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CONSUME BIEN

El congelador, un aliado en la cocina

  • Por precio y por comodidad, cada vez son más los consumidores que recurren a los alimentos congelados, incluso a los platos preparados congelados.

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Una persona se decide entre varios productos congelados en una gran superficie. DN

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Actualizada 19/12/2011 a las 01:01
  • M. C. GARDE . PAMPLONA

Los alimentos congelados no tienen nada que envidiar a los frescos en cuanto a su calidad alimentaria y aporte nutritivo. Eso sí, siempre que se haya mantenido bien la cadena de frío. Cada vez son más los hogares que recurren a los alimentos congelados. No solamente por la comodidad que suponen en la cocina, sino también por su precio, en muchas ocasiones más económico que los frescos. Además, cabe señalar que la variedad de platos preparados en congelados ha evolucionado de forma espectacular en los últimos años y, en la actualidad, se puede encontrar en el mercado desde un arroz negro, pasando por las clásicas croquetas hasta churros y gofres. Así, el congelador se erige como uno de los mejores aliados en la cocina.

Errores comunes

Una mala congelación o descongelación puede modificar los nutrientes, el sabor y la textura de los alimentos. Algunos expertos llaman la atención sobre estos dos procesos y señalan los dos errores más comunes y extendidos entre la población. Por un lado, descongelar los productos a temperatura ambiente en lugar de hacerlo en el frigorífico y, en segundo lugar, creer que el congelado no tiene fecha de caducidad y que es eterno. No es así. No se puede meter una carne en el arcón y creer que se puede consumir cuando se quiera.

Cada alimento congelado tiene su fecha de caducidad (algunos lo indican en los envases) y cuanto más se acerca esa fecha más propiedades pierde el alimento. Los expertos dicen que no hay un tiempo de almacenamiento establecido para cada alimento, pero una norma general para los alimentos que se congelan en casa es conservar los alimentos congelados dos o tres meses.

Hay una serie de normas básicas a la hora de manipular y de comprar alimentos congelados. Así, hay que fijarse que el envase no presente roturas y dejar la compra de los alimentos congelados para el último momento que vayamos a estar en el supermercado. También es importante el trasladar los congelados en bolsas isotérmicas para no romperla cadena de frío.

Una vez en casa, el congelador ha de disponer de una temperatura de menos de dieciocho grados centígrados. Cada estrella del congelador indica una capacidad para congelar de menos seis grados centígrados. Por tanto, para congelar se aconseja que el congelador tenga, como mínimo, tres o más de tres estrellas. Un alimento bien congelado conserva toda su calidad, sabor, apariencia y valores nutritivos hasta el momento de su consumo. De ahí, que los alimentos refrigerados no tienen por qué ser siempre más sanos que los congelados. Una regla de oro, conocida por muchos consumidores, es que no se debe congelar de nuevo ningún alimento que haya sido descongelado. No obstante, un alimento se puede descongelar y volver a congelar una vez que ha sido cocinado.

Claves para realizar una óptima congelación

No usar la bolsa de la compra. En el mercado existen bolsas especiales para congelar que no emanan ningún olor ni imprimen ningún sabor a los alimentos. Si se usan otros envoltorios vigilar que no se rompan ya que el frío reseca los alimentos.

Carne.La carne deberá ser fresca y no demasiado grasienta, porque la grasa se vuelve rancia con el frío. Cuanta más grasa menor será su tiempo de conservación. A la hora de congelar filetes, chuletas y escalopes es aconsejable intercalar una hoja de plástico flexible entre ellos para que no se peguen. La carne de cordero se aconseja comprarla en primavera, cuando el precio está más bajo, para luego consumirla en Navidad, ya que una pieza bien conservada aguanta hasta 8 meses.

Pescados. Si se va a congelar pescado fresco pida en la pescadería que se lo preparen para congelar. Si lo hace en casa, hay que quitarle las escamas, las tripas y la cabeza. A continuación, se debe lavar y secar antes de congelarlos. Las sepias, los calamares y los pulpos también hay que limpiarlos antes de congelarlos. Si son en rodajas, intercalar una hoja de plástico flexible para que no se pequen.

Verduras y hortalizas. Eliminar las partes no comestibles, trocearlas y escaldarlas durante dos o tres minutos. Cuando se retire, inmediatamente se debe meter la verdura u hortaliza a congelar en un recipiente con muy agua fría (incluso con cubitos) otros dos o tres minutos. Luego se debe retirar el máximo de agua y luego se embala para congelar.




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