Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
Medio Ambiente

Las prospecciones petrolíferas agravan la situación del Ártico

  • Greenpeace denuncia que el deshielo permita a las petroleras ganar terreno a la biosfera

0
30/08/2015 a las 06:00
Etiquetas
  • COLPISA. MADRID
Cada vez quedan menos yacimientos de petroleo sin identificar. De algunos se conoce su ubicación, pero hasta ahora no han podido ser explotados. Es el caso de los que se sitúan por debajo de la capa de hielo que durante miles de años ha cubierto la superficie de buena parte del Ártico. El deshielo provocado por el cambio climático, y a su vez por la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera, derrite rápida y progresivamente el polo. De esta forma, las empresas petroleras tienen acceso a cada vez más reservas de crudo que antes eran inaccesibles.

La organización ecologista Greenpeace acusa a la industria petrolera de atacar al Ártico por varios frentes. Por un lado, la quema de combustibles fósiles, obtenidos a través del tratamiento del crudo, es la causante del cambio climático y, por otro, este provoca un deshielo del que ellas mismas se benefician porque les permite buscar nuevos yacimientos que explotar.

Desde Greenpeace aseguran que las prospecciones sísmicas para encontrar nuevos yacimientos petrolíferos en el océano Ártico se realizan mediante los disparos de unos cañones de aire bajo el agua. Un informe de la institución Marine Conservation Research alerta del impacto de estos sobre la fauna marina. «Está claro que el ruido que provocan las prospecciones puede dañar la audición de las ballenas y su capacidad de comunicación», asegura el científico Oliver Boisseau, autor del trabajo. Para un humano estos disparos serían, según Greenpeace, el equivalente a ocho veces el sonido de un motor a reacción despegando».

Boisseau afirma también que «la intensidad de los disparos de aire cambia el comportamiento de los cetáceos al bucear y altera sus patrones de alimentación y migración». «Aún no hay pruebas -dice el investigador- de que las prospecciones hayan afectado a su capacidad reproductiva, pero cada vez hay más indicios».

La organización ecologista señala a la empresa noruega TGS Nopec como la principal responsable de estos disparos submarinos, con los que recopilan información que después venden a las empresas interesadas en explotarlos. Sus potenciales clientes son las petroleras Shell, BP y Chevron, que tienen concedidos los derechos de perforación petrolífera en el mar de Groenlandia.

El barco rompehielos de Greenpeace, bautizado Artic Sunrise -’amanecer ártico’-, se encuentra en estos momentos de camino a la zona de estas prospecciones con el objetivo de documentar las pruebas sísmicas submarinas en la región y para elaborar su propio mapa del lecho marino y de las posibles bolsas de petróleo.

A pesar de la distancia que separa un territorio de otro, España no es ni mucho menos ajena a la situación del Ártico y también sufre, a su manera, las consecuencias del cambio climático. El deshielo del Polo Norte supone un grave problema para los más de 7.000 millones de personas que habitan bajo su latitud, ya que su casquete actúa como un gran espejo que refleja la energía solar de vuelta hacia el exterior de la atmósfera, lo que ayuda a mantener la temperatura de la Tierra en un nivel más reducido. Cuando se reduce su extensión, o desaparece, durante los meses del verano septentrional -la época en la que el sol incide sobre él durante las 24 horas del día- éste pierde su capacidad de refrigerar el planeta.

CONSECUENCIAS EN ESPAÑA

Un informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC) puso de manifiesto en abril de 2014 que la previsión climática para España durante las próximas décadas estará marcada por un aumento generalizado de las temperaturas y una reducción de las precipitaciones. Esto, a su vez, acelerará una degradación del suelo que ya es manifiesta en el sur de Europa. También provocará un incremento de los grandes incendios y de los periodos de sequía. La combinación de todo precipitará la desertización del país.

Las cada vez más frecuentes olas de frío y de calor, así como de toda clase de eventos meteorológicos extremos, son otras de las consecuencias directas del cambio climático y del deshielo del círculo polar ártico que más preocupan a los expertos.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual