábitos y actitudes" para trabajar por su cuenta y fomentar la responsabilidad. Este porcentaje es más elevado en el caso de los profesores (87,5%) que en el de las familias (77%). El resto de los encuestados creen que "la eficacia de las tareas es nula porque casi siempre se hace con ayuda externa" y suponen una "sobrecarga" para los alumnos "fatigados de la jornada escolar".
Más tiempo en Secundaria
Respecto de la dedicación horaria a las tareas, se observa que tanto los padres como los profesores coinciden en que el tiempo que debe dedicarse cada día a los deberes tiene que aumentar conforme se asciende en las etapas educativas. Así, 9 de cada 10 encuestados creen que en Educación Primaria (6-12 años) los alumnos deben dedicar entre media hora y hora y media cada tarde a hacer las tareas. En este caso, las diferencias son apreciables entre padres y docentes. El 70% de las familias creen que el tiempo adecuado para los deberes oscila entre media y una hora. El 85% de los docentes, sin embargo, lo eleva a entre una hora y hora y media.
La situación es similar en Secundaria (12-18 años). En el primer ciclo de ESO (12-14 años), el 85% de las personas encuestadas creen que la dedicación de los alumnos debe oscilar entre una y dos horas al día. En este nivel, más de la mitad de los profesores creen que los escolares tienen que hacer más de dos horas de tarea diarias; mientras que ese porcentaje se reduce al 17% en el caso de los padres.
En el segundo ciclo de ESO (14-16 años) y en el Bachillerato (16-18), el 75% de los encuestados creen que las tareas son "muy necesarias" y la dedicación diaria debe ascender a una hora y media. En este caso, el 62% de los profesores elevan el tiempo de estudio a 2 horas diarias; mientras que las familias lo reducen a hora y media.
¿Deben ayudar los padres a sus hijos a hacer las tareas escolares? ¿Tienen que corregírselas y explicarles lo que no entienden? Es la pregunta que se hacen muchas familias con hijos entre 6 y 18 años. Precisamente fue este asunto el que motivó la queja presentada por un grupo de padres hace un año ante el Defensor del Pueblo. "No todos tenemos las mismas posibilidades de ayudar porque no contamos con la misma formación. Algunos no podemos llevar a nuestros hijos a clases particulares", decían. Y recordaban que al dedicar tanto tiempo cada tarde a las tareas no pueden "disfrutar" de sus hijos. "A veces tenemos miedo de reconocer que no sabemos algo".
Los docentes consultados en su día por este periódico lo tienen claro: el papel de los padres debe ser el de "supervisar" pero no el de corregir la tarea ni explicarles lo que no entienden. "Eso ya lo hacemos en clase", recalcaban los presidentes de las asociaciones de colegios públicos ADIPNA (castellano e inglés) y NIZE (euskera). "Es importante que los padres se impliquen en las tareas pero eso no significa que estén todo el tiempo con sus hijos", dicen. Una opinión similar sostiene el presidente de ADI, la Asociación de Directores de Instituto. "Los chicos deben ser autónomos".
Más de la mitad de las personas que participaron en la encuesta dejaron sus comentarios personales. Algunos lamentan que "las tareas en algunas asignaturas sustituyen a las clases" y recalcan que deben ir enfocadas a "afianzar las explicaciones dadas en el aula". "Por lo tanto, los alumnos deberían ser capaces de hacerlas solos". "Únicamente en el caso de que no entiendan algo, se requerirá la presencia de una ayuda externa". En la misma línea se manifiestan los que creen que las tareas debe ser "un refuerzo de lo aprendido en el aula y no les debe suponer gran dificultad". Algunos padres dicen que "bajo ningún concepto" en Primaria y ESO los profesores pueden condicionar el "tiempo no escolar" de los alumnos que es "competencia y potestad de las familias".
20% RECHAZA LAS TAREAS. Sólo 2 de cada 10 encuestados consideran que los deberes no son "eficaces" y deberían suprimirse
Entre 15 minutos y 3 horas. Es el tiempo que, según aconsejan los docentes, deben dedicar los escolares a hacer la tarea y estudiar. Se recomienda que los alumnos de 1º y 2º de Primaria (6-7 años) dediquen 15 minutos; los de 3º y 4º (9-10), media hora; los de 5º y 6º (11-12), una hora; los de la ESO (12-16), dos horas y los de Bachiller (16-18), tres. Los padres, sin embargo, creen que la dedicación horaria de sus hijos debe ser menor.
Convivencia familiar y juegos. Algunos de los padres consultados creen que las tareas influyen "negativamente" en la convivencia familiar y "sólo sirven para gastar dinero en clases particulares". También critican que son "excesivas" y los niños no tienen tiempo para jugar.
A favor o en contra. El presidente del Consejo Escolar de Navarra, Pedro González Felipe, apunta que las posturas que reflejan los encestados sobre las tareas escolares están "claramente enfrentadas". "Para algunos, las tareas son muy necesarias porque crean hábito de estudios y responsabilidad; y para otros son excesivas y dificultan la conciliación familiar".


Yo quitaría todas las tareas escolares, o mejor, quitaría el colegio, para lo que sirve. Todos los profesores a buscar otra manera de vivir y los padres claro, a buscar otro aparcamiento de niños. VAYA FAENA. Con esto conseguiremos volver a esas épocas de analfabetos que tanto gusta a las clases altas. De todas formas tengo una duda, porque todo esto es un sin sentido, cunando un "niño" o "niña" de unos 20 ó 23 años tenga que presentar un proyecto fin de carrera o algo para su empresa ¿también se van a quejar los papás y mamás al profesor o jefe de turno?, la verdad es que esa reunión no me la perdía.
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Gui dijo..
Coincido contigo, guy, el cuestionario no me pareció bien elaborado ni sus preguntas eran suficientemente significativas. La muestra recogida, mínima... Y además la "nocturnidad y alevosía" de hacer una encuesta educativa en periodo de vacaciones, tanto de profesores como de las familias... Manda guasa!! Desde luego con técnicos tan perspicaces, así nos va!
Casi resultaría mas significativo recoger las ideas vertidas en todos los comentarios en los diarios digitales. Si los habéis seguido desde qué esto comenzó son CIENTOS cada vez que surge la noticia. Es señal de que la educación de nuestros niños y jóvenes nos ocupa y preocupa. Demos cara a este problema!
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estoy terminando mi doctorado y como he leido en varios comentarios , en cada momento de la vida hay unos determinados problemas. Estos van aumentando su dificultad en paralelo a la edad como debe ser porque cuando llegas a la etapa de un trabajo nadie te dice como lo tienes que hacer y si para realizar la tarea por la que te pagan, tienes que meter 24 horas pues mira o lo haces o te cambias de trabajo. En la mayoria de las veces, el puesto va acorde con los estudios y a estos no se llegan sin haber invertido tiempo en tareas y estudios ademas de ir a clase. Soy de las de EGB y BUP y no soy de las sobresalientes de la clase por eso, gracias a mi trabajo y la tenaciadad de mis padres dentro de unos meses sere doctora en quimica. No tengo un mal recuerdo de mis años estudiantiles al contrario, no tengo mal recuerdo de mi niñez. Recuerdo que habia que hacer tareas y no me apetecia nunca pero tambien recuerdo las tardes con los amigos por las calles de mi pueblo, las fiestas de instituto y los jueves universitarios, ademas de los, que entonces me parecian interminables, veranos y demas vacaciones. Mis padres no me llevaban a solfeo, ni flauta travesera, ni danza fusion, ni deportes varios extraescolares mas que todo porque en mi pueblo no habia, lo justo entonces empezaban los cursos extraescolares de ingles (y no digo ni idiomas) y no me considero menos que los que aprovechan todas esas oportunidades. Tambien añadir que mis padres tabajaban los dos, no andabamos sobrados de dinero, ademas ninguno de los dos tenia estudios y aun asi teniamos tiempo para los deberes y jugar y estar con ellos. Asi que no me vengan ahora con que no se puede hacer lo mismo que haciamos entonces. O el problema es que es mas facil llevar los niños todo el dia a la escuela (que tiene responsabilidad de enseñar pero no potestad para educar) y luego apuntarlos a extraescolares toda la tarde y cuando se sale de trabajar estar un ratillo con ellos sin discusiones ni problemas para acallar la conciencia??por eso no queremos que tengan deberes ni responsabilidades de niños?
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"todas las personas interesadas pudieron responder por Internet a cuatro preguntas" Eso NO es una encuesta y sus resultados y porcentajes no pueden considerarse válidos. No más que los comentarios pubilcados en esta noticia o los escuchados en una conversación de barra de bar. Podemos ver cuáles son las diferentes posturas, pero NO qué porcentaje de la población (de padres o de profesores) respalda cada una. Bonito titular, por cierto, padres y profesores enfrentados... ¿intentando encender algún fuego?
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Con todos mis respetos, relájese. Sus comentarios transmiten una tensión rayana en el ataque de nervios. Por lo demás, su analogía es de lo más desafortunada y, como verá, se vuelve precisamente en contra de su argumento. Ningún médico le "ordenará" ni "obligará" a Ud ni a una embarazada a nada. Les indicará hacer lo que, según el estado de la ciencia y su conciencia, considere mejor. Pero de ordenar, nada. Ésto es así al menos desde la Ley de Autonomía del paciente, de 2002. Y si Ud, como paciente, permite, espera o incluso pretende que los médicos le manden u ordenen, está renunciando al ejercicio de su responsabilidad en su propia salud que la misma Ley promueve. SU responsabilidad es suya, no de los médicos. Pues bien, ya que ha empleado Ud la analogía, si la llevamos al ámbito educativo vemos que también sobra ya toda esta jerga marcial del ordenar, obligar, etc. Efectivamente, el "EXPERTO" (en sus mayúsculas), oséase, el docente, lo es en unas coordenadas muy concretas: en clase y en los tiempos académicos. Padres y alumnos esperamos que haga bien su imprescindible trabajo en tales coordenadas. Que incluye indicar o sugerir (como mucho) tareas que serán ajustadas a las necesidades individuales y razonables en duración, no sistemáticas, estandarizadas y en exceso prolongadas. Pero en los hogares, en los tiempos personales y familiares los expertos somos los chavales y los padres, no los docentes. No lo olvidemos. Nosotros no les decimos a Uds qué contenidos académicos dar y cómo darlos y Uds no "okupan" nuestros hogares y nuestro tiempo. Podría ser un buen trato.
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Sancho dijo..
La verdad es que pensando en el futuro, nos estamos cargando el presente de nuestros hijos. Y es que en la vida, gran error, vivimos siempre pensando en mañana y nos olvidamos que el hoy, es lo importante porque es algo que no volverá. Creo que no se habla de estudiar al día, que está claro que hay que hacerlo, pero las tareas ... Conozco muchos casos de esos, que además de enfrascarlos todo el día con cosas, luego, en verano a Irlanda, EEUU, Canadá, ... campamentos, ... El resultado, unos chicos superformados sin haber vivido sus momentos, y desde luego, eso no es bueno.
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esudiante universitario dijo..
Gracias por aportar tu opinión. Con demasiada frecuencia, padres y maestros os organizamos a alumnos e hijos (con nuestra mejor intención) la vida sin siquiera preguntaros qué os parece. Si me permites una sugerenia, no dejes nunca de participar activamente en todo lo que concierna a tu vida. Por supuesto, incluida la académica.
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Hasta que no se invente la ciencia infusa habrá que estudiar para aprender, en clase y fuera de clase. Los padres pueden decir misa en latín, pero si los chavales no estudian no aprenden. Otra cosa es que algunos padres le hayan cogido gusto a la LOGSE y al pasar de curso con materias suspendidas para al final tener el mismo título de ESO que los que han estudiado y aprobado todo. Podemos regalar los títulos, también los universitarios, pero al final la realidad les pondrá en su sitio. Muchos padres contrarios a las tareas se lamentan cuando sus hijos acaban la universidad y solo encuentran trabajos de 600 euros al mes. ¿Qué quieren si no saben hacer nada y además no tienen ganas de trabajar? En esta vida, o eres rico y vives de la fortuna familiar o te esfuerzas y te formas para vender tu fuerza de trabajo al capital al mejor precio. No hay más.
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Como madre de familia numerosa, pedagoga, "formadora de formadores" y con más de 25 años de ejercicio profesional, estoy comprobando que el tema que nos ocupa no hace más que provocar confusión e indefinición. No debería haber ninguna duda acerca de que la labor docente está en manos de los profesores y que la labor educativa está principalmente en manos de las familias. Es decir: zapatero a tus zapatos. Los padres no podemos ser profesores ni suplir a los profesores de nuestros hijos, en los que confiamos su formación académica. Los profesores tampoco pueden suplirnos a los padres en la dedicación y entrega a nuestros hijos, sobre todo cuando queremos que su formación sea completa e integral. Nuestros hijos/alumnos tienen derecho a la mejor formación posible dentro de su centro educativo y también a que sus padres les puedan formar y abrir a aspectos, disciplinas o actividades que por desgracia hoy en día se tratan de manera muy inadecuada e incompleta en los currículos (me refiero a las enseñanzas artísticas, deportivas, lúdicas, culturales...). Por tanto, debemos respetar los espacios que corresponden a cada uno de los contextos: escuela y hogar, sin que uno invada al otro, haciendo en la escuela lo que establecen los profesores y en casa lo que proponen los padres (sin excluir, por supuesto, tiempo suficiente para el estudio). Bajo ningún aspecto entiendo la obligatoriedad de las tareas escolares (uniformadas y repetitivas) y mucho menos que su realización en casa sea susceptible de ser evaluada y constar como un porcentaje de la calificación de nuestros hijos. Por otro lado, no podemos vincular la adquisición de la capacidad de esfuerzo y constancia a la realización de tareas escolares en casa, ya que son valores que se pueden y deben inculcar y adquirir de la mano de todas las actividades que realizan los niños y jóvenes.
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Grupo La información Iogenia Digital
Este foro y este debate ya están anticuados, porque ayer, en el programa La Ventana de la cadena SER, el Consejero Iribas dijo que a corto plazo los alumnos tendrán sus libros de texto en la NUBE y no tendrán que llevar al Cole ni siquiera un USB. De esto sí que sabe el Consejero de Educación. Me quedan 540 días para la jubilación. ¡Menos mal!
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