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TRIBUNALES

Cuatro años para el acusado principal de la muerte de Requena

  • El menor, de 16 años, deberá cumplir la condena en régimen semiabierto mientras que el otro acusado fue absuelto

La fiscalía mantiene que la muerte de Roberto Requena fue una imprudencia

La fiscalía mantiene que la muerte de Roberto Requena fue una imprudencia

Familiares y amigos de Roberto Requena durante una protesta ante el Palacio de Justicia de Navarra.

EFE
5
Actualizada 03/11/2015 a las 19:23
  • EFE. PAMPLONA
La juez impuso la medida de 4 años de régimen semiabierto, de los que 30 meses serán de cumplimiento en centro y 18 en libertad vigilada, a unos de los dos menores acusados de la muerte, el 10 de febrero de 2015, del joven de Tafalla Roberto Requena, de 16 años.

En su sentencia, que puede ser recurrida ante la Audiencia de Navarra, la magistrada absolvió al otro menor acusado, señaló en un comunicado el Tribunal Superior de Justicia de Navarra.

La titular del Juzgado de Menores, que considera al inculpado autor de un delito de lesiones en concurso con un delito de homicidio imprudente, fijó una indemnización de 250.000 euros para los padres de la víctima.

En el juicio, el menor ahora condenado mostró su conformidad con las medidas solicitadas por el Ministerio Fiscal, que pidió, por un delito de lesiones en concurso ideal con un delito de homicidio imprudente, la imposición de 3 años de internamiento, de los cuales 2 años y 6 meses serían de cumplimiento en centro en régimen semiabierto y 6 meses de libertad vigilada.

La fiscal reclamó la absolución del otro menor juzgado.

La acusación particular, por su parte, calificó los hechos como constitutivos de un delito de homicidio y solicitó 8 años de internamiento en régimen cerrado para uno de los menores y 5 años de internamiento y 3 de libertad vigilada para el otro.

La juez considera probado que sobre las 20 horas del 9 de febrero de 2015 se produjo en la Casa de la Juventud de Tafalla un altercado entre dos grupos de chicas, entre las que estaba una hermana del menor condenado, y Roberto Requena, de 16 años, intervino para separarlas.

Ya en la calle, en un callejón próximo a la calle Mayor, tras intercambiar unas palabras, Roberto Requena fue agredido por el menor condenado, quien le propinó "un puñetazo en el ojo derecho y otro, con intensidad al menos moderada, en la mejilla izquierda".

Eso provocó que la víctima se cayera y "se golpeara violentamente la cabeza contra el suelo".

El menor, que quedó inconsciente a consecuencia del traumatismo craneoencefálico sufrido, que provocó la fractura craneal, entró en coma y falleció a las 10 horas del 10 de febrero en el Complejo Hospitalario de Navarra.

Dicha fuente ha agregado que en el lugar de los hechos también se encontraba el otro menor juzgado, ahora absuelto.

Según expone la magistrada, el menor condenado presenta un cuadro de retraso mental ligero, con deterioro importante del comportamiento, que le afecta de forma leve a sus capacidades intelectivas y volitivas. Por este motivo, la juez ha estimado en su conducta la atenuante de alteración psíquica.

Este menor no podrá acercarse a menos de 400 metros a los padres de la víctima durante cuatro años. Para el abono de la indemnización, la juez declara la responsabilidad civil solidaria de los padres del joven condenado.


  • Familiares y amigos de Roberto Requena
    (07/11/15 11:00)
    #5

    2ª PARTE DEL TEXTO - Los primeros testigos que vieron a Roberto 15 segundos después de que oyeran el ruido de su caída, describen con absoluta claridad cómo Roberto estaba bocaabajo con las palmas de las manos hacia arriba; sin posibilidad alguna de que  hubiera echado las manos para protegerse de la caída. Es decir, cayó bocaabajo tras propinarle un golpe con un objeto contundente por la espalda. El condenado también llegó a decir que su compañero absuelto le pegó una patada en la cara cuando ya estaba en el suelo y cómo éste también había participado agarrando a Roberto mientras el también le pegaba… Sin embargo, un par de meses después, fueron con sus abogados a desdecir lo que habían dicho inicialmente y a no responder a ninguna pregunta en el juicio para autoprotegerse y no contar lo que realmente hicieron. En la sentencia queda probado que los dos estaban allí (pese a todos los esfuerzos que han hecho por ocultarlo), pero no había testigos en el propio callejón les vieran cometer los hechos, pese a las propias declaraciones iniciales del homicida que indicaba como participó el otro menor en la agresión y muerte de Roberto. ¡Claro!, lógicamente no había nadie porque lo llevaron a un lugar donde nadie les viera cómo le pegaban por sorpresa. Sin embargo, parece relevante que nadie les viera allí y que el menor libre pudiera estar haciendo otra cosa que no fuera participar en los hechos. - Sólo la lógica más simple nos diría lo imposible de la versión de la caída hacia atrás, pero además los testigos que llegaron al lugar de los hechos tan sólo 15 segundos después vieron la posición en la que había caído Roberto boca-abajo con las palmas de las manos hacia arriba, sin moverlas para evitar el golpe contra el suelo (cayó inconsciente). Un chaval de 16 años que practicaba judo desde los 4 años, se cae para atrás, se pega en la cabeza y se mata ¿¿??. Esto no pasa todos los días, o más bien ninguno. Todos vemos cientos de caídas durante nuestra vida, pero ninguna con resultado mortal y menos en un chaval deportista de 16 años en plenas facultades, acostumbrado a caer cientos de veces al año (en esos momentos aspirando a sacar el cinturón negro de Judo). - Gracias a todo lo que vieron y oyeron los testigos, sabemos cómo los dos agresores salieron de la Casa de la Juventud, planearon cómo y dónde agredir a Roberto, volvieron para engañarle diciéndole que querían hablar y que saliera llevándole a un lugar donde nadie los viera. Una vez allí, los vecinos oyeron una conversación normal y tranquila hasta que la conversación fue interrumpida por un fuerte golpe propinado por sorpresa durante la conversación. También, se ha descubierto cómo se escaparon corriendo hacia la casa de uno de los agresores (el que ha quedado libre). También, se ha sabido como sus familiares y progenitores trataron de ocultar la realidad de lo acontecido la noche de los hechos. Sin embargo, la cuestión final es de si “hay pruebas directas”, tales como cámaras o testigos que vieran como le golpeaban hasta la muerte. Lógicamente la respuesta es “no” porque precisamente lo llevaron engañado  hasta ese lugar para eso; para que no hubiera testigos de cómo y con qué le golpeaban. - Los únicos que realmente saben cómo y con qué golpearon exactamente a Roberto son los dos imputados, dado que han quedado desmontadas todas las mentiras que vertieron al respecto durante los meses de atrás. Por ello, tanto la familia como el Ayuntamiento de Tafalla o el Defensor del Pueblo les han instado a que digan la verdad. - En la sentencia se dice que “no hay pruebas” de algunas cuestiones (entendiendo como tales una cámara que grabara hechos o un testigo diferente a los dos imputados que se niegan a contar lo ocurrido). Sin embargo, toda la información recogida es más que suficiente para saber exactamente lo qué pasó, instante a instan

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  • Familiares y amigos de Roberto Requena
    (07/11/15 10:51)
    #4

    ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL JUICIO Y LA SENTENCIA En el juicio quedan abiertas un montón de incógnitas e imprecisiones; no se ha autorizado una reconstrucción de los hechos que hubiera aclarado varias circunstancias sobre la participación e intencionalidad del crimen; no hay consecuencias sobre la maraña de mentiras que los agresores y sus familiares directos vertieron en sus declaraciones previas… También, ha habido testigos que no se han atrevido a declarar por el miedo que les infunden los agresores y sus respectivas familias. Algunas consideraciones: - No ha habido Reconstrucción de los Hechos y, en ocasiones, se ha hablado de lo que pasó sin conocimiento de causa. Sirva como ejemplo la bochornosa parte de la Sentencia donde se explica que los pies de Roberto estaban “casi pegados a las escaleras de la puerta de enfrente” cuando no hay ninguna puerta, ni si quiera escalera en el lugar Roberto tenía los pies. O, así mismo, se indique la “cuesta” para justificar que el cuerpo de Roberto podía haber rodado tras darse el golpe mortal, siendo precisamente el lugar donde cayó, el único donde prácticamente no hay pendiente, sí en el resto del callejón, pero no donde cayó. Lo que se traduce en que, no sólo no se ha permitido una Reconstrucción de los Hechos, sino que quién hace esas afirmaciones para esclarecer la muerte de un ser humano, ni si quiera ha estado allí, en lugar de los hechos. - Es tal el cúmulo de mentiras que los imputados y familiares vierten, que incluso llegan a decir que ni siquiera estaban en el lugar de los hechos, ni, incluso, en la Casa de la Juventud, donde los vieron un nutrido grupo de personas. Cuestiones que posteriormente se han demostrando absolutamente falsas mediante testigos y conversaciones de whatsapp entre los imputados. Los agresores no mostraron la más mínima colaboración durante el juicio, negándose a declarar y a responder a las preguntas. - Y la gran mentira del juicio que ha calado tras ser repetida mil veces durante estos meses por la defensa de los agresores, unida a la no reconstrucción, diciendo que Roberto cayó para atrás y se golpeó en un escalón. Primero dijeron que tras ser empujado, luego que tras darle un puñetazo, después que tras darle dos puñetazos…, conforme se iban descubriendo más cosas y no podían sostener lo anterior. Lo del escalón ya quedó descartado por los policías que acudieron al lugar tras los hechos y, el resto, mediante diferentes testimonios.

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  • Ciudadana
    (04/11/15 13:06)
    #3

    Régimen semiabierto y libertad vigilada!!!. Qué asco de sentencia. ¿Qué poco han valorado la vida de Roberto!. Y luego encima, el homicida tendrá todo tipo de ayudas por parte de la sociedad, sociedad en la que estoy yo. Pues más asco me da todavía!. Un abrazo muy fuerte para los padres de Roberto, aunque no los conozco.

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  • Lektor
    (04/11/15 10:48)
    #2

    ¿Cuatro años de QUÉ?! De NADA. Hay una gran necesidad de reformas judiciales en este pais. Es triste.

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  • Ciudadano.
    (04/11/15 09:17)
    #1

    No hay justicia, ni para Roberto ni para la familia. Vergonzoso.

    Responder


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