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Tribunal Supremo

Desestimado el recurso de UPyD contra el archivo de las dietas de CAN

  • Contra esta resolución no cabe recurso, según indican fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Navarra

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Actualizada 09/12/2013 a las 14:59
  • EFE. PAMPLONA
El Tribunal Supremo ha desestimado el recurso presentado por el partido UPyD contra el archivo la causa sobre la polémicas dietas de Caja Navarra (CAN), por lo que queda definitivamente archivada esta causa contra la presidenta del Gobierno foral, Yolanda Barcina.

Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN), contra esta resolución de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, que tiene fecha del cuatro de noviembre y que se ha conocido hoy, no cabe recurso.

UPyD presentó un recurso de súplica sobre este asunto después de que el Tribunal Supremo fallara, en una sentencia del 24 de julio de 2013, que no eran constitutivas de delito las polémicas dobles y triples dietas percibidas por la presidenta Barcina, como miembro del comité y de la junta de entidades fundadoras de la caja

En la sentencia, el alto tribunal argumentaba que podría haber un reproche "moral, ético o político" pero que no "son constitutivos de delito" como sostenía la titular del juzgado de instrucción número 3 de Pamplona, Maria Paz Benito, que instruyó esta causa y que calificaba los hechos como un presunto cohecho impropio.

En el citado auto, la jueza destacaba el nulo soporte normativo o estatutario de las reuniones de la denominada Comisión Permanente de la Junta de Entidades Fundadoras (JEF) de Caja Navarra, un órgano integrado por el expresidente foral Miguel Sanz, el exconsejero autonómico Álvaro Miranda, el alcalde de Pamplona, Enrique Maya, -los tres ya imputados- y Barcina, y por el que cobraron las polémicas dietas.

Este órgano se reunía en dos sesiones consecutivas en un mismo día y por cada una de ellas se pagaban 2.680 euros brutos para el presidente y 1.717 para los demás miembros, cantidades que no se identificaban como dietas, no aparecían con esa denominación en las cuentas de la caja y no se ponían en conocimiento del Banco de España ni de la CNMV, por lo que "quedaban al margen de cualquier publicidad, control o fiscalización", según el auto.

UPyD decidió recurrir al entender que el juzgado de la capital navarra podría continuar la investigación de los hechos y de otros posibles delitos, como la apropiación indebida, hurto, falsedad de documento, administración desleal o prevaricación, a la vez que criticaba que el alto tribunal debería haber realizado un análisis más detenido de esos posibles delitos.

Ahora, el Supremo reprocha al recurrente que parece desconocer que las diligencias de investigación o instrucción no son una consecuencia automática ni de interposición de una querella ni de una denuncia, "ni en el caso que nos ocupa la remisión de una exposición razonada, por cuanto tampoco es necesaria la incoación de un procedimiento penal".

El Alto Tribunal reitera que la inicial valoración jurídica del caso concluyó que los hechos no llenaban las exigencias del tipo penal invocado y rechaza que Barcina pudiera haber recibido, como sostiene UPyD, las dietas como dádiva o regalo.

Al contrario, el Supremo concluye que "las dietas fueron abonadas en contraprestación" a la asistencia de Barcina a las sesiones de reporte celebradas (por el comité y junta de entidades fundadoras de la CAN), lo que en modo alguno es desvirtuado por las alegaciones.



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