Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
Guia de Salud
Menu Suplemento Salud
Salud

Crecen los problemas de conducta entre los adolescentes

  • Uno de cada cinco niños mostrará síntomas de trastornos de comportamiento a lo largo de su vida

Los trastornos de comportamiento aumentan en los adolescentes

La cola del paro, los recortes, las nuevas familias, el auge del individualismo y el inevitable estado de malestar de los últimos cinco años han perjudicado seriamente la salud mental de los adolescentes.

ATLAS
0
28/01/2016 a las 06:00
Etiquetas
  • colpisa. madrid
Cada vez son más los adolescentes que muestran problemas graves de conducta. Al menos, esa es la impresión de pediatras, profesores, familias y profesionales sanitarios. Según una encuesta elaborada por investigadores de hospital San Juan de Dios de Barcelona a estos colectivos, durante los últimos años se ha producido un repunte de los comportamientos conflictivos. Déficit de atención, actitud negativa y desafiante, irritabilidad, agresividad y otros muchos. Y, pese a que muchos son parte del estereotipo de la etapa vital entre la infancia y la edad adulta, existen unos límites a partir de los que pueden empezar a considerarse patológicos, y convertirse en un reto para el aula, el hogar y el centro de salud.

"Todos los encuestados tienen la impresión de que ha aumentado la sintomatología de las conductas problemáticas entre adolescentes", afirma el psicólogo Josep Matalí, coordinador de la unidad de Conductas Adictivas del servicio de psiquiatría del hospital San Juan de Dios y responsable del estudio. "Todos los colectivos consultados tienen la impresión de que existe un repunte de jóvenes irritables, inatentos, desafiantes, con baja tolerancia a la frustración y alta dependencia de la recompensa fácil".

Aunque el estudio no permite ahondar en los motivos de este aumento de la conflictividad en las conductas adolescentes, ni siquiera ponerle una magnitud concreta -solo recoge la impresión de los cuatro colectivos que tratan con los jóvenes con más frecuencia-, Matalí apunta a varias causas. La crisis económica, los cambios sociales de los últimos años o el auge del individualismo, entre otros. "Seguramente nos enfrentamos a un problema multicausal, y que además sabemos que ya se estaba dando antes de la crisis", señala el psicólogo y coordinador del trabajo. "La actual sociedad del bienestar hace que muchos jóvenes desarrollen una tolerancia muy pequeña a la frustración y una necesidad de recompensa inmediata". El descenso de los recursos familiares disponibles durante los años de recesión, aventura, habrían acrecentado el problema.

Se estima que estos problemas de conducta afectarán a uno de cada cinco niños a lo largo de su infancia o su adolescencia. De toda la panoplia de trastornos, los más destacados son el déficit de atención por hiperactividad (TDAH), el disocial -relacionado con comportamientos destructivos y transgresores de las normas- o el negativista desafiante -vinculado a actitudes hostiles y de desobediencia hacia la autoridad con frecuentes accesos de cólera y tendencia a molestar deliberadamente a los demás-. "Este tipo de problemas se ha convertido, según los psicólogos y los psiquiatras, en la principal causa de consulta sobre salud mental", afirma Matalí.

Al tratarse de adolescentes, a menudo no está claro ni quién debe identificar estos problemas ni quién debe hacerles frente. "Hay padres que no pasan nada de tiempo con sus hijos", indicó Jesús García, de la Sociedad Española de Pediatría Social. "Se van a trabajar cuando están dormidos y llegan por la noche cuando los niños ya están acostados. Por tanto, no hay nada de comunicación con ellos. Los niños y adolescentes necesitan que se les escuche, y hay padres que les oyen pero no les escuchan, que no atiende a los que les dicen y reclaman sus hijos". Pero desde el hospital San Juan de Dios reclaman que, además de las familias, también se impliquen los profesores y los profesionales sanitarios tanto en la detección como en la toma de medidas. "Tenemos que hablar de un abordaje de suma de esfuerzos", afirmó Matalí. "Nadie tiene una varita mágica, y habría que trabajar entre todos las dinámicas con los jóvenes".

Otra de las conclusiones del estudio es que este abordaje conjunto está lejos de ser una realidad. Las familias, apunta el trabajo, suele acudir al pediatra o médico de familia directamente, pero ni siquiera notifican a la escuela, pese a que es en esta última donde se acaban por detectar casi la mitad de los casos. "A veces, los profesionales generamos anticuerpos unos contra otros. El pediatra va por un lado, el profesor por otro, el psicólogo por otro y así no se puede. El trabajo ha de ser conjunto y coordinado", aseguró García.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual