Rajoy y Rubalcaba ignoran las nuevas declaraciones de ETA
- Urkullu considera que la entrevista es "una aberración democrática, política y ética, y que falsea la historia"
Publicado el 12/11/2011 a las 01:02
Mariano Rajoy, Alfredo Pérez Rubalcaba y el Gobierno coincidieron en señalar que la respuesta a la entrevista a dos miembros de ETA publicada ayer fuera la más absoluta indiferencia sin contestar a ninguno de los emplazamientos que hacen los terroristas.
El líder del PP afirmó que "lo único que importa es el anuncio de la disolución irreversible", el resto es irrelevante. El candidato del PSOE empleó casi las mismas palabras que el portavoz gubernamental, José Blanco, para congratularse de que ésta sea la primera campaña electoral sin atentados.
Si ETA buscaba una respuesta a sus planteamientos o suscitar un debate político sobre su hoja de ruta para solucionar "el conflicto político" en Euskadi fracasó por completo. Ni el Gobierno ni el PSOE ni el PP comentaron las palabras de los dos encapuchados entrevistados por el diario Gara.
Tanto populares como socialistas están de acuerdo en no hacer ningún movimiento respecto a la política antiterrorista hasta después de las elecciones del 20 de noviembre, y a partir de esa fecha será el nuevo gobierno el que marque el paso y tome las decisiones en relación a ETA, los presos y todos los aspectos vinculados con la organización terrorista.
Rajoy, "Nada que comentar"
Rajoy, quien había sido emplazado por los terroristas a que actúe "con responsabilidad" si es que llega a la Moncloa, no se dio por aludido por el requerimiento y se negó a entrar en el juego planteado por ETA para no hacer la campaña electoral a la izquierda abertzale. De la entrevista no hay "nada que comentar", dijo en una comida-mitin del PP en Vitoria en presencia del padre del último guardia civil asesinado por los terroristas y de la viuda de la última víctima de los GAL. Ambos cierran las listas del PP por Guipúzcoa para el Congreso y el Senado.
El candidato popular señaló que sólo cuando se produzca la disolución de la organización terrorista se podrá decir que "se ha acabado esto". Si ETA da ese paso, añadió, habrá que gestionar su final, un proceso que si gobierno encarará con la unidad de las fuerzas democráticas y con las víctimas del terrorismo, "a las que les debemos mucho", la ley y el Estado de Derecho como referencias. "Y punto", sentenció.
Rubalcaba fue aún más sucinto. En las respuestas a una serie de preguntas a través de la red social Twitter, el candidato socialista indicó que "lo único importante es que es la primera campaña electoral en democracia sin violencia".
IU y CiU, sin alusiones
A la economía de comentarios se sumó también el líder de IU, Cayo Lara, quien dijo en Valladolid que ETA "no va a entrar en la campaña" a través de una entrevista. Lo que tiene que hacer la organización terrorista, añadió, es "disolverse y punto".
Lara apuntó que una vez que haga ese movimiento será el momento de que "hable la política". También el número uno de CiU por Barcelona, Josep Antoni Duran Lleida, reclamó que se hable "muy poco" de terrorismo porque lo que tiene que hacer ETA es "desarmarse" y no "poner las condiciones" sobre su final.
Por su parte, Iñigo Urkullu (PNV), calificó ayer de "aberración democrática, política y ética que ETA quiera influir en la campaña". Y critó que además lo haga "falseando la historia".
El ministro de Interior fue de los pocos que se salió del guión silencioso. Antonio Camacho, apuntó que la entrevista publicada por el rotativo de la izquierda abertzale forma parte de una estrategia para mejorar las expectativas electorales de Amaiur.