VIOLENCIA MACHISTA
Cristina del Valle teme un retroceso en los derechos de la mujer por la crisis
- La presidenta de la Plataforma de Mujeres Artistas contra la Violencia de Género y cantante ha colocado a España a la cabeza de Europa como "ejemplo claro de lucha política contra la violencia"
Publicado el 29/11/2011 a las 18:16
La presidenta de la Plataforma de Mujeres Artistas contra la Violencia de Género y cantante, Cristina del Valle, mostró este martes su temor a que "bajo la disculpa de la crisis" los derechos conquistados con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero sufran "un serio retroceso".
La artista, que participa en las jornadas que la Fundación de Familias Monoparentales Isadora Duncan celebra estos días bajo el título 'Mujeres inmigrantes y violencia de género: su percepción pública', colocó a España a la cabeza de Europa como "ejemplo claro de lucha política contra la violencia".
Del Valle valoró el trabajo legislativo desarrollado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero "poniendo a la cabeza la Ley contra la Violencia de Género", a la que definió como una ley única en Europa "que ha sido un elemento importante de observación a nivel nacional".
Asimismo, destacó la Ley de Igualdad "fundamental para incidir en la base de la violencia" machista y la Ley de Dependencia en un contexto en el que el "trabajo no remunerado y el cuidado recaía sobre la calidad de vida de las mujeres".
"El problema es que a veces los derechos conquistados puedan retroceder, y ahora mismo estamos en momentos complejos que, bajo la disculpa de la crisis y de un problema del modelo económico, los derechos sociales, especialmente los de las mujeres, pueden sufrir un serio retroceso", sostuvo Del Valle.
Durante su ponencia 'Propuestas desde la cultura en la lucha contra la violencia de género. Experiencias internacionales', la presidenta de la plataforma defendió la necesidad de trabajar contra el maltrato desde la "universalización" de la violencia como un elemento común a todas las culturas.
A su juicio, hay que "romper ese imaginario de que las mujeres árabes o musulmanas viven en sociedades retrógradas, tapadas con un velo, y que no inciden en la realidad política de su país ni tienen espacios públicos" pues esto contribuye "a demonizar culturas y a trabajar el racismo y la discriminación".