OCIO
Discapacitados intelectuales de Navarra de vacaciones en Tarragona, Lekeitio o Calella
- Según la Federación de Asociaciones y Entidades Navarras en favor de las personas con discapacidad intelectual y sus familias (FEAPS Navarra), 80 personas de ANFAS acompañadas por unos 40 monitores han disfrutado de estas vacaciones
Publicado el 23/08/2011 a las 17:11
Tarragona, Lekeitio y Calella son los destinos en los que personas con discapacidad intelectual de Navarra han disfrutado de unos días de vacaciones durante este verano dentro de los programas que a nivel nacional promueven FEAPS-IMSERSO.
Según los datos facilitados por la Federación de Asociaciones y Entidades Navarras en favor de las personas con discapacidad intelectual y sus familias (FEAPS Navarra), 80 personas de ANFAS acompañadas por unos 40 monitores han disfrutado de estas vacaciones en Tarragona y Lekeitio.
Por su parte una docena de alumnos del colegio de educación especial El Molino acompañados de cuatro monitores acudieron de vacaciones a Calella.
En el Programa de Vacaciones y Turismo de Naturaleza FEAPS/IMSERSO 2010/2011, que se desarrolla a nivel nacional, los usuarios han sido 7.602 personas: 5.577 con discapacidad intelectual con distintas necesidades de apoyo y 2.025 monitores.
FEAPS Navarra está formada por 14 entidades que representan a 3.000 personas con discapacidad intelectual y sus familias. A nivel nacional la organización cuenta con 891 entidades, representa a más de 106.700 personas con discapacidad intelectual, 235.000 familiares, 24.000 profesionales y 8.000 personas voluntarias.
Desde el año 1993, FEAPS, viene desarrollando programas de vacaciones financiados con subvenciones del IMSERSO, con el objetivo de facilitar su acceso a los recursos de ocio y con el fin último de mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual y de sus familias.
Según esta organización, hablar de los beneficios que aportan actividades de ocio, como las vacaciones, a las personas con discapacidad intelectual, remite obligadamente a pensar en los beneficios que el ocio aporta a cualquier persona, tenga o no discapacidad.
En la vida de las personas con discapacidad intelectual el ocio debe ser un espacio enfocado a su desarrollo personal y a su integración en el entorno social, ya que es en ese medio donde cada persona encuentra todas las posibilidades de diversión ofrecidas a todos los ciudadanos, asevera