AYUNTAMIENTOS
Insistencia en Comptos para reorganizar el mapa local de Navarra
- En Navarra hay 150 ayuntamientos menores de 500 habitantes, que representan el 55 % del total, situados fundamentalmente en el área de Estella y la zona Noroeste
- Según los datos del informe, el conjunto de estos ayuntamientos gastaron el año pasado 39,3 millones e ingresaron 41,4 millones, con un gasto por habitante de 1.650 euros
Publicado el 30/11/2011 a las 17:35
La Cámara de Comptos ha publicado un informe sobre la situación de los ayuntamientos menores de 500 habitantes, que suman 150 y representan el 55 % del total, y en él ha vuelto a incidir en la necesidad de reorganizar el mapa local de Navarra.
Según el órgano fiscalizador, el proceso de reorganización debe dirigirse a garantizar el acceso de todos los ciudadanos a los servicios públicos con independencia de su ubicación territorial y a la necesidad de ganar "eficacia, eficiencia y calidad" en la prestación de los mismos.
El informe pide además que se definan "claramente" las competencias de cada entidad local y su financiación, considerando también necesario revisar las políticas de gasto en servicios no obligatorios, priorizar las inversiones y realizar estudios sobre sus posterior mantenimiento.
Con su informe, la Cámara de Comptos ha pretendido ofrecer una visión global sobre la situación económica de estos municipios y los problemas de gestión más relevantes, analizando para ello aspectos generales y de servicios, así como la gestión, entre otras cuestiones, del personal, tributos, contratación y urbanismo.
En Navarra hay 150 ayuntamientos menores de 500 habitantes, que representan el 55 % del total, situados fundamentalmente en el área de Estella y la zona Noroeste.
De estos municipios, 34 son compuestos con un total de 141 concejos, entidades que suman algo menos de 30.000 habitantes, es decir, el 4,4 % de la población navarra, con una media inferior a los 200 habitantes.
Según los datos del informe, el conjunto de estos ayuntamientos gastaron el año pasado 39,3 millones e ingresaron 41,4 millones, con un gasto por habitante de 1.650 euros.
El acceso de los ciudadanos al ayuntamiento se realiza principalmente a través de las oficinas municipales y, en segundo lugar, mediante llamada telefónica. El 56% cuenta con página web, aunque muy pocas permiten realizar trámites ni descargar documentos administrativos.
Los principales procesos de gestión informatizados son los roldes fiscales, la gestión de recaudación y la contabilidad, según el informe, que, por otra parte, entre los servicios mancomunados, destaca la recogida de residuos sólidos y los servicios sociales de base, mientras que subraya que el 51 % de estos ayuntamientos no oferta actividades culturales-deportivas.
Los ayuntamientos de menos de 500 habitantes tienen un total de 310 empleados, entre los que destacan 125 secretarios-interventores, 60 de servicios múltiples, 57 auxiliares administrativos y 39 administrativos. En cuanto a su vinculación, el 36 % trabaja con contrato administrativo, el 23 % es laboral fijo, el 21 % laboral temporal y el 20 % funcionario.
Del total de concejales que conforman estos ayuntamientos, sólo un corporativo percibe retribución con dedicación exclusiva, 59 cobran dedicación parcial y la mayoría cobra dietas por asistencia a reuniones, aunque hay ocho ayuntamientos que no pagan asignación alguna.
En cuanto a la gestión de impuestos, el 88 % exacciona los obligatorios, aunque en la mayoría la actualización del catastro es anterior a 2005. La media de tipos se ubica en el tramo medio de las previsiones legales.
Hay nueve ayuntamientos que han creado algún ente instrumental para la prestación de servicios y, en cuanto a urbanismo, 28 de ellos no cuentan con ningún instrumento de planeamiento.
El informe incluye también un resumen de las contestaciones recibidas acerca de los problemas de gestión y, en este sentido, se citan las exigencias normativas que no tienen en cuenta su tamaño y recursos humanos, tanto humanos como materiales.
La escasez de apoyo externo para implantar nuevas tecnologías, la interinidad de los puestos de secretario-interventor y la falta de formación de este colectivo para cubrir las nuevas necesidades de los ayuntamientos son otros de los problemas mencionados.
Asimismo, muchos ayuntamientos destacan la escasez de recursos propios para financiar la parte correspondiente de las inversiones incluidas en los planes y los costes de los nuevos servicios, que a largo plazo difícilmente pueden ser asumidos.