Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
Cine

La guerra en paz de Fernando León de Aranoa

  • Estrena 'Un día perfecto', su proyecto más internacional, con Benicio del Toro y Tim Robbins

0
26/08/2015 a las 06:00
Etiquetas
  • COLPISA. MADRID
Con varios ‘goyas’ en casa Fernando León de Aranoa (Madrid, 1968) dice que ganar un Oscar no le quita el sueño. Pero el director de ‘Familia’, ‘Barrio’, ‘Los lunes al sol’ y ‘Princesas’ regresa con su apuesta más ambiciosa e internacional. ‘Un día perfecto’ llega el viernes a las pantallas cargada de estrellas. Dos genios con Oscar, Benicio del Toro y Tim Robbins, le dieron el sí para una película que cuenta el horror de la guerra dando la espalda a la sangre, las balas y las explosiones. Lo hace trufando el drama de notas de humor salvaje, con bellezones como Olga Kurylenco y la francesa Mélanie Thierry, talentos locales como Sergi López y soprendentes hallazgos como el crío Eldar Residovic, Nikola, un chaval que ignora que la guerra ha matado a sus padres.

«El desafío era mostrar el horror de la violencia sin violencia, contar la guerra desde el lugar menos obvio, que quizá sean los combates y el frente» dice el cineasta que narra un duro día de trabajo de un extraño grupo de cooperantes internacionales en los Balcanes. «Quería hablar de esa otra guerra silenciosa que está en muchos síntomas y pequeñas cosas, en las vacas minadas que se colocan en la carretera, en los odios enquistados, en los negocios que se aprovechan de la necesidad ajena». «Eso te permite hablar de la naturaleza humana. Lo otro, el frente, tiene que ver con la supervivencia y con el odio», dice.

¿Road-movie humanitaria? ¿Tragicomedia bélica? «Es como uno de esos juegos de muñecas rusas. Un drama dentro de una road-movie, dentro de una película bélica y a su vez envuelta en una comedia» dice León de Aranoa si se le reclama etiquetar una película «en la que importa el paisaje humano». «Su género es la vida» resume.

El documental y la ficción son los dos amores del cineasta y confluyen en ‘Un día perfecto’. Hizo un documental sobe la guerra de Bosnia y otro en el norte de Uganda que están en la raíz de la película. «Son un alimento básico, me mostraron una realidad a la que no llegaría de otra manera». De aquella experiencia trágica «sale la historia y la percepción del trabajo humanitario, el afán de contar cómo conviven en una realidad tan dura, entre la tensión el drama y el humor», explica.

Admite que «el humor es lo que más llega» y le permite moverse «por las zonas más oscuras y las más brillantes». Un humor que se apuntaba ya en la novela de Paula Farias -’Dejarse llover’- que da pie a la película «pero que está en la realidad». «Ayuda a sobrellevar las situaciones más dramáticas, es un herramienta de trabajo fantástica para poner distancia y no dejar que la tragedia y el drama te supere».

Dice que trabajar con grandes actores «solo subió el nivel de responsabilidad en los primeros compases». «Luego fue un privilegio; talentos como Del Toro y Robbins hacen que todo sea más fácil». Ambos le dieron un sí sin reservas. «Benicio aceptó primero el papel de Mambrú, que lleva el peso de la historia. Solo pidió que le esperara unos meses» explica. Robbins también entendió a la primera el personaje «y le apeteció esa descarga de humor y gamberrismo».

PREMIOS Y MONTAÑAS

Rodada en inglés en la agreste sierra granadina, la película sitúa a León de Aranoa en un plano mucho más internacional. «Viajará más que las anteriores y el reparto y el idioma hacen mucho por su distribución» admite. Quizá le acerque a la carrera de los Oscar «aunque lo último que pienso es en los premios, sabiendo que son muy buenos para una película».

Los premios tampoco son una preocupación para Benicio del Toro, que ya tiene en casa el Oscar por ‘Traffic’ y la palma de Oro de Cannes por su ‘Che’ Guevara. ¿Cuál es entonces el desafío? «Siempre queda otra montaña que subir cuando haces una cima» dice el actor puertorriqueño. «No se acaban las ascensiones. Si te gusta lo que haces, y lo haces por amor al arte y con respeto, los premios, que son muy importantes, no lo son todo». «Si te los crees estás perdido» sentencia.

Hollywood es aún para el actor el centro del orbe cinematográfico. Cree que «hoy se hace buen cine en casi todas partes del mundo, aunque el epicentro sigue en los Ángeles». «Tim Robbins y yo nos formamos allí y esta sería la conexión del cine de Fernando León con Hollywood» aventura.

La intuición es tan importante para este gran actor como la reflexión. «Debes reflexionar en casa para dejar que la intuición brille ante la cámara» asegura. Aceptó el personaje de Mambrú «por el guión, por los trabajos de Fernando León como ‘Princesas’ y ‘Los lunes al sol’ y por un personaje que es original, distinto de los que hago».

«Cualquier película es agotadora. En esta había que doblar el lomo, pero fue bien» dice sobre las condiciones de un rodaje «muy duro» que convirtió lo más agreste de la granadina Sierra Nevada en la cimas balcánicas por las que deambula el equipo humanitario empeñado en extraer un cadáver arrojado a un pozo en la zona de conflicto para contaminar el agua.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual