Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
Entrevista
JOAQUÍN SEVILLA

"Divulgar el conocimiento es parte del trabajo de todo profesor universitario"

El hombre designado por la UPNA para divulgar el conocimiento y que se esmera en poner la ciencia al alcance de todos

El profesor de Física y divulgador científico Joaquín Sevilla Moróder en su despacho, con los juguetes que usa para explicar nanofotónica y otros temas a sus alumnos.

El profesor de Física y divulgador científico Joaquín Sevilla Moróder en su despacho, con los juguetes que usa para explicar nanofotónica y otros temas a sus alumnos.

Actualizada 21/12/2016 a las 18:07
  • DN
LAS ENTREVISTAS DEL AÑO

Una selección de las principales entrevistas publicadas a lo largo de este año que se acaba en el suplemento La Semana de Diario de Navarra. Diálogos que aportan interés humano, nuevos enfoques a los grandes problemas y reflexiones sobre los  temas de actualidad de 2016.

¡Casualidad! El día fijado para la entrevista, el miércoles pasado, el Gobierno foral comunica la concesión de la medalla de oro de Navarra a Pedro Miguel Etxenike, otro físico. Así que la pregunta se impone.

Medalla de Oro de Navarra para Etxenike, un físico navarro que tiene más premios que Induráin. ¿Impensable?

Sí. En el fondo, es un ejemplo maravilloso de que la ciencia merece la pena y da mucho juego. Aunque creo que muchos de los premios se los gana también por su vertiente sociopolítica.

¿Por qué es del PNV?

(Duda) Sí, claro. Y ha sido muy militante.

¡Hombre! Imagino que el Príncipe de Asturias no se lo darían por eso.

He dicho muchos, no todos. Me explico. Es un físico extraordinario. Ha hecho unas contribuciones a la ciencia de muy alto nivel. Y tiene tres patas que lo hacen un personaje muy interesante: la primera es la de científico puro; la segunda es la de gestor de la investigación y la tercera es la de político. Y las ha mezclado de manera muy sabia a lo largo de su carrera profesional. Ahora, hace su ciencia en un centro que ha conseguido crear y que le financien -no voy a decir para él- pero sí en una comunidad y un entorno que le estima, y donde ha sentado las bases de la política educativa.

Entiendo.

Científicos que tengan una línea política declarada hay un montón. Pero es difícil encontrar alguien que conjugue esas dos variantes. O no son tan buenos. O no lo gestionan tan bien. Ahora bien, una cosa es que tenga una ideología clara y otra, partidismo. Creo que si el partido al que se haya sentido más próximo le dijera algo en lo que no cree, no lo haría. En su caso, prima la visión de científico y la independencia. Eso le hace especialmente valioso.

¿Qué física hace? Explíquenoslo a los profanos, por favor.

Justo los cristales electrónicos. Su rama de conocimiento, en la que ha hecho sus mayores contribuciones, es la física del estado sólido. Está el estado gaseoso, el estado líquido y están los sólidos ordenados, cristalinos. Cuando los átomos están en fila, la materia tiene unas propiedades realmente curiosas. Y los electrones, también. Poder calcular las ecuaciones de lo que pasa y por qué se comportan los electrones de esa manera, Etxenike tiene centenares de trabajos sobre eso. Y ha dirigido m uchas tesis doctorales.

¿Y qué aplicaciones tiene eso?

No nos damos cuenta. Pero todos los chips que van en los móviles, el ordenador, etc, seguramente son la pieza tecnológica donde más se aplica el estado sólido. Sobre ellos, se dibujan los caminos que va a hacer la corriente eléctrica, cuándo se encienden, se apagan... Toda la electrónica está basada en electrones que se mueven por sólidos semiconductores convenientemente tratados.

DIVULGAR LA CIENCIA

La UPNA le ha nombrado responsable de Divulgación del Conocimiento, figura de nueva creación. Eso de “responsable de” ¿qué cargo es?

En el organigrama de la universidad, primero está el rector; luego, los vicerrectores y el siguiente nivel son los directores de área. Estos últimos tienen una descarga docente y un pequeño sobresueldo. Das un poco menos de clases para poder dedicarte a eso. A mí me parecía, que la divulgación científica era mejor gestionarla desde más abajo; sin sobre sueldo y sin descarga docente. Por una razón muy clara, y que además puedo defender legalmente, creo que la divulgación es parte de la labor del profesor universitario. El artículo 1º de la Ley de Autonomía de Universidades decía antes que la función del profesor es docencia, investigación y extensión universitaria. Esa famosa ‘extensión’ universitaria es la transmisión de la ciencia, la cultura y la tecnología hacia la sociedad.

Es decir, divulgar.

Siempre se ha entendido como la celebración de conciertos y actividades culturales. Pero la extensión universitaria más genuina es la divulgación del conocimiento. Dar a conocer ese conocimiento que has creado de manera comprensible y razonable.

¿Es usted un purista o desprendido?

Eso también.

Habrá quien diga incluso que es tonto eso de asumir más tareas sin retribución.

Noooo... Es que el trabajo del profesor universitario es muy peculiar. Yo tengo un límite legal de cinco horas a la semana de docencia. La única actividad sobre la que tus jefes tienen mando directo es la docencia. En cambio, en la investigación haces lo que quieras. Si la investigación es más básica o más orientada a empresas, si va más orientada a que tus estudiantes generen spin-off y monten empresas y colaboren al desarrollo económico; si está más enfocada a la salud, o a entornos sociales; si es más intensa o menos... Eso, nadie te lo vigila ni te lo controla. Es una profesión muy libre. Tú eliges dentro de un menú muy grande de posibilidades.

Pero divulgar no es investigar.

La divulgación siempre se ha hecho. Pero se ha considerado como secundaria después de la docencia y la investigación. Parte de mi tarea como coordinador es convencer a mis compañeros de que lo hagan. Yo no tengo presupuesto para estas cosas. Así, cuando yo vaya a un compañero y le diga: “Escríbeme 400 palabras para un blog o para un periódico de lo más chulo que hayáis descubierto en tu grupo de investigación en un año”. No quiero que me digan: “¡Andá! Es que tú, para hacerlo, cobras aparte”.

En realidad, su trabajo no difiere mucho del de un periodista.

¡Claro! La divulgación es un acto de comunicación. Con los años he ido descubriendo que la ciencia tiene un faceta inmensa de comunicación. Muy especializada y muy estructurada, pero comunicación. Porque un descubrimiento que no lo cuentas a tus colegas no se ha hecho. A veces, en las primeras etapas como científico, se falla mucho. Crees que si el descubrimiento es interesante, aunque no escribas muy bien tu artículo científico, brillará por sí mismo. Y eso no ocurre. Hay montones de ejemplos en la historia en que el primero que descubrió una cosa no lo contó bien y el que pasó a la historia fue el segundo. Lo que le dio el mérito es que lo comunicó mejor. Por ejemplo, las ecuaciones de la relatividad se llaman ecuaciones de Lorentz; no de Einstein. Ya las había escrito, ya tenía la idea ahí, pero no terminó de ver el potencial, no la tenía igual de redonda y tampoco la había comunicado.

Ya tardaba en salir Einstein. Parece que todo el que entrevista a un físico tiene que citar algo suyo. ¿Tanto cundió este hombre?

Las citas, yo creo que la mitad son mentira. A ver, era un hombre muy ingenioso. Y como se hizo famoso muy joven, parece que tenía siempre alguien al lado que le tomaba nota. En cambio, las frases ingeniosas que yo digo a lo largo del día no quedan para la historia.

Usted, a través del Club de Amigos de la Ciencia, ha llevado charlas sobre ciencia a los bares, como si fuera el Club de la Comedia. ¿No teme que se banalice la ciencia?

Hay quien lo puede pensar, pero yo no tengo ningún miedo. No toda historia interesante y entretenida es del Club de la Comedia. El blog de la ciencia en el bar tiene tres partes. Una sección de vídeos, piezas muy cortitas que publicamos cada cierto tiempo, en los que explicamos un concepto. Luego, una vez al mes, hacemos una sesión en un bar. Buscamos invitados que dan una charla. En el blog, lo anunciamos y luego hacemos una crónica. Tuvimos un matemático que nos habló de probabilidades del riesgo de correr del encierro y unos chicos que van a desiertos en busca de meteoritos. Lo que hacemos es romper la liturgia, llevar al científico al entorno del público. Muchas personas que vienen al bar, si la misma conferencia fuera en la Universidad, o en el Planetario, primero, no van y seguro que no preguntan. Les daría más reparo. Como científico, sí que tienes que adaptar tu discurso a un público al que no estás acostumbrado. Hay gente que no se atreve. “Igual el año que viene, déjame que me lo prepare”, te dicen. La tercera pata del blog es el trocito de programa que nos da (a Javier Armentia y él) la Cadena Ser.

Los domingos a la una. Horario de máxima audiencia, si me permite la ironía.

Pues nos oye mucha gente haciendo la comida. Ahora lo han adelantado a las 12.30.

En lo que llevamos de siglo XXI, ¿cuál le parece el avance científico más importante?

El bosón de Higgs y las ondas gravitacionales. Pero a mí me gustan más las ondas gravitacionales. ¿Por qué? Porque las entiendo mejor. Hay toda una estética detrás de la física. Hay teorías cuya explicación es más redonda, más chula. Y otras que serán verdad, porque los experimentos salen y te cuadran, pero no son bonitas de explicar. Por ejemplo, la materia oscura. No me salen las cuentas, me falta masa. Pues voy a decir que hay una masa que no puedo detectar. Me parece una solución fea. Veremos si realmente falta materia o hay otro elemento que completa la ecuación.

¿Por qué descubrir el bosón y las ondas gravitacionales resulta tan importante?

Eran piezas que faltaban por rematar. El bosón, Higgs lo propuso en los años 60. Se ha descubierto experimentalmente ahora. Y las ondas gravitacionales Einsten las propone el año 20. Las dos son confirmaciones experimentales, muy tecnológicas y de detalle fino, de que todo el edificio de la Física que se viene construyendo desde el principios del siglo XX va bien.

Entendida la importancia. ¿Y eso en qué afecta en mi vida cotidiana?

En poco. Así, de manera inmediata. Los beneficios que genera la investigación básica ocurren un poco por detrás de maneras imposibles de imaginar. Por ejemplo, Dios -o quien sea- no quiera que tengamos que hacernos un PET (una prueba de tomografía de emisión de positrones) en la CUN -que es la única que lo tiene aquí- porque sería que hay una sospecha de cáncer. Es complejo de describir, pero el proceso físico para que te detecten si tienes o no cáncer en esa máquina se basa en este tipo de cosas.

¿Algún invento que pasara desapercibido?

Seguro que sí, pero se me ha pasado a mí también (ríe). Bromas aparte, hay muchos avances del día a día que pasan desaparecibidos. Algunos se van sumando de forma que nunca hay un titular de primera página pero dan lugar a cosas revolucionarias. Por ejemplo, hace 30 años, nadie hubiera pensado que una batería sería tan ligera como para energizar los motores de un avión y la mayoría de los drones hoy funcionan con ellas.

¿Es la universidad española la cantera intelectual de la innovación en otros países?

Yo no diría tanto. En esos países también tienen sus propios científicos. Es indudable que, en los últimos años, se han marchado varios miles de los jóvenes más talentosos. Eso es malo para la ciencia española. No es que no tengamos cosecha, es que se nos ha secado el árbol y tardará años en crecer otro.

¿Se puede vivir aquí de la investigación?

Sí, claro. La I+D+i es un sector económico que emplea a algunos miles de personas solo en Navarra. Pero es un sector que ha sufrido una fuerte recesión y al que es difícil incorporarse actualmente.

Para trabajar hoy, ¿qué es mejor? ¿Un buen expediente o un buen enchufe?

Seguramente las dos cosas. Hay que estar bien preparado, claro, pero eso no basta ya que más de la mitad de los jóvenes que busca un empleo no lo consigue. La principal vía que utilizan los empleadores para cubrir puestos de trabajo es preguntar en su entorno si conocen a alguien adecuado. Si a eso le llamamos enchufe…

¿Los científicos son tan frikis como los pintan en The Big Bang Theory? ¿Ha arrastrado esa serie vocaciones a sus aulas?

La mayoría de científicos son personas normales, pero hay frikis como los de la serie. Lo mejor que ha hecho no es tanto crear vocaciones -quizá alguna sí - como normalizar esa forma de ser: muy inteligentes y estudiosos, amantes de videojuegos, comics y superhéroes, con cierta dificultad de relación.

EL TEST

Ciencias o Letras. ¡Ambas! Habría que acabar con esa disyuntiva venenosa.

Física o Química

Móviles o robots

Emprendedores o investigadores

Microscopio o telescopio

Einstein o Curie

Pedro Miguel Etxenike o Javier Tejada

El hormiguero u Orbita Laika

Un libro sobre ciencia: El gen egoísta de Richar Dawkins (por citar elprimero que me maravilló, pero hay muchos)

Un libro de ciencia ficción: El juego de Ender, de Orson Scot Card

Un atentado contra la ciencia: Cuarto Milenio, por ejemplo.

Personaje histórico: Galileo

DNI

Hijo de diputado. Casado con María, química de profesión y con una empresa propia de servicios educativos, tienen tres hijos: Beatriz (23) que estudia Física, Guillermo (18) en 2º de Filosofía y Miguel (15) en 4º de la ESO. Nació y vivió hasta los 10 años en Valencia, de donde era oriunda su madre, Balbina. Tiene tres hermanos varones. Su padre, Manuel, químico de profesión, fue profesor de ‘universidades laborales’, formación profesional y más tarde se integró en el Inem, donde llegó a ser director. Durante la Transición fue diputado y senador de UCD por Cuenca. “Cautivado” por las “historias sobre los átomos” que le contaba su padre de crío, estudió Física en la Autónoma donde se licenció (1986) y doctoró (1991).. En 1994 llegó a Navarra para trabajar como profesor interino en la UPNA. Dos años más tarde sacó la oposición como profesor titular del área de Tecnología Electrónica. Imparte clases en grados y posgrados de ingeniería industrial y de telecomunicación, y en el Master de profesor de ESO. Mantiene dos líneas de investigación: una sobre nanofotónica y otra centrada en tecnología de apoyo para discapacitados. Preside el Club de Amigos de la Ciencia, tiene un blog personal (joaquinsevilla) y escribe en elblog científico Naukas.

 


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Desde solo 0,27€ al día
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra