Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
TRIBUNALES | mallorca

Absueltos dos guardias civiles de torturar a un detenido tras una pelea

  • La Audiencia de Palma alega la falta de autor conocido y las "lagunas" de la víctima para rechazar los cinco años y medio que pedía el fiscal

0
12/10/2015 a las 06:00
Etiquetas
  • colpisa. madrid
La festividad de la Virgen de Pilar, patrona de la Guardia Civil, de hace seis años no se recordará por los canapés y la música en el cuartel de Sant Antoni de Portmany (Ibiza). Hacia la 1.00 de la madrugada del 12 octubre de 2009, el puesto de guardia recibió una llamada de la Policía Local pidiendo apoyo por una grave pelea callejera. Dos patrullas dirigidas por José Ramón Rico llegaron a la calle Soledad de la localidad turística unos minutos después. Hubo tumulto, forcejeo e insultos a los agentes, que detuvieron a Luis Alfredo Bolaños y John Harry Ortíz.

Ante la resistencia del primero -"estaba mirando, vino el agente y me dijo: sudaca de mierda, qué pasa y me tiraron al suelo", relató Bolaños en el juicio-, emplearon la fuerza para reducirlo y esposarlo. Los policías locales tuvieron que hacer un cordón de seguridad para que los guardias salieran de allí entre los insultos de los presentes. "Somos más. Podemos con vosotros", les llegaron a advertir.

Era la 1.15 cuando los vehículos llegaron al cuartel, a escasos cinco minutos de la calle Soledad, donde los detenidos veían un partido de fútbol en un bar. En ese momento estaban en el recinto muchos agentes de paisano y familiares festejando la patrona de la Virgen del Pilar. Rico y los tres agentes llevaron a Bolaños al calabozo, pero éste se resistió y cayó al suelo con otro agente.

Rico da parte verbal al teniente Belmonte, comandante del puesto, sobre lo ocurrido en la calle. "Nos han pegado", le comenta. Entonces el oficial decide volver al lugar de los hechos con más agentes. Había pasado un cuarto de hora, y la zona parecía más tranquila. Pese a ello identificaron a una mujer que les había increpado, según el atestado visto en el juicio celebrado en junio en la Audiencia de Palma.

En el cuartel, Bolaños llamó a su mujer a la 1.38 contándole que le habían dado una paliza. Lo hizo desde un móvil que no le habían intervenido, ya que los agentes con las prisas se olvidaron de registrarle. Elisabeth Cuéllar, su esposa, llegó al cuartel y comentó al agente de la entrada que sus compañeros habían pegado a su marido. Confesó que éste le había llamado desde el calabozo.

Advertidos, ocho agentes, según relató la víctima en el juicio, buscaron a Bolaños, lo sacaron a la fuerza y lo llevaron al baño. "Quítate todo, cinturón, móvil, botas de trabajo…". Y una vez en ropa interior le agredieron. "Para Rico, para..", llegó a escuchar la víctima de boca de un guardia. Bolaños perdió dos dientes, tuvo un moratón en un ojo, herida labial y hematomas costales, en pierna y hombro. La reconstrucción dental le costó 4.800 euros.

"LAGUNAS Y DUDAS"

En el juicio por delitos de torturas y lesiones, la Fiscalía pidió para los agentes Rico y Víctor Blanco cinco años y medio de cárcel, mientras que la acusación particular elevó a 11 años, tras sumar detención ilegal y falsedad.

En su sentencia, el tribunal concluye que los hechos son delictivos pero no tienen autor conocido, ya que la carga probatoria es insuficiente en virtud de las declaraciones de acusados y víctima, la testifical de un agente que presenció los hechos y las versiones contradictorias de unos y otros. Aunque los informes forenses son claros, añade el fallo, la evolución del testimonio de Bolaños y sus "lagunas" sobre elementos clave "hacen dudar" de su versión sobre lo ocurrido en el cuartel.

En cuanto a la declaración de Rico, defendido por el abogado Fernando Pamos, afirmó que cuando Bolaños fue agredido él estaba en el hospital, una versión corroborado por sus compañeros. Además, la víctima sólo reconoció a este agente en la agresión del cuartel. En cuanto al agente Blanco, fue acusado después de que otro guardia civil, Óscar S., declarase que vio darle un codazo a Bolaños. No obstante, la sala consideró débil esta declaración y mencionó la "enemistad" entre ambos para absolverle y deducir testimonio contra el delator.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual