La delegada reconoce que ordenó levantar el control de alcoholemia de Olite
- La alcaldesa reprochó a la Guardia Civil que pusiera controles en una romería y dijo que llamaría a la delegada
Publicado el 01/07/2011 a las 01:02
La Delegación del Gobierno reconoció ayer en un comunicado que ordenó levantar, "por criterios de oportunidad y orden público", el control de alcoholemia que la Guardia Civil estableció el pasado 21 de mayo con motivo de una romería en Olite. Y afirmó que "no se realizó ninguna actuación bajo ningún tipo de presión", en referencia a la información publicada ayer en este periódico en la que se hacía constar que la alcaldesa de entonces, la socialista Mª Carmen Ochoa Canela (perdió las elecciones al día siguiente), reprochó a los agentes que establecieran controles durante la romería de Santa Brígida, advirtiéndoles de que iba a llamar a la delegada del Gobierno. Instantes después de efectuar una llamada telefónica, la patrulla recibió una orden de la central en la que se les decía que por órdenes de sus superiores en el Cuerpo debían levantar el control.
Sobre la retirada de los efectivos, la Delegación afirma lo siguiente: "Constatada la situación existente por diversas fuentes, y una vez cumplidos los objetivos preventivos y de vigilancia de la normativa de seguridad vial que se perseguían, se consideró adecuada la retirada de los mismos en base a los criterios de oportunidad y fundamentalmente, el mantenimiento del orden público".
Un informe interno de la Guardia Civil recoge que la tarde del 21 de mayo, víspera de las elecciones, se dispuso un control de alcoholemia con motivo de la romería de Santa Brígida, que reunió a cientos de personas en la ermita. La alcaldesa se personó en el control y recriminó a los agentes que establecieran esos controles porque perjudicaban un acto tan importante como la romería. Al ver que no se levantaba el control, indica el informe, envió a la policía local a la ermita para impedir que ningún vehículo saliera de allí. El control fue levantado. Por la noche, en un nuevo dispositivo, la alcaldesa volvió a presentarse y fue cuando advirtió a los agentes de que iba a telefonear a la delegada.
La Delegación asegura en su comunicado que los controles "tenían una finalidad preventiva", y que los agentes que formaban parte de la patrulla "actuaron conforme a los protocolos establecidos y realizaron las denuncias pertinentes".