Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
CATALUÑA

La CUP ultima sus líneas rojas en la negociación con Junts pel Sí

  • La formación independentista de izquierda radical romperá la semana de silencio que se había auto impuesto y fijará su posición pública

Antonio Baños, durante una rueda de prensa en Barcelona.

La CUP ultima sus líneas rojas en la negociación con Junts pel Sí

Antonio Baños, durante una rueda de prensa en Barcelona.

EFE
0
08/10/2015 a las 06:00
Etiquetas
  • colisa. barcelona
La CUP, formación independentista de la izquierda radical, que obtuvo diez escaños en las pasadas elecciones catalanas y que tiene la llave de la gobernabilidad, romperá hoy la semana de silencio que se había auto impuesto y fijará su posición pública respecto a la negociación que mantiene con Junts pel Sí para la formación de un gobierno secesionista.

El partido anticapitalista se ha convertido en uno de los protagonistas inesperados de la larga resaca post 27-S y se ha erigido en pieza clave del tablero catalán, pues en sus manos están la investidura de Artur Mas como próximo presidente de la Generalitat y también la continuidad del proceso soberanista, estipulado para 18 meses.

La CUP expondrá este jueves en una conferencia política, en la que intervendrán siete de sus diez diputados electos, los "retos" que se plantean tras los comicios autonómicos. Dicho de otra manera, los anticapitalistas pondrán las cartas sobre la mesa y establecerán cuáles son las líneas rojas que no piensan traspasar en las negociaciones para alcanzar un acuerdo con la candidatura de Mas. A día de hoy, y a la espera del documento que hará público, la CUP mantiene su determinación de no apoyar la investidura del actual presidente de la Generalitat.

Un asunto sobre el que hizo bandera durante la campaña y que tiene una muy complicada marcha atrás, lo que dificulta la conversaciones, pues para CDC la presidencia de Mas es imprescindible e irrenunciable, hasta el punto de que hay dirigentes que prefieren nuevas elecciones antes que ceder ante los portavoces de la izquierda radical, a los que Mas recordó hace días que Junts pel Sí obtuvo 62 diputados y casi 1,6 millones de votos, frente a los 10 escaños y 330.000 sufragios de la CUP.

Pero Mas necesita a la coordinadora de unidad popular, porque no alcanza la fuerza necesaria para llegar a la mayoría absoluta (68), ni siquiera para ganar la investidura en segunda ronda, en la que necesita al menos dos votos favorables de otra formación.

FÓRMULAS INTERMEDIAS

El tiempo corre y ambas partes buscan soluciones de consenso, ya que para el 9 de noviembre tendrían que tener un acuerdo cerrado. Por ello, la CUP propuso en el inicio de las conversaciones -la semana pasada- fórmulas intermedias, que podrían relegar a Mas de la presidencia, pero no descabalgarle del todo del ejecutivo. Por ejemplo: presidencias "corales", rotatorias, vicepresidencias con más poder que las actuales o una presidencia meramente figurativa, en la que Mas actuara de conseller en cap casi con plenos poderes sobre el día a día.

En CDC piensan defender a su líder con uñas y dientes, conscientes de que el presidente de la Generalitat desempeña un papel de referente para una parte importante del soberanismo, el más conservador, el del votante tradicional nacionalista y el que está más alejado de las tesis izquierdistas de la CUP y ERC y que sin Mas podría desmarcarse del mundo secesionista. Consideran además que prescindir del que fue delfín de Jordi Pujol sería servirle en bandeja a Madrid la cabeza de quien ha liderado el proceso hasta sus últimas consecuencias, querella por el 9-N incluida, y también porque la ausencia de Mas cogería a la formación nacionalista sin haber preparado la sucesión.

Si la CUP accediera a investir a Mas, hipótesis que en estos momentos está muy lejos, su posición en el resto de puntos a negociar con Junts pel Sí sería aún más exigente. Y se mostraría inflexible en la puesta en marcha de un plan de choque contra la pobreza y pediría un calendario concreto y a ejecutar desde el primer día de la constitución del nuevo gobierno sobre la hoja de ruta hacia la independencia.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual