Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
consumo

El 27% de los navarros ha tenido conflictos con su compañía telefónica

  • Según una encuesta de la Asociación de Consumidores Irache, los problemas de facturación suponen un 73% del total de los problemas ocasionados

Un hombre habla por teléfono en la plaza del Baluarte.

El 27% de los navarros ha tenido conflictos con su compañía telefónica

Un hombre habla por teléfono en la plaza del Baluarte.

archivo dn
0
Actualizada 18/05/2013 a las 10:41
  • efe. pamplona
Un 27% de los navarros ha tenido algún problema con su compañía telefónica, sobre todo por la facturación, según señala una encuesta encargada por la Asociación de Consumidores Irache, que denuncia que el contrato vía telefónica propicia malas prácticas y deja desprotegido al consumidor.

Por edades, son los jóvenes menores de treinta años los que en mayor medida dicen haber tenido algún tipo de problema con su compañía, un porcentaje que baja progresivamente conforme sube la edad de los encuestados, explica Irache en un comunicado.

Los habitantes de Pamplona y comarca tienen más problemas que los vecinos de otras zonas de la Comunidad y, además, las personas en desempleo dicen haber tenido conflictos en mayor medida que las personas que se encuentran trabajando.

Los problemas de facturación son, con diferencia, los más habituales y suponen un 73% del total de los conflictos, lo que supone un 20% sobre el total de la ciudadanía.

Las personas de entre 46 y 65 años son, por tramos de edad, los que menos han sufrido problemas de facturación, si bien sigue siendo la principal causa de conflicto, y, por el contrario, son los que más han sufrido alguna interrupción de la línea.

Uno de los principales problemas con las compañías de telefonía es debido al servicio de ADSL. Se repiten las quejas de muchos usuarios que aseguran que la velocidad que llega a sus domicilios es mucho menor a la que han contratado y por la que están pagando una mensualidad fija.

Aunque la normativa establece que las operadoras deben informar sobre los factores que limitan la velocidad y no publicitar aquéllas superiores a las que permita la infraestructura local, este tipo de casos son frecuentes, sobre todo en zonas rurales.

Otros conflictos habituales son las facturas abultadas, de más de doscientos euros, por conexiones fortuitas a internet desde los móviles, que afectan a aquellos que no tienen tarifa plana y pagan por conexión y fundamentalmente a personas mayores o sin experiencia en telefonía móvil.

También se repiten las reclamaciones por llamadas a números de tarificación adicional o servicios Premium, por los que el consumidor tiene que pagar por cada mensaje que recibe, algo de lo que en ocasiones sólo es consciente cuando ve la abultada factura.

No obstante, es cierto que el número de este tipo de casos se ha moderado ligeramente, debido, probablemente, a la determinación de los consumidores a reclamarlas. Junto a ellos, se dan habitualmente errores en las facturas, que no corresponden con lo contratado o lo consumido por parte del cliente.

A considerable distancia de los problemas de facturación se encuentra la interrupción de la línea, que supone un 10% de los conflictos en telefonía.

Cuando se corta el servicio por problemas técnicos, la compañía debe compensar con una cantidad proporcional al tiempo de la interrupción. Más difícil es conseguir una indemnización cuando se quiere reclamar por los perjuicios sufridos como consecuencia de la interrupción.

En tercer lugar se encuentran las dificultades que atraviesan los ciudadanos cuando quieren darse de alta o de baja en una compañía, seguidas de los obstáculos para cambiar de compañía (9% y 4%, respectivamente).

Hay un gran número de altas que se dan sin el consentimiento del usuario y, en ocasiones, el consumidor descubre el alta al revisar sus cuentas bancarias o llega un recibo de una empresa con la que no había contratado servicio alguno. Otras veces recibe en su casa un 'router' o una llamada para pedirle su número de cuenta.

Por el contrario, indica Irache, al consumidor le resulta "muy difícil" darse de baja e incluso, cuando ya creen tramitada la baja, muchos clientes se encuentran con que, pasados varios meses, ésta no se ha producido y le siguen cobrando las cuotas. Para solicitarlo, lo más conveniente es reclamar la baja por escrito y de forma fehaciente.

Siguen muy presentes las quejas o consultas que se reciben en Irache por las cláusulas de permanencia que se aplican, en ocasiones de forma irregular, a los consumidores, fundamentalmente cuando cambian de compañía.

En este sentido, Irache recuerda que estas cláusulas deben venir recogidas en el contrato y deben corresponder a una contraprestación económica -como un teléfono móvil gratuito, por ejemplo-, con un coste determinado y, a la hora de aplicarse debe hacerse un prorrateo del tiempo que resta para cumplir el tiempo mínimo pactado.

Sin embargo, destaca la asociación, "con demasiada frecuencia" las compañías reclaman el coste íntegro o lo aplican con condiciones que no se habían especificado.

Muchos de los problemas de la telefonía tienen su origen en la posibilidad de contratar servicios telefónicos o de internet por teléfono y sin necesidad de documento escrito, lo que dificulta notablemente la protección a los consumidores.

Irache recuerda que los operadores están obligados a enviar el contrato en el que figurarán las condiciones contractuales siempre que el consumidor lo solicite o, en su defecto, la llamada telefónica en la que contrató. Además, según la normativa vigente, los operadores facilitarán la información sobre el contenido mínimo de los contratos en su página de Internet.

Sin embargo, las dificultades para conseguir el contrato por escrito o la grabación de la llamada son constantes y el consumidor se encuentra en muchos casos desprotegido.

Desde Irache se confía en que, tal y como ha adelantado el Gobierno al presentar su anteproyecto de ley sobre consumo, la nueva legislación "acabe con estas prácticas y todos los contratos requieran siempre una aceptación por escrito del consumidor, una medida solicitada en reiteradas ocasiones por esta organización".

Hasta entonces, Irache exige a las empresas que respeten todos los requisitos que marca la ley y "no aprovechen la contratación telefónica para vender bienes o servicios sin el consentimiento expreso e inequívoco del consumidor".



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual