Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
Elecciones autonómicas 2015

Rajoy acusa a Sánchez de buscar el apoyo de la "extrema izquierda"

  • El presidente acusa de «sectarismo» al secretario general del PSOE por buscar "la exclusión" del PP pese a ser el partido más votado

5
06/06/2015 a las 06:00
  • Colpisa. Madrid
Mariano Rajoy leyó la cartilla de arriba abajo a Pedro Sánchez por echarse en brazos de Podemos para desalojar al PP de los gobiernos autonómicos y municipales.

Apenas dos días después de compartir mesa y mantel en la Moncloa, el presidente del Gobierno lanzó contra el líder de la oposición la mayor andanada que se le recuerda por la operación de aislamiento institucional contra los populares que ha llegado al punto de «darle el poder» a fuerzas de "extrema izquierda". Esa operación, dijo, es un «tremendo error» que pagarán "muy caro" no solo los socialistas sino todos los ciudadanos.

En la Moncloa reina el malestar con Pedro Sánchez desde que el pasado miércoles el secretario general del PSOE planteara una enmienda a la totalidad de la gestión económica y política de Rajoy. Lo hizo minutos antes de atender una invitación del presidente del Gobierno para comer en su casa. "Un gesto de pésimo gusto y mala educación", apuntaba un colaborador presidencial. A diferencia de otras ocasiones, no hubo el habitual comunicado sobre la cordialidad de la charla y Rajoy dejó claro este viernes que aquella conversación debió ser cualquier cosa menos afable.

El presidente del Gobierno aprovechó una comparecencia conjunta con el primer ministro marroquí Abdelilah Benkiran para acusar de «sectarismo» al secretario general del PSOE por buscar "la exclusión" del PP de todos las instituciones pese a ser el partido más votado en España. Con ese comportamiento, añadió, los socialistas han perdido "la centralidad política" y su líder ha demostrado tener una visión de la política "profundamente antidemocrática" e impropia de un dirigente político "del siglo XXI".

No es que al presidente se le calentara hoy la boca, llevaba escrita su intervención, es que está muy molesto con Sánchez. Además unas horas antes había recibido la noticia de que Valencia tendrá alcalde de Compromís, una fuerza de "izquierda radical" en el mapa ideológico de Rajoy, después de alcanzar un acuerdo con los socialistas y Valencia en Comú, la candidatura que impulsa Podemos. La tercera ciudad española, por tanto, tendrá, al igual que Madrid y Barcelona, un regidor de la izquierda alternativa. "No me gustan nada los pactos municipales que estoy viendo" porque son pactos hasta "pentapartitos" y la experiencia ha demostrado que no funcionan y aportan "inestabilidad".

El presidente del Gobierno también se quejó de la "incongruencia" de su adversario porque por una parte alienta las alianzas de todos contra el PP y al mismo tiempo reclama a su partido apoyo para la investidura de Susana Díaz al frente de la Junta de Andalucía.

El enfado, alegó, no es solo por el ‘cordón sanitario’ que, a su juicio, se ha establecido en torno al PP, es porque está preocupado por el futuro de España. Lo que "está en juego -advirtió- es que siga el crecimiento", y eso solo se logrará, aseguró, con el mantenimiento de sus políticas económicas. En cambio, vaticinó, un retorno a los esquemas socialistas significará "volver atrás", a los tiempos de la crisis.

INESTABILIDAD E INCERTIDUMBRE

Pero Rajoy no fue el único enfadado en la Moncloa con Sánchez. La vicepresidenta señaló tras el Consejo de Ministros que el Gobierno está «muy preocupado» por la posición «cada vez más escorada» hacia los planteamientos de «la izquierda radical» del secretario general del PSOE. Soraya Sáenz de Santamaría pidió "una reflexión" al principal partido de la oposición para definirse con claridad si su apuesta es por la recuperación económica impulsada por el Gobierno o quiere caminar por los "derroteros" que llevan a la «inestabilidad y la incertidumbre».

La número dos del Ejecutivo confió, de todos modos, en que la postura de Sánchez no sea compartida por todos en su partido. Sáenz de Santamaría puso así el dedo en la herida que más inquieta en el PSOE, las discrepancias entre su secretario general y la presidenta andaluza, Susana Díaz. Mientras Sánchez ha hecho una apuesta decidida por el desalojo del poder del PP, la líder del PSOE en Andalucía reclama equilibrio y cautela para no pagar cualquier precio con tal de gobernar. Díaz considera que en las comunidades y ayuntamientos donde el triunfo electoral de los populares fue amplio, aunque no alcanzase la mayoría absoluta, debería gobernar el PP y no enfrascarse en construir acuerdos alternativos a múltiples bandas, entre ellas la de Podemos. Otra cosa, matiza la presidenta andaluza, es cuando las fuerzas están más equilibradas y el PSOE puede sellar acuerdos razonables para gobernar.

La vicepresidenta no entró a fondo en esta polémica de los socialistas, pero insistió un par de veces en que espera que "no todos" en el PSOE comulguen con su líder.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual