ACTO DE RUBALCABA EN EL LABRIT
"Nadie cambiará Navarra salvo que los navarros quieran"
- El vicepresidente primero del Gobierno afirmó que su partido está "encantado" con la "singularidad" de la Comunidad foral
- "Aquéllos que entonces hablaban de que se rompía Navarra, lo único que han roto es con UPN", dijo en alusión a los populares
- A su juicio, la irrupción en la campaña del expresidente José María Aznar demuestra "quién manda en la derecha española"
Actualizado el 07/05/2011 a las 13:41
Llegó para arropar a Roberto Jiménez y Juan Moscoso, candidatos socialistas al Ejecutivo foral y al Ayuntamiento de Pamplona respectivamente. Y nada más empezar su mitin, que empezó con una hora de retraso, lanzó un mensaje cargado de intención. Antes de que en el debate político de la campaña empiece a hablarse sobre posibles pactos postelectorales del PSN con los partidos nacionalistas, el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, quiso subrayar en el frontón Labrit que "nadie cambiará Navarra salvo que los navarros lo quieran".
Ante un millar de afiliados y simpatizantes, Pérez Rubalcaba tuvo un emotivo recuerdo para el fallecido Carlos Chivite, exsecretario general del PSN, y subrayó que su partido está "encantado" con la "singularidad" de la Comunidad foral.
"Cuando vine la última vez, hace algo más de cuatro años, dije que los domingos en Navarra había dos cosas invariablemente: el fútbol y las manifestaciones. Salían a la calle con inventos, con mentiras… Navarra, Euskadi, lo que estábamos haciendo… Nosotros insistíamos en que no y que no. Han pasado cuatro años y era que no. Los socialistas navarros y españoles tenemos una convicción muy sólida: el cariño por esta tierra y por su singularidad, que hemos defendido en la Constitución, en la Ley de Amejoramiento…", subrayó.
El ministro del Interior señaló que los navarros son "lo que quieren ser" porque "la Constitución ha querido que así sea” y dijo que "nadie cambiará Navarra, ninguna fuerza lo podrá hacer, salvo que los navarros quieran y lo impulsen". "Aquéllos que entonces hablaban de que se rompía Navarra, lo único que han roto es con UPN. Era una mentira muy perniciosa. Y ahora están con otras, aunque a ésas no voy a dedicar ni un minuto aquí", destacó.
LA ABSTENCIÓN, EL ENEMIGO DE LOS SOCIALISTAS
En su alocución, insistió en que el peor enemigo de su partido en estas elecciones es la "abstención" de aquellos jóvenes que "no ven razones para ir a votar". De ahí que se centrara en pedir el voto a los simpatizantes de la izquierda por entender que los socialistas son "la solución para el primer problema de los españoles, el empleo" y que "no se puede dejar a la derecha la salida de la crisis porque acabará con el Estado del Bienestar".
Al respecto, aseguró que España "está saliendo de la crisis, aunque todavía no se está creando empleo". Pero recordó, en referencia al PP, que el Gobierno español está "solo" en esa tarea, basada en un ejercicio de "austeridad" que era "fundamental", ya que "la austeridad de hoy es el gasto en pensiones y en sanidad de mañana". "Ahora que empieza a clarear, se están poniendo nerviosos", apuntó.
Como era previsible, criticó con dureza al presidente del PP, Mariano Rajoy, quien "espera dulcemente a que la crisis le lleve a la Moncloa", lo que evidencia que "tiene un gran problema". "Para que a él le vaya bien, a España le tiene que ir mal", remarcó.
Del líder de los populares, también dijo que "ideas tiene pocas y propuestas, siempre la misma: elecciones anticipadas". Por eso, advirtió de que la aparición en plena campaña del expresidente del Ejecutivo central, José María Aznar, demuestra "quién manda en la derecha española".
En todo caso, pidió al PSN que lleven a cabo una campaña que "huya del barro" y que apuesten por el bagaje de lo hecho en estos últimos años, porque "el Estado del Bienestar tiene nombres y apellidos: PSOE, Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero".