El príncipe de Asturias defiende la ética en la actuación empresarial
- Apeló a la honestidad y la transparencia en el discurso de presentación de la Fundación Príncipe de Girona, en Barcelona
Publicado el 15/12/2011 a las 01:02
Dos días después de que la Casa Real censurara el comportamiento de Iñaki Urdangarín por la conducta con sus negocios privados, apartándole de los actos oficiales, el príncipe de Asturias hizo ayer una encendida defensa de la ética como única forma de actuar en el mundo empresarial.
Don Felipe, que presentó en Barcelona la Fundación Príncipe de Girona, pronunció un discurso en el que no hizo ninguna alusión directa a su cuñado, el duque de Palma, pero en el que sí hubo unas cuantas referencias con las que el heredero de la Jefatura del Estado marcó distancias públicamente con Urdangarín, investigado por presunta apropiación de dinero público mientras presidía la Fundación Nóos.
Don Felipe puso a Cataluña y a la fundación que da el nombre como ejemplos de cómo deben hacerse las cosas en la sociedad y en el mundo empresarial, donde debe primar, según el príncipe de Asturias, la «ilusión", la "responsabilidad", la "confianza", la "seriedad", el "liderazgo", el "rigor", y la "coherencia", manifestó.