Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
curiosidades

El Monopoly se usó en 1941 para liberar a prisioneros de guerra

  • Un libro recopila los engaños y estrategias más desconocidos y curiosos de la historia

Portada de 'Caballos de Troya de la Historia', de Javier Sanz

El Monopoly se usó en 1941 para liberar a prisioneros

Portada de 'Caballos de Troya de la Historia', de Javier Sanz

la esfera de los libros
0
03/03/2014 a las 06:01
Etiquetas
  • colpisa. madrid
La historia está plagada de pequeñas anécdotas que, en no pocas ocasiones, dejaron de ser irrelevantes y consiguieron cambiar la suerte de muchos. Por ejemplo, muchos de los lectores habrán jugado alguna vez al Monopoly, pero ¿sabían que durante la Segunda Guerra Mundial fue utilizado por el M19 para liberar prisioneros de guerra? Pues hubo una edición en 1941 que se hizo para ayudar a los combatientes de la resistencia atrapados en territorio ocupado por los alemanes. El servicio secreto británico contactó con la compañía de John Waddington para que desarrollara esta edición especial, que incluía un mapa de la zona hecho de seda, para que no se estropease al mojarse, dinero de curso legal del país correspondiente, instrucciones y contactos de la resistencia, y pequeñas herramientas, como brújulas, camufladas en las fichas.

Como tras la Convención de Ginebra se permitía entregar paquetes a los prisioneros de guerra siempre que fuera a través de la Cruz Roja, fue posible enviarles tan peculiar Monopoly. De este tipo de curiosidades se ocupa desde hace años en su blog, 'Historias de la historia', Javier Sanz, autor de 'Caballos de Troya de la Historia'. Un libro en el que, de manera muy divertida, acerca al lector a estrategias ingeniosas como esta y las que siguen, y que en tiempos de paz y de guerra lograron victorias no menos sorprendentes.

EL ENGAÑO MÁS ANIMAL

Los elefantes de Aníbal o las aves de Alejandro Magno no fueron los únicos animales reclutados para ganar batallas. Pero ¿cómo se puede derrocar una dinastía con un ejército de gatitos? Pues eso fue lo que sucedió en el año 525 a. C. Por aquel entonces Cambises II, rey de Persia, había puesto sus ojos en Egipto. La batalla decisiva se iba a librar frente a las puertas de la ciudad de Pelusio. A sabiendas de que los egipcios no podían matar a los gatos, por ser manifestaciones de la diosa Bastet, el persa añadió a su equipo de campaña todos los felinos que pudo. De este modo, una vez sitiada la ciudad, el ejército de Cambises II arrojó los gatos contra la fortaleza, lo que obligó a los arqueros egipcios a disparar con demasiado cuidado para no alcanzarlos. De este modo cayó la ciudad y Cambises II sería nombrado faraón, dando así comienzo a la dinastía persa. Más rentable, aunque con menor trascendencia, fue el entierro que Virgilio, el autor de la 'Eneida', dispensó a su 'mascota'. El poeta mandó enterrar con grandes faustos y en un mausoleo a una mosca, por la que lloró su muerte. Esto que parece de locos fue una estrategia de lo más jugosa, pese al gasto de ochocientos mil sestercios que supuso. Y es que, sabedor de la expropiación de tierras masivas que iba a suceder, Virgilio aprovechó un resquicio de la ley que excluía de dichas expropiaciones los terrenos en los que hubiera tumbas al considerarlos sagrados, conservando así todo su patrimonio.

FUE SIN QUERER

En el año 97 Richard Donner dirigió una película, 'Conspiración', en la que un taxista de Nueva York obsesionado con la existencia de tramas ocultas acaba por acertar con una. También por casualidad, y de la manera más tonta, un taxista en Washington arruinó una operación de la CIA. Tras años de trabajo y quince millones de dólares invertidos la agencia de inteligencia americana, por fin había logrado implantar en el interior de un gato un elaborado dispositivo de escucha y entrenarle para que se acercara a quienes le indicara, en este caso dos espías rusos. Pero la conocida como 'Operation Acoustic Kitty' fracasó en apenas unos segundos. Cuando el primer 'gato espía' iba a cruzar la calle nuestro taxista lo atropelló y lo mató. Los agentes tuvieron que correr a retirar el cadáver antes de que alguien viera el dispositivo que además de inservible quedó al descubierto. Lo que no fue sin querer, aunque así lo quisieron hacer ver, fue la autocanasta que en 1962 hizo que el Real Madrid perdiese de dos puntos contra el Ignis de Varese durante los cuartos de final de la quinta Copa de Europa.

El entrenador, viendo las infernales condiciones en las que estaban jugando, pensó que era mejor perder de dos puntos e intentar remontar en casa que soportar una prórroga de cinco minutos en aquellas circunstancias. El problema es que, a pesar de todo el montaje, los contrarios se dieron cuenta y recurrieron. Pero la jugada no incumplía el reglamento, así que el resultado se dio por bueno. Eso sí, unos meses más tarde la FIBA modificó las normas y desde entonces quien juegue con ese truco conseguirá la descalificación de su equipo durante dos años y una multa de mil dólares. Al final, como explica Javier Sanz, "estrategia y engaño no dejan de ser dos caras de la misma moneda, todo depende de cuál elijas o cuál te toque".



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual