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La belleza del caos, vista con los ojos del Hubble

  • El telescopio espacial impresionó con las imágenes de la explosión de colores que nos rodea

Una de las imágenes del telescopio Hubble.

La belleza del caos, vista con los ojos del Hubble

Una de las imágenes del telescopio Hubble.

EFE
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Actualizada 22/04/2015 a las 16:54
  • EFE. Redacción internacional
Por más que durante siglos el hombre pudiera estar convencido de que el Universo era oscuro como la noche, hace veinticinco años que el telescopio espacial Hubble reveló con sus imágenes la explosión de colores que nos rodea, maravillosas obras de arte que no se parecían a nada antes visto.

A pesar de los conocimientos científicos y sobre el pasado del Universo que ha desvelado Hubble, han sido sus increíbles fotografías las que realmente han impresionado al público pues, "a ojos de profanos, la belleza es más fácil de aprehender que la inmensidad descarnada del cosmos".

Y es que "el Hubble ha sabido reflejar la belleza del caos como nada antes", escribió el crítico de fotografía Owen Edwards en el libro 'Expanding Universe', publicado por Taschen, que recopila veinticinco años de imágenes enviadas a la Tierra por el telescopio y que dejan maravillado al lector.

Mirando esa colección de imágenes viene a la mente el replicante de Rutger Hauer en 'Blade Runner' cuando aseguraba: "Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: naves de ataque en llamas más allá de Orión, he visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir".

Porque, al igual que el replicante, el telescopio Hubble ha visto y, sobre todo, fotografiado cosas que pocas personas podían imaginar.

Cuando el Hubble viajó al espacio el 24 de abril de 1990 desde el Centro Espacial Kennedy a bordo del transbordador Discovery, la observación astronómica entró en una "nueva era" y la humanidad "asistió a un acontecimiento mágico" después de siglos "condenada a tener del cosmos solo una imagen incierta", asegura en el libro el administrador de la NASA y antiguo astronauta Charles F. Bolden.

El telescopio, que debe su nombre al astrónomo estadounidense Edwin Hubble, orbita desde hace un cuarto de siglo a 560 kilómetros de la Tierra, durante los que ha fotografiado 10.000 galaxias y un millón de objetos y eso que su aventura no empezó con buen pie.

Un defecto infinitesimal hizo que las primeras imágenes que envió estuvieran borrosas. "Necesitaba un par de gafas porque nos habíamos equivocado al construir su espejo principal, era demasiado plano", por lo que fue reparado por una misión espacial, según el astrofísico Roger-Maurice Bonnet, director del programa científico de la Agencia Espacial Europea (ESA) entre 1983 y 2001.

Concebido como un viaje hacia los confines del Cosmos, 'Expanding Universe' agrupa las imágenes por su cercanía a la Tierra, desde las del Sistema Solar, con fotografías de Júpiter o Neptuno, a las espectaculares columnas de gas, cuna de nuevas estrellas, en la Vía Láctea, o la Galaxia Molinillo de Viento del Sur, ubicada a quince millones de años luz.

Azules, rojos, verdes, amarillos o rosas. El Universo está lleno de colores y de formas a veces geométricas, otras de tintes casi fantasmagóricos.

Edwards considera que "el Hubble ha mostrado al mundo los secretos de miríadas de estrellas a punto de nacer o extinguidas hace muchos siglos (...), galaxias perfectamente simétricas y sistemas hechos de energía pura en el frío inconmensurable de la noche de los tiempos".

Pero si el telescopio observa el universo visible en colores, la imágenes recibidas son en blanco y negro, aunque después, con la ayuda de filtros y otros datos recogidos por el Hubble, como la luz infrarroja, la microondas, los rayos X y gamma, se producen imágenes en color.

Los colores se atribuyen -explica en el libro Zoltan Levay, responsable del proceso digital de las imágenes del Hubble- en función de las longitudes de onda: rojo para las más largas, azul para las más cortas y verde para las intermedias.

Hace veinticinco años que el Hubble orbita alrededor de la Tierra y ya se está preparando a su heredero, el telescopio espacial James Webb, que se situará a 1,5 millones de nuestro planeta y cuyo lanzamiento está previsto para 2018.

Hasta entonces, el Hubble, al que Bolden se refiere como un milagro de la ciencia y una fuente de maravillas, seguirá arrojando "luz sobre los rincones más oscuros del cosmos" y nos transmitirá "magníficas imágenes que enriquecen el conocimiento humano y nos recuerdan el pequeño lugar, pero aun así precioso, que ocupa nuestro planeta en el Universo".



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