Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
NUEVA YORK | SUCESO

El heroísmo ciego de Orlando

  • El perro de un invidente le salvó de ser arrollado en el metro de Nueva York

1
20/12/2013 a las 06:01
  • COLPISA. NUEVA YORK
Orlando, un perro labrador de once años de edad, es el nuevo héroe de los neoyorquinos, después de que el martes saltara valientemente a las vías del metro para salvar a su dueño de una muerte segura. Tumbado a los pies de la cama del hospital donde Cecil Williams, un invidente de 60 años, se recupera de una leve herida en la cabeza, su acción ha sido narrada una y otra vez en todos los medios casi como un cuento perfecto de Navidad, aquél en el que el amigo más fiel se juega la vida cuando el destino acaba de tenderle una trampa fatal a su amo.

El señor Williams se sintió indispuesto en el momento más inoportuno: en un andén repleto de pasajeros, justo cuando el tren se acercaba a la estación de la calle 125 en Manhattan. Para su desgracia, el hombre se encontraba demasiado cerca de la vía. Es allí donde se desmaya y cae pesadamente sobre los raíles.

Desde lo alto, Orlando ladra una y otra vez hasta que, presintiendo el peligro, se lanza junto a su dueño y empieza a lamerlo compulsivamente. Williams recupera el conocimiento, providencialmente, justo cuando el primer vagón del metro asoma en la estación. Es en ese momento cuando un guardavías, Larmont Smith, le grita que se tire boca abajo en medio de las vías. "¡Baja la cabeza, baja la cabeza!", le insiste el empleado. "Creo que no me escuchaba al principio. Cuando por fin entendió, él y su perro se estiraron en el hueco entre los raíles. Un segundo más tarde, y ahora estarían muertos".

Un ciudadano que vivió el incidente a unos pocos metros de distancia recuerda esos instantes de horror con precisión. "Es increíble lo que ha hecho el perro. Normalmente un animal u otro ser humano saldría corriendo al ver el tren acercarse a toda máquina. Este perro ni se inmutó". Otro testigo narra cómo Orlando permaneció en todo momento al lado de su dueño. "Le lamía la sangre de la herida y trataba de protegerlo en medio del barullo que se montó en la estación", dice. Las primeras palabras de Williams, una vez recuperado del susto, fueron para el lazarillo que lo lleva guiando por las calles de la Gran Manzana desde que era poco más que un cachorro. "Me ha salvado", sentencia agradecido.

Pese a las caricias y halagos que se ha ganado con su hazaña, Orlando podría verse obligado a abandonar a su dueño en los próximos meses. Con once años, le llega el turno de 'jubilarse', según las normas que rigen el uso de estos animales para protegerlos de la explotación. Además, el seguro sanitario de Williams no le cubre los cuidados de un perro guía retirado y él no tiene recursos para mantenerlo. "Le debo la vida a Orlando. Antes de desmayarme sentí cómo intentó sostenerme para que no cayera", dice su agradecido dueño, que busca la manera de evitar que lo aparten de su lado. Por fortuna para ambos, su historia ha impulsado una campaña solidaria que en las primeras horas ha permitido reunir unos 5.000 dólares. Dada la popularidad del heroico perro, las posibilidades de que sigan conviviendo son altas.


  • ivan
    (20/12/13 09:37)
    #1

    Espero que escriban comentarios ya que cuando la noticia es en contra de los perros o sus amos hay un monton. Por echos como estos y otros muchos  se demuestra que los perros son necesarios,pero con dueños responsables,esta claro. Un perro da la vida por su dueño.

    Responder


Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual