COFRADÍA DEL VINO
Lluvia con sabor añejo en Noáin
- Unas 150 personas se congregaron ayer en el salón cultural de Noáin para celebrar la investidura de seis nuevos cofrades en el XXI Solemne Gran Capítulo de la Cofradía del Vino en Navarra
Publicado el 07/11/2011 a las 01:05
Pasado por agua. Así comenzó el XXI solemne Gran Capítulo de la Cofradía del Vino de Navarra. La lluvia acompañó en desfile a las 10 cofradías que ayer acudieron a Noáin, punto de encuentro en esta ocasión para los amantes del vino. Un capítulo especial, en el que se rindió homenaje al recién fallecido miembro del Gran Consejo, Máximo Abete. Fueron investidos tres nuevos cofrades de número (José Antonio Díez del Villar, Rafael García García y Gonzalo Celayeta Escudero) y tres cofrades de honor (Mikel Zeberio Torrontegui, Roberto Armendáriz Pascal y la Sociedad Deportiva Itxako). El agua no caló entre los asistentes y el tradicional desfile de las cofradías por la ciudad llevó a los cofrades por el Parque de los Sentidos hasta el centro cultural de Noáin. Más de 150 personas se dieron cita para recibir a los nuevos miembros de la cofradía, investidos a golpe de brindis.
"La novedad este año ha sido la lluvia", explicó David Palacios Algarra, presidente de la cofradía navarra desde hace 3 años. "Estamos muy contentos de recibir este evento en Noáin. Consumo del vino hay en todos los sitios, pero propusimos hacerlo este año aquí y el ayuntamiento ha colaborado mucho", indicó.
Música y brindis
A las más de 50 personas que acudieron como público les acompañaban los miembros de las cofradías de Canarias, Ribera de Duero, Salmón, Rioja, Queso del Roncal, Espárrago de Navarra, Anchoa del Cantábrico, Orden del Volatín, Orujo de Galicia y Toledo. El coro del Valle de Elorz fue el encargado de poner la música, y las copas de vino que cerraron cada nombramiento, el tono y el sabor.
Juan Banda Garralda ofreció una explicación sobre la historia del Valle de Elorz y la evolución y presencia del vino en estas tierras, para dar paso al acto de investidura. José Antonio Díez del Villar, vecino de Beire, fue nombrado cofrade número 131, de la mano de Pedro Aparicio (su "padrino", que expone los motivos por los que han acogido al nuevo cofrade).
El vecino de Larraga Rafael Garcíafue investido cofrade número 132 de la mano de Julián Palacios. El número 133 fue para Gonzalo Celayeta, pamplonés asentado en Olite, presentado por Álvaro Marañón. "Quiero mostrar mi agradecimiento en nombre de los tres, y la felicidad que supone compartir esto. La cofradía es como una gran familia y es todo un honor", explicó Celayeta.
Tras la aceptación por parte de todos los miembros, los nuevos cofrades de número se pusieron el atuendo habitual (formado por la capa color vino, la txapela y la medalla con el cáliz de Carlos III en una cara y la sede, el palacio real de Olite, en la otra). Recogieron el pergamino con su nuevo título y el ruido de las copas al brindar cerró su investidura.
Los nuevos miembros de honor investidos por el consejo fueron el periodista gastronómico Mikel Zeberio, el rejoneador noaindarra Roberto Armendáriz y el equipo de balonmano femenino Itxako. Titulares de premios en el ámbito cultural o deportivo, los tres se mostraron orgullosos de poder formar parte de su nueva "familia". "Es un honor estar aquí. Han pasado más de 40 años de mis idas y venidas desde Ataun hasta Mañeru para beber vino navarro, que era un acto de fin de semana", afirmó Zeberio. Armendáriz indicó que espera "llevar el nombre de Navarra con el honor y la categoría de nuestros vinos", mientras que el presidente del C. D. Itxako, Miguel Bujanda, explicó que "es un orgullo a nivel colectivo pero también personal, siempre celebramos las victorias con vino navarro".