MONTAÑA
Hallados muertos los dos montañeros vizcaínos desaparecidos cerca del Anie
- La pareja, de 37 y 40 años, de Portugalete, llevaba desaparecida desde el martes, día de niebla, tormenta y frío
Publicado el 16/07/2011 a las 00:02
Los equipos de rescate hallaron ayer los cuerpos sin vida de los dos montañeros desaparecidos desde el pasado martes en la zona próxima a la cumbre del Anie, en el Pirineo navarro. Jon Álvarez Suárez y Naiara Larrinaga Velasco, que pudieron fallecer por hipotermia, fueron hallados en una de las rutas que parte desde el Refugio de los Espeleólogos y que se dirige hasta la cumbre del Anie.
Los montañeros, naturales de Portugalete (Vizcaya), de 37 y 40 años, estaban desaparecidos desde el martes. Ese mismo día abandonaron el hostal de Isaba en el que estaban alojados (llamado Onki Xin) con intención de hacer cumbre en el Anie. Esa noche no regresaron al hostal. La última vez que se les vio con vida fue el martes, alrededor de las 12 del mediodía, cerca del refugio conocido como el de los Espeleólogos. Poco más tarde, a las 14.15 horas, una densa niebla cubrió esta zona del Pirineo navarro y, por la noche, a las 21.30 horas, se produjo una fuerte tormenta. En la noche del martes al miércoles se alcanzaron temperaturas próximas a los cero grados; y en la noche del 13 al 14 se reprodujeron las mismas cifras.
Desde primera hora de la mañana de ayer, efectivos de bomberos de Navarra (de Navascués, Cordovilla y voluntarios de Isaba), Guardia Civil (Greim de Pamplona y del Roncal), Policía Foral, Agencia Navarra de Emergencias, DYA y Cruz Roja-EBYS, se desplegaron en el collado de Ernaz, punto en el que fue encontrado el coche de la pareja. También participaron en las labores de búsqueda amigos y familiares de los desaparecidos, que se dividieron en siete equipos de cuatro personas dirigidos por un bombero y distribuidos en diferentes puntos de la montaña por los dos helicópteros de la Agencia Navarra de Emergencias. Cuatro perros de la ANE también formaron parte de la búsqueda.
A las 11.10 horas partió el primer grupo de voluntarios, conformado por cuatro personas y por un bombero de Navarra. Entre ellos se encontraba José Antonio Salteráin Bediaga, montañero que les vio por última vez con vida.
Alrededor de las 12.10 horas, un helicóptero de la gendarmería francesa aterrizó en el espacio junto al puesto de mando. Allí alertó de que había encontrado los cuerpos sin vida de los montañeros, que aparecieron abrazados y con claros síntomas de hipotermia. El helicóptero de la Guardia Civil, que había sido movilizado desde el cuartel de Jaca (Huesca), acudió hasta el punto señalado por los gendarmes franceses y trasladó los cuerpos hasta el espacio de mando. Allí los esperaban los familiares y amigos, asistidos psicológicamente por la Cruz Roja.
Uno de los bomberos que participó en las labores de búsqueda destacó que la buena visibilidad había sido "fundamental" para encontrar a los montañeros: "Ayer (por antes de ayer) pasamos a unos 15 metros del punto en el que los hemos encontrado, cerca de la ruta, pero había mucha niebla y fue imposible localizarles", afirmó.
Sin rastro desde el martes
Familiares de la desaparecida, Naiara Larrinaga, alertaron a la Guardia Civil de Isaba, alrededor de las 11 de la noche del miércoles, de la desaparición de los montañeros. Ambos habían partido el lunes y tenían previsto volver a casa el miércoles. Nadie podía contactar con ninguno de los dos y no pasaron la noche en el hostal en el que estaban alojados.
No se conocía la zona escogida por la pareja para hacer montañismo, por lo que las patrullas de la Guardia Civil rastrearon las rutas en busca del turismo empleado por los vizcaínos. El coche fue encontrado junto a la piedra de San Martín, en el kilómetro 60 de la carretera NA-137. A partir de ahí, tampoco se conocía la ruta que habían podido escoger, por lo que se rastrearon todas las posibilidades. Finalmente, se les encontró en las proximidades de una de las sendas que parte desde el Refugio de los Espeleólogos y que conduce a la cumbre del Anie.
JOSÉ ANTONIO SALTERÁIN BEDIAGA MONTAÑERO QUE LES VIO POR ÚLTIMA VEZ CON VIDA
"Les vi equipados con ropa de verano"
José Antonio Salteráin Bediaga, natural de Abadiño (localidad próxima a Durango, Vizcaya) y de 50 años, fue la última persona en ver con vida a Naiara Larrinaga Velasco y a Jon Álvarez Suárez, los dos desaparecidos. Montañero aficionado, se cruzó con ambos en las proximidades al Refugio de los Espeleólogos, en una de las rutas que conducen hasta la cumbre del Anie. Formó parte del primer grupo de voluntarios que partió en la búsqueda de los cuerpos.¿Cuándo vio a los montañeros?
Fue poco después del mediodía. Yo estaba de regreso, puesto que ya había hecho cumbre en el Anie y me disponía a volver a la venta de Juan Pito. Me crucé con la pareja, nos saludamos, y ellos siguieron rumbo al monte.
¿Cómo eran las condiciones meteorológicas?
En ese mismo momento, el cielo estaba despejado y lucía el sol. Sin embargo, en cuanto llegué a mi destino, me advirtieron de que había elegido bien al ir al monte por la mañana. Se estaba instalando la niebla y no se podía ver demasiado. Ya por la noche, cerca de las 21.30 horas, cayó una tormenta muy fuerte. Les vi equipados con ropa ligera, de verano, y por la noche ya hizo frío.
¿Cómo se enteró del suceso?
Alguien me preguntó si conocía algo sobre los dos desaparecidos, una pareja de Vizcaya. Me acordé del momento en que me había cruzado con ambos y pensé en que podían ser ellos.
Y entonces decidió formar parte del equipo de búsqueda...
Se ofreció la posibilidad de conformar un cuerpo de voluntarios y no lo dudé. He venido hasta el puesto de mando y les he contado dónde y cuándo vi a Naiara y Jon. Después me subí al helicóptero y rastreamos la zona.
"Un hombre precavido"
JON Álvarez Suárez y Naiara Larrinaga Velasco residían en Portugalete (Vizcaya). Tenían 40 y 37 años respectivamente y se conocieron hace alrededor de un año.Jon Álvarez era padre de dos hijos, uno de un año y otro de unos tres años, tal y como afirmó uno de sus vecinos. Residía hasta hace poco en la calle Pedro Icaza, en el barrio de Kabiezes, y trabajaba como profesor de Educación Física en el colegio Nuestra Señora de Begoña de Sestao, "La Salle". El director del centro, Mikel Belardi, definió al montañero como un hombre "voluntarioso" y "precavido": "Jamás se hubiera arriesgado sin sentido. No le gustaban especialmente los deportes de aventura, ni había mostrado nunca atracción por el montañismo", afirmó. "Quizá la afición al monte se la había contagiado Naiara en los últimos meses", agregó.
El director recordaba ayer cómo el joven sacaba a sus alumnos de los patios y les llevaba al polideportivo o a las piscinas, y cómo incluso trajo al colegio a los remeros del Kaiku tras ganar la bandera de La Concha en 2009 para que los niños pudieran hablar con ellos sobre su esfuerzo y sacrificio.
Naiara también era vecina de Portugalete, con residencia en la calle Correos de esta localidad, y ocupaba el cargo de directora de una céntrica sucursal de la BBK. Uno de sus compañeros, José Ignacio, elogió a la joven fallecida: "Era muy buena persona y muy trabajadora. Tenía una carrera muy prometedora", afirmó.
Ambos se conocieron hace un año, posiblemente a través de una amiga en común. Naiara conocía a una profesora del centro en el que trabajaba Jon, que pudo presentar a ambos.