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CATALUÑA

La lista de Artur Mas, sin alternativa en las urnas el 27-S

  • Todo apunta a que Junts pel Sí se alzará con al victoria pero necesitará a los diputados de la CUP para sumar la mayoría absoluta

El presidente catalán, Artur Mas.

La lista de Artur Mas, sin alternativa en las urnas el 27-S

El presidente catalán, Artur Mas.

EFE
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Actualizada 07/09/2015 a las 20:50
  • COLPISA. BARCELONA
En Cataluña casi no ha conocido el bipartidismo perfecto. El esquema de dos fuerzas mayoritarias que se alternan en el poder, como ocurría con PP y PSOE en el conjunto de España, no es aplicable al caso catalán. En el Parlamento del parque de la Ciudadela siempre ha habido una fuerza hegemónica, CiU, y una segunda, PSC, que en cuatro ocasiones (1980, 1999, 2003 y 2006) de diez citas electorales se acercó a disputar la victoria en escaños a la federación nacionalista, sin lograrlo nunca (sí llegó a hacerlo en votos), y que si pudo gobernar fue porque se alió con dos formaciones de izquierdas en los tripartitos de 2003 a 2010. Desde 1980, CiU ha ganado siempre las elecciones autonómicas en número de diputados en Cataluña, y ahora la lista de Junts pel Sí se presenta como la candidata a continuar la racha triunfante del nacionalismo.

A día de hoy, según las encuestas publicadas, la fusión entre CDC, ERC y las plataformas soberanistas no tiene rival. En los mejores momentos de Podemos, una confluencia de las fuerzas de la izquierda parecía que estaba en disposición de amenazar el hipotético liderazgo del soberanismo, entoces dividido entre Convergència, Esquerra y la CUP. Pero tras la victoria de Ada Colau en las municipales de Barcelona, Artur Mas y Oriol Junqueras vieron las orejas al lobo, cerraron filas y decidieron sumar esfuerzos, junto a la ANC y Ómnium, para conformar la candidatura que se llevará buena parte de los votos de los partidarios de la independencia.

La estrategia de la candidatura de Mas pasa por polarizar la campaña, e intentar que quede reducida, como si se tratara de un plebiscito, a los del sí y a los del no. Esto supone meter a todos los que no están por la independencia en el mismo saco. Es decir, incluir en el mismo bando a formaciones tan dispares y alejadas en lo ideológico como el PP, Unió Democrática o Catalunya sí que es Pot, que reúne a Podemos e Iniciativa. «Rajoy y Aznar se apropiarán del no», se escucha en los mítines de la candidatura del presidente de la Generalitat. Los estrategas de la campaña de Mas y Romeva no quieren que los partidarios de terceras vías, como Unió, PSC o Catalunya sí que es Pot puedan robar votos al independentismo, sobre todo de gente indecisa, temerosa por las pensiones, la permanencia en la UE o porque no acaban de verlo claro.

AL RESCATE

Las encuestas publicadas hasta la fecha otorgan entre 57 y 65 diputados (la mayoría absoluta está en 68) a la lista independentista, por tanto Mas se vería obligado a echar mano de los escaños de la CUP, que tiene una previsión de cuatro a trece. Uno de los miembros del Consejo que ha asesorado a Mas en el diseño del proyecto indepedendentista reconoce que la mayoría absoluta del soberanismo aún no está clara y que las encuestas más fiables serán las que se publicarán tras la Diada del 11 de septiembre, cuya manifestación medirá el nivel de movilización del independentismo, que según el CEO lleva unos meses a la baja; en julio, el 43% de los catalanes se mostraban a favor de la secesión, lejos del 57% del mismo sondeo octubre de 2012.

En el lado del no, en cambio, el voto está muy atomizado y no hay ningún partido que aglutine como Junts pel Sí. Como segundo en discordia aparece Ciudadanos, con una previsión máxima de hasta 27 diputados, aunque algún sondeo habla de 16. Catalunya sí que es Pot no alcanzaría la veintena, y a PSC y PP las encuestas no les dan más de quince. Unió tiene su tope en cinco.

En votos, el esquema electoral señala que el soberanismo aglutina poco menos del 50% de los sufragios registrados. La otra mitad se los reparten los partidarios de la tercera vía, PSC, Catalunya sí que es Pot y Unió; y los antisoberanistas, PP y Ciudadanos. La clave estará en si se produce trasvase del secesionismo a la tercera vía y si los que nunca votan en autonómicas, pero sí en generales, no se quedan en casa.

La lista de Mas parte como favorita y podría obtener dos veces y medio más diputados que el segundo. Sin embargo, puede no bastar. Porque si Junts pel Sí y CUP no suman la mayoría absoluta no podrá continuar con el proceso. Y como consecuencia, para Mas todo lo que no sea sumar 68 diputados de 135, ya sea solo o con la CUP, será una derrota. Con la paradoja añadida, de que Junts pel Sí y la CUP pueden conquistar la mayoría absoluta en escaños, pero no en votos.



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