CARGOS PÚBLICOS
El ocaso de las dietas políticas de la CAN
Publicado el 23/10/2011 a las 00:05
L A marea de la crítica social se ha cobrado ya un primer fruto. La decisión de Caja Navarra de suprimir el órgano hasta ahora desconocido que servía para aumentar el cobro de dietas por parte de algunos políticos, tal como publicó ayer este periódico, supone el inicio del fin de esta práctica.
A la supresión de la permanente, la caja suma también la propuesta de reducir la Junta de Fundadores, el órgano que acogió a los políticos cuando salieron del consejo de administración de la entidad.
Reacción a la crítica
La presidenta Yolanda Barcina, el vicepresidente económico Álvaro Miranda, el alcalde de Pamplona Enrique Maya y también el ex-presidente Miguel Sanz eran quienes acudían a las reuniones de esta permanente de la Junta de Fundadores, creada el año pasado y cuya existencia no ha sido pública hasta ahora.
La polémica social levantada obligó a confesar a Barcina y Miranda que percibieron más de 60.000 euros en dietas de la CAN el pasado año, casi tanto como su propio sueldo del Gobierno (69.000 y 65.000 euros respectivamente).
La constatación de que estos cobros, legales pero ocultos, indignan a la mayoría de los ciudadanos ha hecho mover ficha a la presidenta. Anunció esta misma semana que no habrá más reuniones de la Junta de Fundadores que preside hasta que se aclare su futuro, pendiente de la reforma de los estatutos de la caja.
En la Junta están presentes también otro puñado de políticos, incluidos el vicepresidente Roberto Jiménez. Todos cobran 1.700 euros brutos por sesión y 2.600 en el caso de la presidenta, la misma cantidad que paga la caja a todos los componentes de sus órganos de gobierno.
Junta de Fundadores
Tres días después, la propia caja que hoy preside el abogado José Antonio Asiáin, ex-vicepresidente socialista del Gobierno hace décadas, aprobaba su propuesta de cambio. Sobre la Junta de Fundadores, en primer lugar, no cuestiona su existencia como tal. Se creó tras salir los políticos del consejo de la caja y para representar los intereses de las entidades fundadoras, el Gobierno de Navarra y también el Ayuntamiento (por la CAMP). El consejo de la CAN deja su existencia al criterio de la propia Junta, que tiene un plazo de un mes para reunirse y realizar un informe preceptivo pero no vinculante sobre este cambio de estatutos.
En cualquier caso sí señala con claridad que en el caso de que se mantenga la Junta debiera desaparecer la permanente. Si se va a reunir pocas veces, no como hasta ahora, la lógica indica que no tiene ningún sentido otro órgano más reducido.
Dietas menos ocultas
La caja entona también una rectificación de su política al anunciar que las retribuciones que pudieran percibir los políticos que queden en la Junta de Fundadores se harán públicas una vez al año.
Es lo que ocurre hoy con las dietas que reciben todos los miembros del consejo de administración, que no son políticos. Oscilan entre un máximo de 60.000 euros en el presidente y unos 25.000 euros los vocales.
En el caso de los políticos, sus dietas eran públicas hasta 2009, cuando estaban en el consejo, pero al crearse la Junta dejaron de hacerse públicas con lo que no hubo manera de constatar su incremento a lo largo de 2010, fruto también de las numerosas reuniones celebradas con motivo del nacimiento de Banca Cívica.
La CAN no ha cuestionado por el momento el sistema de cobro de dietas en sí,pero la polémica, que coincide con el malestar por la política de recortes en el presupuesto, hace suponer que su cobro por parte de los políticos tiene los días contados. Barcina ya ha anunciado que no cobrará dietas y ha dejado abierto fijar cual será el sueldo definitivo del Gobierno en este nuevo escenario.