Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
Bankia

La secretaria de Rato medió en los contratos por "orden de Presidencia"

  • Bajo este paraguas se habrían amañado varios contratos de importancia relativa durante la etapa en la que Rato dirigió Bankia

0
08/10/2015 a las 06:00
Etiquetas
  • colpisa. madrid
"En nombre de la Presidencia". Bajo este paraguas se habrían amañado presuntamente varios contratos de importancia relativa -desde medio millón de euros hasta casi quince- durante la etapa en la que Rodrigo Rato dirigió Bankia (enero de 2010, primero en Caja Madrid, a mayo de 2012), correspondientes fundamentalmente al área de Comunicación y Marketing. Así lo afirmaron ayer varios exempleados del banco en sus declaraciones ante el titular del Juzgado de Instrucción número 31 de Madrid, Antonio Serrano-Artal, quien investiga el patrimonio real del expolítico.

Uno de los ocho testigos que ayer ratificaron ante el magistrado lo ya apuntado días atrás en sus declaraciones ante la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil fue Pilar Trucios, exdirectora general adjunta de Comunicación y Marca de Bankia. Ella explicó que su marcha de la entidad, en marzo de 2012, tuvo precisamente bastante que ver con sospechas sobre manipulación de adjudicaciones. Y es que aunque evitó usar esta palabra, sí describió como en varios casos -entre ellos, los acuerdos con el grupo Publicis, bajo la lupa del juzgado por su presunta implicación en un delito de corrupción entre particulares- fue la propia secretaria personal de Rato, Teresa Arellano, quien medió en favor de algunas empresas aprovechándose de su cargo de coordinadora de Presidencia.

Trucios y otras personas que trabajaron en las direcciones de Control y Compras del banco -algunas de ellas continúan haciéndolo hoy en día- explicaron al juez que en el caso de Publicis fueron los técnicos del área de Publicidad los primeros en advertir de que su propuesta no era la mejor de las presentadas. Esto ocurrió de forma especial en dos ocasiones, la campaña de lanzamiento de la marca Bankia a principios de 2011 y los anuncios para su salida a Bolsa en julio del mismo año.

"ÓRDENES DE ARRIBA"

La propia exdirectora de Comunicación de Bankia declaró este miércoles, según fuentes jurídicas, que vio extraño que se recurriera a una multinacional para una actuación que estaba centrada en el mercado nacional -se quería ganar prestigio sobre todo en España y los inversores que se buscaban también iban a ser, fundamentalmente, nacionales- y, además, resultaría menos costosa si se hacía con compañías españolas. Así se lo trasladó a sus superiores pero, según ella, le respondieron sin entrar en detalles que había "órdenes de arriba".

Y una persona que jugó un papel clave en esto fue la referida Arellano, quien intervenía en reuniones aparentemente técnicas y terminó asumiendo -tras la salida de Trucios- las competencias sobre áreas clave para ese tipo de contratos como Comunicación, Marca, Protocolo y Responsabilidad Corporativa. Gracias a ello, según varios empleados y excargos de Bankia, se lograba que en el comité de Medios se terminara eligiendo favorita a la empresa que determinara la secretaria de Rato, de modo que luego resultaba casi un trámite su aprobación por parte del consejo de administración.

Pese a ello, el propio presidente participó en dos reuniones del consejo donde se aprobaron campañas para Publicis por valor de 23,8 millones de euros. En total, bajo su presidencia, el grupo facturó al banco 56,2 millones en varios contratos. En algunas ocasiones, según los testigos, también se recurrió a otras personas del entorno de Rato para reforzar los apoyos con que contaba la oferta que se quería privilegiar. Uno de ellos era el empresario mexicano Alberto Portuondo, que actuaba prácticamente como un "asesor externo".

De hecho, empresas de Portuondo -el único de los 10 imputados en este caso (ayer se añadió a otro presunto testaferro) que está en prisión preventiva- resultaron adjudicatarias varios contratos de Bankia para mejorar su imagen, por los que llegó a ingresar 1,4 millones antes de ser cancelados por el actual equipo directivo de la entidad. El empresario recibió de Publicis una comisión de dos millones por su intermediación, de la que luego derivó 835.000 euros a la firma Kradonara, clave en el entramado societario creado por Rato para ocultar sus ingresos.

Aunque ningún testigo declaró haber recibido órdenes directas de Rato, la mayoría suponía que estaba detrás. De hecho, según confesó este miércoles al juez, para evitar problemas Trucios llegó a advertir sobre algunos contratos:_"¡eso, que lo firme Arellano!". Este jueves están citados otras ocho personas para testificar en el juzgado.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual