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Juicio por el crimen de Isabel Carrasco

La defensa reclama la inocencia de Triana y menos pena para su madre

  • El letrado considera el estado de salud mental de la madre "acreditado" para que le sea rebajada la pena

Triana Martínez y Montserrat González, en el juicio.

La defensa reclama la inocencia de Triana y menos pena para su madre

Triana Martínez y Montserrat González, en el juicio.

EFE
Actualizada 15/02/2016 a las 21:29
  • EFE. León
El letrado José Ramón García, que representa a Montserrat González y a su hija, Triana Martínez, ambas acusadas por el asesinato de la presidenta de la Diputación de León Isabel Carrasco, insitió este lunes en la inocencia de la segunda y pidió que se condene a la autora confesa del crimen a 4 años y 6 meses de prisión.

En el caso de Montserrat González, argumentó que, en virtud de su estado de salud mental, "acreditado" por el perito de parte que él mismo presentó en la vista, sólo puede ser condenada a 3 años y 9 meses por un delito de asesinato y 7 meses más por el de tenencia ilícita de armas, una vez aplicadas las eximentes y atenuantes pertinentes.

García abrió este lunes la segunda sesión del día de la última jornada del juicio por el asesinato de Isabel Carrasco en que las distintas partes presentan sus conclusiones definitivas.

El abogado de la autora confesa del asesinato, y también defensor de la hija, insistió en la versión que sus patrocinadas mantuvieron durante su declaración, es decir, que la primera tiró el bolso a la entrada de un garaje y de allí Triana lo recogió tras llegar de forma precipitada y ver a su madre arrojarlo.

"Llegó de forma precipitada porque acababa de hablar con su madre y la había notado muy alterada", apuntó el letrado de la defensa.

Ese nerviosismo, agregó, se debió a que minutos antes Montserrat le dijo a su hija por teléfono que se fuera al coche (que habían aparcado en las inmediaciones) porque decidió sobre la marcha que era el día en el que iba a matar a Isabel Carrasco.

"Triana, temiendo que su madre pudiera hacer algo malo, se dirigió hacia donde pensaba que estaba y fue cuando la vio tirar el bolso", insistió.

Esta versión difiere diametralmente de la que ofreció ante el tribunal el principal testigo en este juicio, el policía jubilado Pedro Mielgo, que presenció el asesinato y decidió seguir a Montserrat hasta propiciar poco minutos después su detención y la de su hija.

Este policía jubilado sostiene que mientras siguió a Montserrat en todo momento llevaba encima el bolso con el arma homicida hasta que la perdió unos minutos cerca de la plaza de Colón y, al retomar contacto visual, ya no lo tenía.

En su primera declaración ante la Policía, Montserrat confesó que le había entregado el bolso con el arma a su hija en un pasadizo anexo a la plaza de Colón, aunque posteriormente cambió esta versión por la de la que lo había tirado a la rampa del garaje.

La diferencia entre una versión y otra es que la segunda acreditaría que Triana conocía del plan e incluso había participado en el él activamente, como consideran la Fiscalía y las acusaciones particulares.

También cuestionó el informe realizado por las dos médicos forenses que afirman que Montserrat no sufre ninguna enfermedad y que sabía perfectamente lo que hacía cuando mató a Isabel Carrasco.

"El trastorno existe aunque no se lo detectaran las dos médicos forenses que la examinaron porque no se va matando a la gente por ahí", ha apostillado.

Montserrat González declaró que es la única responsable del crimen, explico había actuado movida por el odio ya que responsabilizaba a Isabel Carrasco del despido de su hija de la Diputación de León y de cercenar su carrera política en el PP.

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