Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
CONSECUENCIAS DE LA CRISIS

524 navarros renunciaron a su herencia en 2015 para evitar las deudas

  • El endeudamiento que arrastran muchos patrimonios ha disparado los rechazos
  • La renuncia debe realizarse siempre ante notario y alcanzan ya el 6,7% del total de las herencias registradas

Actualizada 15/02/2016 a las 07:52
  • DIANA DE MIGUEL. PAMPLONA
El concepto de herencia, como tantas otras cosas, ha cambiado con la crisis. Si hasta hace no muchos años heredar era, casi siempre, una buena noticia, sinónimo de ingresos extra y aumento de patrimonio, ahora los números rojos empiezan a ser frecuentes en la ecuación de los legados. Porque quien hereda lo hace para lo bueno y para lo malo.

O lo que es lo mismo, se queda con el dinero y las propiedades del difunto pero, también con sus deudas. Es lo que explica que el año pasado 524 navarros decidieran renunciar a su herencia para esquivar el pasivo que arrastraba el patrimonio del difunto. Supone el 6,7% de las herencias registradas. Los datos son del Consejo General del Notariado y sitúan la renuncia de herencias en la comunidad en cifras récord. En 2007, se produjeron 208, lo que arroja un incremento del 251% desde que empezó la crisis con un total de 2.888 procedimientos. Una tendencia que también se aprecia en el conjunto de España donde 2015 cerró con 37.390 renuncias. Salvo en 2011, cuando en Navarra se redujeron, la tendencia creciente se ha mantenido imparable a lo largo de los últimos ejercicios.

ENDEUDAMIENTO

Especialmente significativo resulta el hecho de que pese a la mejoría económica el número de renuncias siguiera creciendo el año pasado algo que, según explica Felipe Pou, decano del Colegio Notarial de Navarra, obedece al elevado nivel de endeudamiento que arrastran muchos de los patrimonios heredados que tienen bienes, pero no dinero líquido. En estos casos, los posibles herederos terminan renunciando a la herencia porque no se ven con capacidad de pagar las deudas por esa falta de liquidez. “La crisis inmobiliaria ha hecho que los préstamos hipotecarios y el valor de la deuda se mantenga, pero, también, ha depreciado de forma notable el valor de los bienes que garantizaban esa deuda por lo que la relación de un bien con deuda se ha disparado negativamente”, razona Pou.

Lea el resto de la noticia en la edición impresa de Diario de Navarra.

Comentarios

volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual