Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca

Nóos, una máquina de hacer dinero

  • Las empresas pagaban hasta 69.000 euros por folio por estudios de márketing "refritados"

Imagen de la noticia

El fiscal Pedro Horrach (centro), durante el registro a la sede de Nóos, en Barcelona, el 9 de noviembre. EFE

0
Actualizada 30/12/2011 a las 01:04
  • MELCHOR SÁIZ-PARDO . COLPISA. MADRID

En 1999 no era nada. La Asociación Instituto Nóos de Investigación Aplicada creada entonces por Diego Torres con un patrimonio de apenas 100.000 pesetas ni siquiera había terminado de nacer. En los cuatro primeros años de vida, la fundación ideada por el profesor de Esade no llegó a facturar ni un solo euro. No había negocio para un docente recién llegado y de nombre desconocido que capitaneaba una entidad sin aparente ánimo de lucro que aspiraba a convertirse en "punto de encuentro" de los profesionales del marketing y que declaraba tener como objetivo hacer estudios para convertir a las empresas en más competitivas.

Pero todo cambió en 2003, cuando su compañero de estudios Iñaki Urdangarín se unió a Nóos. Torres ni siquiera dudó en cederle la presidencia de su mortecina fundación en noviembre de 2004. Eran, dicen, el tándem perfecto. Diego Torres ponía el ingenio y la voz, y el duque la cara y los contactos. Al dúo se unió el cuñado de Torres, Miguel Tejeiro, como asesor financiero. Y el dinero comenzó a fluir en el instituto y en sus empresas satélites.

Grandes empresas

De cero euros a 16 millones en nueve años. Más de 6,4 millones vinieron de entidades públicas, que no tuvieron el menor reparo en adjudicar trabajos a Nóos a dedo y sin concurso alguno, aunque no les interesaran lo más mínimo, simplemente por el mero hecho de que era el yerno del rey quien llamaba a la puerta.

Torres y Urdangarín se convirtieron en los reyes del sablazo, no solo a las administraciones, sino a cualquier institución. Ciento tres pagadores diferentes fueron captados directamente por la fundación altruista que Urdangarín presidió hasta 2006. Telefónica, Volkswagen, la SGAE, BBVA, Seat, Meliá, Tous, Repsol, Bancaja, Esade, Aguas de Valencia, Iberdrola. En el fondo era una suerte de cobro de impuesto revolucionario a públicos y privados.

Una lista interminable, pero siempre el mismo sistema, acosar a las empresas con Urdangarín como ariete hasta conseguir un encargo. En realidad, cualquier encargo. Luego cobrar esos trabajos a "precios totalmente desproporcionados", en palabras del juez José Castro. Unos estudios que, a veces, eran solo pasables, las más mediocres y otras, directamente, "refritados" de otras publicaciones, incluso sacados de internet. Eso sí, reconocen directivos de muchas de las firmas que trabajaron con Nóos, nadie se atrevía siquiera a discutir las tarifas fuera de mercado de la ONG. Nadie se atrevía a enemistarse con el duque, aunque muchos, en voz baja, se quejaban de la escasa utilidad de esos informes tan teóricos y, sobre todo, de lo caro, muy caro que resultaban. El club de fútbol Villarreal llegó a pagar a 69.000 euros la página de informe.

El chiringuito funcionó a pleno rendimiento entre 2004 y 2006. Aquel año los socialistas baleares comenzaron a hacer preguntas sobre cómo se había adjudicado sin ningún tipo de concurso a Nóos la organización del primer Forum Illes Balears por el que el Gobierno del popular Jaume Matas había pagado 1,2 millones de euros por una reunión de apenas dos días. Zarzuela lo vio claro e hizo a Urdangarín y a su esposa salir de manera urgente de la dirección de la fundación.

Un entramado "chapucero"

El entramado de Iñaki Urdangarín y su socio Diego Torres era simple, pero efectivo. También simple -en términos de arquitectura financiera- era la forma en la que convirtieron a una entidad sin ánimo de lucro en la gallina de los huevos de oro. Nóos, que no podía enriquecer directamente a sus socios, trabajaba con las empresas satélites, estas sí con ánimo de lucro, creadas por Urdangarin, Torres y la familia política de este último. Es decir, Nóos subcontrataba a las empresas de los imputados para cualquier trabajo. Facturas cruzadas y falsas a nombre de Nóos por cualquier concepto cerraban el círculo. Dicen los especialistas de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) que este sistema es de los más "chapucero" que han visto en los últimos años. Los policías están convencidos de que los propios imputados sabían que su entramado era bastante evidente, pero estaban confiados en que eran intocables.




Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Desde solo 0,27€ al día
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra