Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
Elecciones autonómicas 2015

La incertidumbre sobre los acuerdos abre un nuevo ciclo político

  • A diferencia de hace cuatro años, casi no hay mayorías absolutas tras las elecciones municipales y autonómicas

0
26/05/2015 a las 06:00
  • AGENCIAS. MADRID.
Todas las fuerzas políticas comparten que tras las elecciones del domingo se ha abierto un nuevo ciclo, con un escenario fragmentado como nunca y en el que los pactos para gobernar serán inevitables. A diferencia de hace cuatro años, casi no hay mayorías absolutas y la incertidumbre sobre los acuerdos es total. Las fuerzas emergentes ya han advertido que no van a dar cheques y blanco, y así como el PP no puede dar por hechos los acuerdos con Ciudadanos, el PSOE tampoco lo puede hacer con Podemos. Nada de entendimientos sin bajarse del autobús.

Con las cifras en la mano, los cuatro grandes partidos nacionales tienen motivos para la sonrisa y el llanto. El PP se ha agarrado al clavo de que es la fuerza más votada, un diagnóstico que hace Mariano Rajoy, pero que los barones territoriales, con sus gobiernos en el aire, no comparten. En el PSOE se jactan de que tienen a los populares al alcance de la mano para las generales, pero también tuercen el gesto cuando comprueban que en Madrid son la tercera fuerza; en Barcelona, la quinta; en Valencia, la cuarta; y en Zaragoza, la tercera.

Podemos exhibe sus triunfos en Madrid y Barcelona, aunque obvia que Manuela Carmena y Ada Colau no son de los suyos; y también ganó en A Coruña o Santiago, pero como en las dos grandes capitales con candidaturas de unidad popular que son una amalgama de fuerzas políticas. Los de Pablo Iglesias se han quedado lejos de su objetivo de adelantar a los socialistas, e incluso en algunos territorios han quedado muy por debajo de sus expectativas, como en la Comunidad Valenciana, donde son el quinto partido. Ciudadanos también se felicita porque ha pasado de la nada a tener 1.500 concejales y casi 60 diputados autonómicos aunque tampoco ha llegado a la meta de ser la tercera fuerza nacional y se ha quedado en un modesto 6,5% de los votos en las municipales, un punto de partida muy bajo para unas generales.

"El bipartidismo está tocado», sentenció Albert Rivera poco después de que Iglesias proclamara "el principio del fin del bipartidismo". Ambos coincidieron asimismo en que pactar con ellos no va a ser un camino de rosas e instaron a populares y socialistas a no cometer el error de vender la piel del oso antes de cazarlo porque no deben dar por seguro nada.

El líder de Podemos exigió al que quiere sentarse a la mesa para hablar que tiene que dar "un giro de 180 grados" en materia de política económica y "tolerancia cero" contra la corrupción. Un mensaje dirigido los socialistas, en apariencia su socio natural, aunque Iglesias volvió a encuadrarlos en la "casta". Consideró además que los ciudadanos "no han votado pacto, han votado cambio". El dilema en que se encuentra Podemos es que se ha comprometido a remover al PP de las instituciones, pero ha resultado que la alternativa es el PSOE y no ellos. Con todo, desde el círculo cercano a Iglesias auguran que no será fácil pero habrá entendimiento con los socialistas, aunque igual no en todos los sitios.

RESPONSABILIDAD

El PSOE compartió que los ciudadanos han votado cambio, pero con su propia lectura porque cambio es que "no gobierne la derecha", no es que el PP siga al frente de los gobiernos por la incapacidad de la izquierda para entenderse. El número dos del PSOE recordó a Iglesias que el suyo, y no Podemos, es el partido más votado entre los progresistas. Los socialistas, agregó César Luena, acudirá "con humildad" a la mesa de negociaciones, pero exigen "responsabilidad" a la contraparte para traducir en gobiernos de izquierda los deseos de cambio de la ciudadanía.

El presidente de Ciudadanos siguió una táctica similar y sentó los principios que hay que cumplir para entenderse con su partido: regeneración democrática con primarias obligatorias para elegir candidatos, cambio de modelo económico y refuerzo de la cohesión social con una decidida apuesta por la sanidad y educación públicas. Rivera enumeró estas premisas a sabiendas de que Mariano Rajoy y el PP, su teórico aliado, se van a atragantar con ellas. En todo caso y abundó para elevar el listón del entendimiento, Ciudadanos no va a apoyar al que gobierne "de espaldas a los ciudadanos". Es, remató, "la hora de hacer política, y hacer política es hablar incluso con los que no piensa igual".

Rajoy evitó descender al detalle de los pactos y recuperó su vieja tesis de que debe gobernar la fuerza más votada, es decir el PP en nueve de las 13 autonomías que celebraron elecciones el domingo y en casi 40 de las 52 capitales. Un planteamiento sin cabida en el nuevo ciclo político, pero que para el líder de los populares es "capital". Apuntó que no ha hablado aún de acuerdos con nadie, pero de alcanzarse deben ser para dar «estabilidad», ser transparentes, tienen que garantizar la recuperación económica y la creación de empleo, así como continuar con la recuperación económica. Es decir, las generales de la ley sin referencia alguna a las primarias obligatorias o a la tolerancia cero con la corrupción o el refuerzo de la sanidad y educación públicas.

En definitiva, PP y PSOE, por un lado, y Podemos y Ciudadanos, por otro, efectúan sus primeros tanteos desde posiciones de fuerza y con planteamientos alejados. Los cuatro, sin embargo, saben que están condenados a entenderse so pena de crear un clima político irrespirable y dejar a la deriva los gobiernos autonómicos y locales de media España.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual