Consejos frente a la ola de calor
Actualizado el 26/06/2015 a las 11:32
El hecho de que no refresque por la noche altera el descanso. Si esta a esta circunstancia se suma la excesiva exposición al calor, el sistema de control de la temperatura del cuerpo se sobrecarga y puede llegar a provocar serios problemas de salud.
Por tanto, el Gobierno de Navarra aconseja a la ciudadanía de que adopten una serie de medidas de enfriamiento del cuerpo: beber más agua; refrescarse (mojarse, bañarse, ducharse con agua fresca, utilizar ventilador o aire acondicionado, pasar ratos en lugares climatizados, como cines, cafeterías, comercios, etc); protegerse del sol (evitar salir a la calle en las horas de más calor, ponerse a la sombra); no realizar actividades que requieran esfuerzo físico en las horas de más calor (compra, limpieza, caminar, huerta, jardín, deporte, trabajo…); cuidar especialmente a la gente mayor (contactar con familiares, vecinos al menos dos veces al día y asegurarse de que aplican las medidas y de que su estado de salud es bueno); y consultar a los servicios de salud si una persona tiene la temperatura muy alta sin otra causa o alteraciones en el estado de consciencia.
Personas mayores o enfermas y niños
El calor excesivo y los esfuerzos en esas condiciones pueden provocar desde agotamiento, pérdida de líquidos y sales minerales hasta un grave golpe de calor, con temperatura corporal de 39º o más, dolor de cabeza, confusión o pérdida de conocimiento que haga necesaria una intervención médica de urgencia.
Según recuerda el Instituto de Salud Pública y Laboral, el calor excesivo puede afectar a todas las personas, pero especialmente a niños y personas mayores o enfermas. Son en especial vulnerables aquellas personas mayores con pluripatologías crónicas que viven solas.
Los principales factores de riesgo son: personas mayores de 65 años y niños menores de 4 años; enfermedades cadiovasculares, respiratorias y crónicas (diabetes); enfermedades agudas durante el periodo de calor; obesidad; enfermedades mentales, demencia senil o alzheimer; tratamientos médicos: diuréticos, anticolinergicos, neurolépticos, tranquilizantes, etc; personas con factores de riesgo que viven solas y estados de dependencia; y consumo de alcohol y drogas.
En caso de golpe de calor y mientras se obtiene asistencia médica se recomienda enfriar el cuerpo por medio de paños de agua fría o dar un baño o ducha fría y permanecer en habitación oscura.