Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
Caso Nóos

Los arrepentidos del 'caso Nóos' se ensañan con Iñaki Urdangarin

  • Los exaltos cargos de Matas confiesan que recibieron "órdenes drásticas y directas" para contratar con el marido de la infanta al margen de la ley

La infanta Cristina y su marido Iñaki Urdangarin, a su salida de la EBAP.

Los arrepentidos del 'caso Nóos' se ensañan con Iñaki Urdangarin

La infanta Cristina y su marido Iñaki Urdangarin, a su salida de la EBAP.

EFE
11/02/2016 a las 06:00
  • colpisa. madrid
Se esperaba que pusieran a Iñaki Urdangarin contra las cuerdas, pero no tanto. El carrusel de arrepentidos de la trama balear del ‘caso Nóos’ se ensañó en la sesión del pasado miércoles con el cuñado de Felipe VI. Uno tras otro insistieron en que todo estaba amañado. En que Jaume Matas dio "órdenes drásticas y directas" de adjudicar al marido de la infanta Cristina por ser quién era. Así el Instituto Nóos empezó a trabajar para la administración autonómica gracias a simples "contratos verbales" sin soporte legal alguno. Al final, por ese sistema de adjudicación a dedo y a medida, Urdangarin y Diego Torres se llevaron 2,5 millones del erario público de las islas.

Este miércoles declararon tres de los altos cargos del Gobierno de Matas pertenecientes a los dos departamentos que libraron los fondos para Nóos: Gonzalo Bernal García, exgerente de la Fundación Illesport; Miguel Ángel Bonet, exasesor jurídico del Instituto Balear de Turismo (Ibatur) y Juan Carlos Alia Pino, exgerente de Ibatur.

Los tres han llegado a una suerte de prepactos con la Fiscalía Anticorrupción para rebajar las peticiones penas de hasta trece años de cárcel a cambio de sus confesiones. Y al menos, Bernal y Bonet, cumplieron sobradamente.

"La elección de Nóos fue porque detrás estaba la persona de Iñaki Urdangarin". "Era una contratación irregular. La instrucción que teníamos era contratar a Nóos y tuvimos el problema de que había que hacer licitación pero ya había un acuerdo verbal", explicó sin reparos Bernal, abundando en la idea de que la supuesta fundación sin ánimo de lucro fue beneficiada porque al frente de la misma había una persona de la Casa Real.

Una riada de millones para Urdangarin sin que hubiera siquiera posibilidad de discutir la cantidad, como ya reveló en la sesión de lunes el exdirector de Deportes balear, Pepote Ballester. "El precio me vino impuesto. No se negoció en ningún momento el importe del convenio", admitió Bernal antes de reconocer que muy probablemente Nóos no hubiera sido elegida compitiendo en un concurso público.

ACTO DE CONTRICIÓN

Si contundente fue Bernal, más aún lo fue Bonet, el único preso de este proceso por una condena de desvió de fondos anterior. El asesor jurídico que desde el Gobierno balear que tenía haber parado los pies a Matas con sus desmanes para favorecer a Urdangarin saltándose la legalidad, no solo tiró de la manta, sino que además hizo acto de contrición público. "Quiero aprovechar para pedir perdón porque debería haberme opuesto a la contratación de verbal (de Nóos). Fue un error gravísimo por el que pido perdón; debería haberme opuesto aun a riesgo de ser despedido. No lo hice y me arrepiento tremendamente".

Y tras el arrepentimiento, la confesión. El abogado habló de cómo el Gobierno balear se esmeró en dar "apariencia legal" a sus adjudicaciones irregulares del patrocinio del equipo ciclista Illes Balears a favor de Nóos. "Era una cosa ordenada, hecha. Y sin posibilidad de discusión. No había expediente. Simplemente estaba la orden. No había posibilidad de discusión ni a plantearse absolutamente nada", insistió.

Bonet rememoró la situación de sumisión que impuso el propio Matas en la contratación del yerno del entonces jefe del Estado contra viento y marea. Adjudicar a Urdangarin eran "ordenes drásticas y directas" que "venían de Presidencia". Y desde luego, nadie se atrevía a desobedecerlas. "Existía la consigna férrea de que todo lo que venía de Presidencia no se discutía", admitió con cierto punto de vergüenza. Quizás de arrepentimiento.

"La idea que yo recibí es que ese contrato (el del equipo ciclista a favor de Nóos) se hacía porque estaba el señor Urdangarin y por ser quién era", apostilló. "El presidente había ordenado contratar el patrocinio ciclista porque estaba auspiciado por la empresa de Urdangarin".

Con estas últimas palabras, Bonet completó su confesión, siguiendo el guión exacto que quería el fiscal Pedro Horrach para poner en la peor situación posible a Urdangarin.

Comentarios

volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual