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AGROINDUSTRIA

El tomate pierde terreno

  • La superficie también ha descendido porque los agricultores cobran la ayuda de la UE tanto si cultivan como si no

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El tomate pierde terreno

Una cosechadora recolecta el tomate en un campo. NURIA G. LANDA

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Dos líneas de elaboración de tomate pelado entero en conservas Ría, de Cadreita. NURIA GARCÍA LANDA

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El tomate pierde terreno

El envasado de tomate. N.G..L

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Actualizada 12/09/2011 a las 01:05
  • M. CARMEN GARDE . PAMPLONA

El descenso del consumo de tomate está detrás de la reducción de superficie de este cultivo en Navarra. Esta campaña, el tomate ocupa 1.803 hectáreas, un 17% menos que hace año. Se trata de una importante reducción que, según la asociación de conserveros Consebro, obedece en buena medida a que la docena de firmas que contratan el producto en Navarra con agricultores han reducido su demanda. "El año pasado sobró tomate en las industrias y este año se ha puesto menos. Hablamos de que sobró, en general, un 3 o un 4% menos, pero como se prevé que siga el descenso, las previsiones de las industrias es hacer este año un 10% menos", indica el secretario general, José Ignacio Calleja Lafuente.

El tomate, junto a la verdura de invierno, es una de las principales campañas para la agroindustria navarra. Las firmas que lo transforman (pelado entero, triturado, frito, zumos, trozos, etc) dan empleo a unas 3.000 personas. "El tomate es un producto muy maduro, que tiene un mercado muy estabilizado y cuyas rentabilidades son muy justas. Si no manejas grandes producciones corres el riesgo de no obtener una rentabilidad adecuada", apuntan en Consebro.

El precio del tomate que están concertando los productores con la industria este año es de unos 75 céntimos el kilo de tomate que se elabora como tomate triturado y de unos 90 céntimos el que se pela y se envasa entero, sin trocear. Tradicionalmente, la Unión Europea subvenciona este producto, aunque este año por primera vez ha desligado su ayuda de la producción. ¿Qué significa? Que la ayuda se concede en función de unos derechos históricos (producciones de los últimos tres años), independientemente de si se cultiva o no. "Un productor que cultive tomate este año por primera vez no cobra esa ayuda. En cambio, otro que no cultive pero que haya cultivado antes, tiene ayuda. La Política Agraria Comunitaria (PAC) tiene esas cosas"", explica el responsable de hortícolas del sindicato UAGN Álvaro Cirauqui.

El poder cobrar ayuda sin cultiva ha llevado a que algunos productores hayan abandonado el cultivo en favor de cereales de regadío, como el maíz, que gozan de precios más rentables. "Si los precios que pagan las industrias son justos y suben los costes para trabajar, plásticos, tratamientos, etc, es normal que haya productores que decidan cambiar de producto", añade Álvaro Cirauqui.

Presión en cadena

José Ignacio Calleja no quiere hablar de los precios que pagan las fábricas, pero defiende una negociación con productores profesionales, al margen de subvenciones de la Unión Europea. Sobre el mercado, el directivo de los conserveros señala el problema: "La recesión del consumo hace que la gran distribución vaya hacia una reducción de sus precios para captar a más clientes y mantener las ventas. Ellos nos aprietan a nosotros y nosotros nos vemos obligados a presionar al agricultor. Al final, el agricultor es el que determina si puede producir o no a esos precios. ¿Es una buena dinámica? No, porque nos lleva a que se produzcan desabastecimientos y que el precio de la comida no sea estable y que, por intentar hacer los alimentos más y más baratos, las cosas al final no vayan como deberían tener que ir".

La cosecha se prevé que se cierre con 148 toneladas, un 12% menos

Los intensos calores de agosto adelantaron alrededor de una semana el inicio de la cosecha de tomate, no obstante en estos momentos se encuentra normalizada. El Gobierno foral prevé que la cosecha, que finalizará en octubre, se cierre con 148,2 toneladas, un 12% menos que un año antes. De cumplirse esta previsión, supone que de cada una de las 1.803 hectáreas cultivadas se obtiene una media de 82 toneladas. Una cantidad que, según expertos en el cultivo, se sitúa en la media habitual, cifrada "entre 75 y 80 toneladas por hectárea". Ahora bien, a estas alturas de cosecha, hay técnicos que consideran que la cosecha será inferior a la prevista inicialmente y que la media por hectárea se situará entre 70 y 75 toneladas por hectárea. El técnico de hortícolas de UAGN, Álvaro Cirauqui, corrobora que este año hay menos kilos. "Hay fincas en las que se están obteniendo un 15% menos de tomate que otros años". Por otro lado, recuerda las pérdidas sufridas en Buñuel, Ribaforada y Fustiñana a raíz de la pasada tormenta con granizo.

CLAVES

1.803 HECTÁREAS se dedican este año al cultivo de tomate. Todas ellas en regadío. Según Coyuntura Agraria, es un 17% menos.

148,2 TONELADAS de tomate se prevén recoger en toda Navarra cuando termine la campaña, allá por mediados de octubre. Se trata de un 12% menos que hace un año. Además de la reducción de superficie, hay parcelas que han visto reducir sus producciones.

3.000 PERSONAS emplean las empresas agroalimentarias de Navarra en la campaña de tomate, según informa Consebro.




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