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Elecciones autonómicas 2015

Sánchez se opone a entrar en gobiernos que lidere Podemos

  • La idea del PSOE es evitar una implicación excesiva con la fuerza política de Pablo Iglesias

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28/05/2015 a las 06:00
  • agencias. madrid.
Pedro Sánchez está más que dispuesto a llegar a acuerdos con Podemos para facilitar cambios en comunidades autónomas y ayuntamientos ahora en manos del PP, pero es reacio a formar coaliciones de gobierno que estén lideradas por personas vinculadas a la formación de Pablo Iglesias.

Así se lo ha hecho saber a algunos de los candidatos de su partido con los que ha reunido estos días dentro de la ronda de contactos abierta para fijar su política de pactos tras los comicios del pasado domingo.

El principal afectado por esa decisión sería Antonio Miguel Carmona, el cabeza de lista del PSOE al Ayuntamiento de Madrid, con el que se entrevistó el martes en la sede federal del partido, pero el planteamiento también afectaría a otras ciudades como Zaragoza o Cádiz. La idea es evitar una implicación excesiva con una fuerza política cuyas eventuales virtudes de gestión están aún están por testar. Sobre todo, apuntan, porque sería hacerlo desde una posición de debilidad que podría conllevar un rápido desgaste electoral a muy pocos meses de las generales. En el PSOE tienen muy interiorizado que su electorado no entendería ningún movimiento que impida desalojar a los populares del poder.

Lo dijo este miércoles el secretario de Acción Política de la formación, Patxi López. "Este partido ya ha tenido suficientes políticas de derecha, políticas de recortes y políticas oscuras; lo que hace falta ahora es dar un giro radical, empezar a promocionar una política limpia, transparente, de participación, de control ciudadano y empezar a poner en marcha políticas que ayuden a la gente que lo está pasando mal", argumentó. Ese sentimiento, sin embargo, se conjuga con un cierto temor a entendimientos que pasen luego factura como ocurrió con el tripartito catalán, el bipartito gallego o los multipartitos baleares. De ahí que algunas voces como la de Susana Díaz, pero también la de otro barón más amable con Pedro Sánchez, el extremeño Guillermo Fernández-Vara -que es, por cierto, el dirigente socialista con mayor respaldo en las urnas- reclamen cautela.

En realidad, la apuesta de Sánchez tiene también algo de 'quid pro quo'. Iglesias ya ha dejado claro en varias ocasiones que, con condiciones, se limitará a ofrecer apoyo externo a los socialistas allá donde puedan desbancar a los populares del poder; fundamentalmente y de forma más clara, en Extremadura y en Castilla-La Mancha. En otros lugares, como la Comunidad Valenciana o Aragón, tampoco sería descartable, pero juegan con algunas otras opciones. Y en la Comunidad de Madrid las cuentas no salen si no es también con la concurrencia de Ciudadanos. El escenario está, pues, muy abierto.

Los secretarios generales de ambas formaciones mantuvieron este miércoles una conversación telefónica de aproximadamente un cuarto de hora, según el propio Iglesias, en la que se avanzó poco. Hablaron, conforme a fuentes socialistas, de la "situación política del país, de la necesidad de regeneración democrática de las instituciones, del combate a la corrupción y de medidas de rescate ciudadano". Quedaron en volver a entrevistarse.

Canal estable

Poco más ha trascendido de su breve intercambio de puntos de vista, aunque, como ironizó el líder de Podemos, ya es mucho dado que hasta hace unos meses Sánchez consideraba que no se podía hablar con Podemos.

"De no hablar absolutamente nada y no tener ninguna relación hemos pasado a tener ya un canal estable de comunicación. Creo que se está racionalizando nuestra relación y eso es una cosa buena y positiva", apuntó en Cuatro.

Para el recuerdo queda la polémica generada por el encuentro secreto de José Luis Rodríguez Zapatero, José Bono y Emiliano García Page con Iglesias e Iñigo Errejón. Pedro Sánchez aún tiene, en todo caso, muchas conversaciones que mantener antes de fijar un criterio sobre con quién y dónde se pacta.

El líder de los socialistas dará libertad a los barones de su partido para que hagan sus propias negociaciones, pero se reserva la última palabra.

A priori, dicen en la dirección socialista, no tiene que haber ningún problema, aunque todo se verá. De momento, sigue la ronda de líderes territoriales y candidatos por Madrid. En la jornada de este miércoles, el secretario general del PSOE tenía previsto reunirse con la presidenta en funciones de Andalucía pero ésta suspendió el encuentro a última hora del martes por motivos personales. Es probable que se vean el viernes, cuando Sánchez ha citado también al asturiano, Javier Fernández, y al catalán Miquel Iceta.



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