Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
CATALUÑA

La Generalitat se dispone a elaborar las leyes de ruptura que prohibió el TC

  • Carles Puigdemont quiere cerrar una reunión con el futuro presidente del Gobierno central si hay investidura

Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y Neus Munté, durante la reunión semanal del ejecutivo catalán.

La Generalitat se dispone a elaborar las leyes de ruptura que prohibió el TC

Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y Neus Munté, durante la reunión semanal del Ejecutivo catalán.

EFE
0
20/01/2016 a las 06:00
  • colpisa. barcelona
Los grupos de Junts pel Sí y la CUP trabajan ya codo con codo en el Parlamento catalán con vistas a allanar el camino hacia la independencia. Entre la tarea ingente que tienen por delante en los como mínimo 18 próximos meses, está la creación de las leyes de la hacienda propia, la seguridad social y el proceso constituyente, que deberían ser los pilares fundamentales de la hipotética república catalana. El compromiso suscrito entre las dos fuerzas secesionistas, según recoge la declaración de ruptura anulada por el Tribunal Constitucional, es "iniciar en el término de 30 días (a partir de la constitución del nuevo Gobierno) la tramitación" de estos proyectos legislativos.

Aunque el cumplimiento de la resolución independentista supondría desobedecer una sentencia del Constitucional, lo que puede provocar un choque inevitable entre las instituciones del Estado y las catalanas, la Generalitat mostró este martes su intención de seguir adelante con las leyes prohibidas de las estructuras de estado. "Nuestra voluntad es cumplir los plazos, nos ponemos a trabajar de manera inmediata", afirmó la consejera de la Presidencia, Neus Munté.

El desafío catalán puede entrar en las próximas semanas en la fase de mayor tensión y enfrentamiento con el Estado -justo cuando en España hay un Gobierno en funciones y pocas posibilidades de investidura- pues la resolución suspendida por el Constitucional, y que Carles Puigdemont pretende aplicar, insta al Gobierno catalán a no obedecer más que a las normas emanadas del Parlamento autonómico. Si siguieran adelante e iniciaran la tramitación de las normas, sus impulsores se expondrían a duras multas (hasta 30.000 euros) e incluso a ser supendidos temporalmente en sus cargos por el tribunal, y a ser encausados por desobediencia. Artur Mas, Joana Ortega e Irene Rigau, de hecho, ya lo están imputados por ignorar la prohibición de la consulta del 9-N. Si ni así dieran marcha atrás, el Gobierno central podría verse obligado a aplicar el artículo 155 de la Constitución y sustituir a la Generalitat en el ejercicio de determinadas competencias.

UN EJECUTIVO SIN EL PP

El Ejecutivo autonómico, en cualquier caso, avisa desde hace días que no busca el choque de trenes y que, por ejemplo, el trabajo de redacción de una constitución catalana podría iniciarse a través de la sociedad civil, fuera del Parlamento, aunque al mismo tiempo afirma que no renunciará a nada. Munté insistió el pasado martes en que no se resignarán en sus objetivos secesionistas y aseguró que el nuevo Gobierno catalán, que el martes dio sus primeros pasos nombrando al segundo escalafón de las consejerías, quiere alcanzar la independencia a través del diálogo y la negociación con el Gobierno central. Reveló que, si hay investidura, el jefe del Ejecutivo catalán, que no piensa solicitar audiencia con el Rey, tiene previsto llamar al nuevo presidente del Gobierno para felicitarle y pedirle una reunión para "tratar temas importantes para Cataluña", no solo el proceso soberanista sino también asuntos de financiación e infraestructuras. La portavoz de la Generalitat volvió a criticar que Mariano Rajoy aún no haya llamado a Puigdemont y dijo que en el Palau de la Generalitat no esperan una respuesta del presidente del Gobierno en funciones a los problemas de Cataluña, pero sí corrección y normalidad institucional. El Gobierno catalán fue claro cuando dijo que "no desea la continuidad de Rajoy" y que lo mejor para Cataluña sería un Gobierno sin el PP, que "escuche", "respete la democracia" y "no sea inmovilista".

Carles Puigdemont, cuya primera decisión como presidente de la Generalitat fue aumentar un 1% el sueldo del personal del sector público catalán, un gesto político de compromiso social, comparecerá en el Parlamento catalán, donde dará cuenta de su proyecto de gobierno. En principio, según señaló Munté, entre sus planes no está la declaración unilateral de independencia dentro de 18 meses, a pesar de que está contemplada en la hoja de ruta del programa de Junts pel Sí. La consejera de la Presidencia, aún así, no la descartó al 100%. Un extremo, como el de querer alargar los plazos de la legislatura más allá del año y medio estipulado, que la CUP ya le reprochó el pasado martes y que en el futuro puede ser motivo de tensiones internas en el Gobierno catalán y entre socios secesionistas.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual