Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
ANTE LA CUMBRE DE BRUSELAS

Merkel y Sarkozy dan un margen

  • Mariano Rajoy apoya el proyecto franco alemán para la Unión Europea pero sin renunciar a los eurobonos

Imagen de la noticia

Mariano Rajoy, a su llegada ayer al hotel de Marsella. EFE

0
Actualizada 08/12/2011 a las 01:01
  • ANTONIO MONTILLA . COLPISA. MARSELLA

MARIANO Rajoy obtuvo ayer en Marsella esa «media hora» de plazo que reclamó con ironía a los mercados durante la pasada campaña electoral para acometer sus reformas.

Angela Merkel y Nicolas Sarkozy han garantizado al próximo presidente del Gobierno que contará con «cierto margen» para ejecutar su plan económico, según informaron fuentes de la dirección del PP.

El líder popular evita, por tanto, unas presiones de la Unión Europea que ya no penderán sobre su cabeza como una espada de Damocles.

«Yo creo que va a actuar con absoluta independencia; no me consta que hayan existido presiones del exterior ni que vayan a existir», explicó Antonio López-Istúriz, secretario general del Partido Popular Europeo (PPE), tras su intervención en la jornada inaugural del 20 congreso de los partidos conservadores del continente.

«No me consta que hayan existido», repitió. No obstante, aclaró que tanto la canciller alemana como el presidente francés, con los que Rajoy mantendrá este jueves reuniones bilaterales, estarán «muy atentos» al contenido del discurso de investidura que el futuro presidente del Gobierno realizará el 19 de diciembre en el Congreso.

Rajoy, que inauguró su apretada agenda en Marsella con un encuentro con secretario de Estado del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, tendrá su tiempo, pero es consciente de que Europa espera decisiones «inmediatas» y que los españoles deberán afrontar «sacrificios» para cumplir con el compromiso de reducir el déficit del estado al 4,4% en 2012.

Lo importante, a juicio de López-Istúriz, es el mensaje inequívoco que transmite Rajoy desde su victoria electoral sobre que España volverá a ser un socio «cumplidor, fiel y predecible».

Un término que el líder popular suele emplear con frecuencia a la hora de definir cómo será su futuro Gobierno y que, según López-Istúriz, es una cualidad que interesa mucho en Europa ante la «confusión» que habría generado en los últimos años el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. «Los grandes países europeos necesitan que España esté en el grupo de toma decisiones», espetó.

Primera línea

Mariano Rajoy defenderá ante el principal cónclave del PPE su rechazo a una Europa de «dos, tres o cuatros velocidades». Los populares españoles, sin embargo, defienden que si se produce esta fragmentación España quiere estar en primera línea.

Una posibilidad que se ofrecería a los 27 miembros, previo compromiso de que cumplirán con la disciplina fiscal. «Merkel y Sarkozy quieren que todos los países estén en mismo barco», agregó el dirigente del PPE.

Harina de otro costal será conocer qué países están dispuestos a «firmar y comprometerse» con la estabilidad presupuestaría que exigirá la unión fiscal que promueve el eje franco-alemán y que cuenta con el respaldo de la asamblea de los populares del continente.

Eso sí, aunque la "hoja de ruta" para la nueva Europa que maneja París y Berlín no lo contemple por el momento, España y otros países no renuncian a que se sigan planteando la necesidad de que el Banco Central Europeo emitan «eurobonos o bonos de estabilidad» para frenar la presión de los mercados sobre la deuda soberana de los socios europeos.

Esta es la principal «compensación» a la que aspira el próximo presidente del Gobierno por los «sacrificios» que deberá afrontar los españoles en los próximos meses. Rajoy tiene claro que no existe una varita mágica para solucionar la crisis de España de un día para otro.

Recuerda que él no prometió ninguna «pócima milagrosa porque no existe», pero también es cierto que pidió el voto a los españoles con la certeza de que bajo su batuta el país verá «la luz al final del túnel».

López-Istúriz afirmó que desconocía si en la carta que envió en agosto el entonces presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, a José Luis Rodríguez Zapatero habría exigido una devaluación de los salarios. «No he visto esta carta», zanjó, aunque recordó que Cándido Méndez hizo alusión a ella.




Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Desde solo 0,27€ al día
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra