Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
A PIE DE CALLE

Volatilidad

0
09/05/2015 a las 06:00
  • JOSE MURUGARREN
Las encuestas son fotos de la realidad. Pero ni los sondeos ni los fotógrafos son iguales. Eso sí, unas y otras acreditan que nada está decidido que esto solo acaba de comenzar.

S UELE decirse que las encuestas son una fotografía que refleja y congela un instante. El último sondeo cumple también las dos condiciones. Plasma el momento y congela algunas expectativas, al menos las iniciales, de los partidos sobre los que pivotaban las dos opciones de gobierno en este preámbulo de la campaña electoral. No todas las encuestas sin embargo están proyectadas con el mismo objetivo. La del CIS está concebida en clave nacional. Y en ese horizonte reside su solvencia. Rebaja las previsiones de UPN a quien el sondeo de Diario de Navarra atribuyó 14-15 escaños y_le otorga entre 11 y 12 parlamentarios y supone un auténtico jarro de agua fría para los cálculos de Geroa Bai, (9 parlamentarios en la encuesta de Diario de Navarra y 5 en la del CIS). A otros les va mejor pero lo más relevante hoy no es el resultado. Lo importante es que cada instante acredita que la realidad continúa moviéndose y el resultado es una foto diferente de la que solo hace diez días ofreció este periódico. La explicación de tanto cambio es probablemente una: la enorme volatilidad que experimenta el panorama electoral en este momento. Es decir, la intención de voto está ‘bailando’ y resulta tan inestable que los partidos no paran de moverse. Hace un par de días el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, acusaba a Podemos de modificar propuestas de programa según fueran las encuestas. ¡Como si el mismo Pablo Iglesias no hubiera hecho exactamente eso! Él precisamente que ha protagonizado una carrera desde la izquierda anticapitalista hasta el centro tan llena de curvas que ya se ha dejado en una de ellas al número 3 del partido, a Juan Carlos Monedero.
Es esa volatilidad percibible la que zarandea de un lado a otro el sentido del voto de una semana a otra. Partimos de una de las situaciones sociales más complejas de los últimos 40 años en la que a los partidos que han venido gobernando se les imputa la responsabilidad del paro y la corrupción. Mejorar las cifras de empleo y responder con medidas de regeneración constituye el cóctel fundamental de la batería de estos partidos, sean UPN, PSN o PP. En el otro lado, se postulan las caras nuevas: Podemos, Ciudadanos y UPyD. Los tres quieren ofrecerse como los rostros no contaminados, dispuestos a sustituir a una clase política que consideran llena de vicios y anquilosada. En el viaje que todos han emprendido modifican propuestas y se esfuerzan por mejorar mensajes. En Navarra ese mismo papel trata de hacerlo Geroa Bai comprometido hasta la exageración en trasladar imagen de moderación hasta rebajar incluso el perfil nacionalista que constituye su seña de identidad. Todo para persuadir de que son el centro que puede catalizar un gobierno nuevo.
Mientras esto ocurre en el escenario, en la calle miles de ciudadanos, esperan. Muchos han decidido el voto. Otros, no han definido posición . Algunos se empeñan en subrayar que soplan vientos de cambio y apuestan todo por esa sustitución. Nunca en la historia electoral reciente hubo un panorama tan sensible a cualquier cambio, tan estimulable por las modificaciones que puedan surgir en estos días y tan volátil. Porque volátil además de inestable y oscilante quiere decir que puede volar. Y esa es la espada de Damocles que pende sobre los partidos políticos. Cualquier error puede hacer volar las expectativas y llevárselas a otra sigla.



volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual