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Un navarro, ingeniero de rallies en Finlandia

Pamplonés de 25 años, ingeniero aeronáutico, trabaja desde febrero de 2016 en Tommi Mäkinen Racing, donde diseña coches de rallies para Toyota

Foto de Iñigo Rípodas, hace tres días, en el puerto del lago de Jyväskylä, ciudad finesa en la que vive y trabaja.

Iñigo Rípodas, hace tres días, en el puerto del lago de Jyväskylä, ciudad finesa en la que vive y trabaja.

Actualizada 16/06/2017 a las 12:45

Era febrero, 2016, cuando Iñigo aterrizó en el aeropuerto de Jyväskylä, “cuatro veces más pequeño que el de Noáin”, un día bajo cero y con el horizonte blanco. Le ilustró lo que le esperaba fuera, nieve, frío, y una ciudad menos poblada que Pamplona, algo áspera de entrada, y más cálida conforme pasaron los meses. Iñigo Rípodas Laquidáin, pamplonés de 25 años, ingeniero aeronáutico con un máster en deporte de competición, trabaja allí, en la factoría del equipo de Tommi Mäkinen, donde adquiere una experiencia que “en cualquier otro país sería impensable”, considera.

Iñigo, hijo de ingenieros, estudió en el colegio San Ignacio, donde también comenzó a jugar a fútbol. Durante la Secundaria completó dos cuatrimestres y un curso completo en Irlanda. Se matriculó en Ingeniería Industrial en la UPNA. “Sabía que quería hacer ingeniería y la industrial es la más general, por eso la elegí”, explica. Pero había buscado durante meses alguna universidad en Estados Unidos, donde poder acceder con una beca deportiva con el fútbol. Cuando parecía desechar la idea, un 6 de julio recibió una oferta “increíble” de la Embry-Riddle Aeronautical University, en Arizona. Comenzó Ingeniería Mecánica. “Pero luego supe que me gustaba más la aeronáutica y cambié”, explica. Allí estuvo cuatro años, siempre becado. Se quedó luego un tiempo buscando trabajo, pero entiende que para quien no es ciudadano americano resulta muy complicado lograr empleo en temas vinculados a la seguridad, como la aeronáutica. De modo que se decantó por estudiar un máster en Ingeniería en Coche de Competición en Oxford, en el Reino Unido, cuenta Iñigo de un camino que no buscó especialmente. “Pero vi oportunidades y..., las cogí conforme venían “, apunta su noviazgo con el motor de competición. Espera que dure. También probó suerte para emplearse en el Reino Unido “porque prácticamente todo lo relacionado con los rallies o la Formula 1 está en aquel país, salvo Ferrari y poco más”. “Hice una entrevista por Skype para la gente de Toyota en Finlandia, les gusté y dos horas después me llamaron. Pasadas tres semanas estaba en mi puesto de trabajo”, resume una adaptación meteórica. No conocía el país. De hecho, repara en que casi no lo ubicaba bien en el mapa. “Sabía que estaba en el Este, pero no tanto, sí que queda lejos”, sonríe al otro lado del teléfono. En esos días hizo escala en Pamplona, apenas saludar a la familia y coger ropa de abrigo. Le hizo falta. Recuerda de nuevo la singular llegada a la ciudad, a tres horas y media de la capital, Helsinki, alrededor del lago Päijäne, cubierta por el bosque nevado.

Pero está “contentísimo” en Finlandia y confía en que su estancia sea larga por la “magnitud” de la experiencia que está adquiriendo en Tommi Mäkinen Racing, donde diseña coches para el equipo de rallies de Toyota Gazoo Racing WRT. “Empiezas con la base de un coche de carretera y creas uno de rallies” resume su trabajo. “Lo que va al mundial lo diseñamos nosotros”, apunta y explica que precisamente estar en un país pequeño, pero con tanta tradición en los coches de competición, le ofrece muchos recursos.

Vive a diez minutos en coche del trabajo. La jornada laboral, en ocasiones de doce horas, no le deja demasiado tiempo libre, pero los lunes acostumbra a practicar deporte con compañeros del equipo, y subraya las opciones de la ciudad para el ciclismo, para correr... Hace vida social, aunque todo es más caro. “Y en lo que más diferencia noto es en salir a cenar fuera de casa. Resulta muy caro. Impensable comer barato, bien y en cantidad como en Pamplona”, parece añorar.

De momento, Iñigo no se ha cruzado con ningún navarro. Pero verá a su familia y a sus amigos pronto. En San Fermín. Ya tiene los vuelos: Jyväskylä-Helsinki-Madrid-Pamplona.


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