Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
Elecciones autonómicas 2015

Vuelco en la escena política navarra

0
25/05/2015 a las 06:00
  • Luis M. Sanz
UPN ha vuelto a ganar las elecciones forales, con más del 27% de los votos y 15 parlamentarios, pero no gobernará. Geroa Bai+Podemos+EH Bildu+I-E suman la cifra mágica de 26 escaños, justos pero suficientes como para conformar una alternativa a UPN, tras 25 años al frente del Gobierno de Navarra. Era la única opción que aseguraba el “cambio” pretendido por las fuerzas nacionalistas y las urnas lo han confirmado. El próximo Ejecutivo foral será con toda probabilidad el primero presidido por una nacionalista, Uxue Barkos (Geroa Bai), con el apoyo de EH Bildu, del partido de Iglesias y de Izquierda Ezkerra. Adolfo Araiz, el candidato abertzale ya lo advirtió en campaña, que la única posibilidad real de “cambio” se materializaría si las cuatro fuerzas citadas sumasen 26 escaños, sin el PSN, partido al que atribuyen las mismas responsabilidades que a UPN en las decisiones de gobierno de los últimos años.

Cabría una segunda fórmula, la suma de Geroa Bai, Podemos, PSN e I-E, que no alcanzarían la mayoría absoluta, se quedarían en 25 escaños, pero tendrían que contar al menos con la abstención de EH Bildu, un escenario nada probable.

Los navarros han querido dar un vuelco que va a marcar el futuro de esta comunidad. Durante los próximos cuatro años van a mandar en las principales instituciones partidos y dirigentes que apuestan por una Navarra cercana a su Euskal Herria, y lo más alejada posible de España. Dejarán su impronta a lo largo de la legislatura, con medidas que afectarán a lo que es el núcleo institucional de la Comunidad foral y a sus símbolos, pero no lo tendrán fácil, porque la mayoría de los ciudadanos no quieren aventuras de este tipo aunque les hayan prestado el voto.

Parecía claro que en estas elecciones, por primera vez, UPN y PSN, los partidos hegemónicos desde las primeras elecciones de la democracia, no sumarían mayoría absoluta. Sin embargo, se tenía la confianza de que tanto el PP como Ciudadanos aportasen los votos suficientes como para conformar una alternativa constitucionalista mayoritaria. El resultado final ha sido otro: una pérdida de punch del socialismo, a pesar de sus 7 parlamentarios; el descenso del PP; y los graves errores del partido de Albert Rivera, que con sus declaraciones antiforalistas ha perjudicado notablemente a su marca en la Comunidad foral y no han conseguido traducir sus casi 10.000 votos en escaños.

En cualquier caso, el próximo Ejecutivo foral tiene un camino por delante muy complicado, porque no es lo mismo unirse en la oposición contra el Gobierno de turno, que ponerse de acuerdo entre cuatro formaciones políticas diferentes, unas nacionalistas, otra populista y la última de izquierdas. Comienza una legislatura en la que esta nueva mayoría errará si no se olvida de tentaciones partidistas y de confrontaciones identitarias. Si fallan en este cometido, tendremos otra legislatura inestable y perdida.



Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual