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A PIE DE CALLE

Elecciones, en 10 palabras

  • E-l-e-c-c-i-o-n-e-s. Una palabra desgastada, un gesto minusvalorado que necesita volver a su lugar. Diez letras que con sus significados imaginados también pueden servir de guía

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Actualizada 11/05/2015 a las 00:00
  • NACHO CALVO
Elecciones. Antes más, este término sólo se escuchaba cada cuatro años. Cuando realmente llegaba el periodo electoral. Cuando sólo había una campaña electoral de 15 días, y no de 4 años. Cuando la acción de votar se consideraba un privilegio y un gustazo que se saboreaba por venir de donde veníamos.

Pero desde que parlamentos, ayuntamientos, congresos, senados e incluso concejos son cada vez más un campo de batalla, el término se ha convertido en una excusa, bien para amenazar (elecciones anticipadas) o para despilfarrar (elecciones andaluzas, municipales-autonómicas, catalanas y generales en un mismo año, éste, y por separado).

Así que con el ánimo de devolverle al lugar que merece, vamos a permitirnos la licencia de dotar a ‘elecciones’ no de uno sino de diez significados, tantos como letras tiene.

E’stabilidad. Por favor, señores políticos, ¡basta ya! No se puede estar cuatro años en un torpedeo constante. Ya sabemos que unos son gobierno y otros oposición. No hace falta que se estén chinchando como niños. Avancen, trabajen, piensen en los demás y no sólo en los suyos. Nadie se cree que sean incapaces de ponerse de acuerdo en algo. Y si realmente es así, dimitan cuanto antes.

L’ealtad. No con sus siglas, sean leales a los ciudadanos, les voten o no. La satisfacción de poder votar es dar utilidad a una papeleta. La ciudadanía necesita soluciones, no más problemas.

E’quilibrio. Si algo nos ha dejado claro la crisis es que cuando las cosas iban bien nadie reparó en el despilfarro. Se hicieron obras necesarias, menos necesarias e imprescindibles. No se echen en cara proyectos faraónicos que contaron con el apoyo mayoritario del Parlamento.

C’iudadano. Que sea el principal objeto de sus desvelos. No miren ni a la sede de su partido, ni a los escaños del contrario. Sólo piensen en el ciudadano. Y si para eso hay que aparcar el coche oficial y dejar de lado la demagogia del ‘no’ por sistema, den el paso.

C’asta. Palabra que Podemos han puesto de moda. No se sabe muy bien si para desprestigiar o para hacer público su anhelo de lo que realmente buscan. Tirando para Navarra, casta es lo que pido yo a quienes quieran realmente gobernar para sacar esto adelante.

I’nterés. Devuelvan el interés a la política y el renombre al político. Si no lo hacen ustedes...

O’lvido. Todas las encuestas vaticinan ocho formaciones políticas en el próximo Parlamento, y la imperiosa necesidad de pactos para gobernar. Una de las claves puede ser EH Bildu. Sería imperdonable olvidar de dónde vienen y que aún no han condenado a ETA.

N’avarra. Su estatus ya está bien definido en su régimen foral y en la Constitución. Basta de amenazas.

E’uros. Simplemente, administren como si fuera su propia casa. Seguro que ahí son más prácticos.

S’inceridad. La letra pequeña de los programas cada vez es más importante. Y, lamentablemente, cada vez más pequeña con la intención de ocultar. Si Ciudadanos quiere eliminar el Régimen foral, que lo diga también aquí, no sólo en Madrid. Si Podemos ya sabe que va a pactar con EH Bildu, que no lo oculte. Si el PSN ya sabe a quien facilitará el Gobierno que lo diga y no repita las novelas de misterio de los últimos años.

 



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